Andalucía mete la 'tijera' en las horas de idiomas en Primaria, Secundaria y Bachillerato

La plataforma por la Cultura y Enseñanza de las Lenguas Europeas (CELE) muestra su preocupación por los planes educativos de la Junta, que se alejan de los acuerdos adoptados por la UE hace 20 años

Alumnos, en un colegio de Primaria de Andalucía.
Alumnos, en un colegio de Primaria de Andalucía. CANDELA NÚÑEZ
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Andalucía, en sus planes educativos, redujo a la mitad las horas semanales dedicadas a la segunda lengua extranjera en Primaria —de dos a una— en 2019, suprimió el segundo idioma en el segundo ciclo de Primaria en 2020, y en los borradores de los currículos educativos para el curso 2022-23 está previsto que se elimine la obligatoriedad de la segunda lengua en primero de Bachillerato y que se pase de cuatro a dos horas en la optativa de segundo idioma en segundo de Bachillerato.

Entre 2018 y 2023 –incluyendo los planes previstos para el curso que viene–, la Consejería de Educación que dirige Ciudadanos ha eliminado las dos horas obligatorias de segunda lengua extranjera en tercero y cuarto de Primaria; se ha reducido de dos a una hora en quinto y sexto; se ha pasado de ser optativa en la ESO a ser obligatoria solo en primero; y pasa de obligatoria a optativa en primero de Bachillerato; y de cuatro a dos horas semanales en segundo de Bachillerato.

La plataforma por la Cultura y Enseñanza de las Lenguas Europeas (CELE) recuerda a la Junta de Andalucía que incumple los acuerdos alcanzados con la Unión Europea como parte de la inclusión de España, lo que “hace necesario el conocimiento de varias lenguas para facilitar la comunicación entre los Estados miembros de este proyecto común”.

La UE, abunda la plataforma, “reconoce el papel de las diversas lenguas como elemento clave en la construcción de la identidad europea, una identidad plurilingüe y multicultural, así como uno de los factores que favorece la libre circulación de personas y facilita la cooperación cultural, económica, técnica y científica entre los países”.

La Comisión Europea en Bruselas acordó, en 2003, favorecer la inclusión de la enseñanza de lenguas europeas en los currículos de la enseñanza Primaria y Secundaria. “El objetivo era que todos los sistemas educativos asegurasen, antes de que concluyese 2010, que el alumnado dispusiera de las competencias necesarias al final de la enseñanza obligatoria para preparar su futuro en el seno de la ciudadanía de la Unión Europea”, recuerdan desde CELE.

Pero en Andalucía no se están aplicando los acuerdos alcanzados hace casi 20 años, al contrario, se está retrocediendo en este sentido. La instrucción 12/2019 de 27 de junio de 2019 redujo la carga horaria semanal de la segunda lengua en Primaria a la mitad; el Decreto 181/2020 de 10 de diciembre de 2020 suprimió el segundo idioma en el segundo ciclo de Primaria; y los currículos del curso 2022-23 ahondan en la eliminación de segundas lenguas obligatorias en Primero de Bachillerato y en la reducción a la mitad la optativa en segundo de Bachillerato.

Evolución de las horas de segunda lengua en Andalucía.
Evolución de las horas de segunda lengua en Andalucía.

Ya en 2005, el Observatorio Europeo del Plurilingüismo (OEP) recordó a los Estados miembros de la UE que tenían que hacer efectivo el contenido de la Carta Europea del Plurilingüismo a partir de planes nacionales de acción. “El dominio de una segunda o, incluso, una tercera lengua extranjeras se ha convertido en una prioridad en la educación como consecuencia del proceso de globalización en que vivimos, a la vez que se muestra como una de las principales carencias de nuestro sistema educativo”, abundaba.

La Junta de Andalucía, ese mismo año, 2005, puso en marcha Plan de Fomento del Plurilingüismo (PFP), y uno de sus objetivos era “mejorar las competencias lingüísticas de la población andaluza en la lengua materna y, a la vez, dotarla de competencias plurilingües y pluriculturales serán los ejes sobre los que transitará el Plan de plurilingüismo”.

En la Ley educativa en vigor (Lomloe), se reseña que "el Gobierno, en colaboración con las Administraciones educativas (…) promoverá el desarrollo de las competencias, la educación inclusiva, la prevención y reducción del abandono temprano de la educación y la formación, el plurilingüismo, el fortalecimiento de la escuela rural e insular y el desarrollo profesional docente”.

“La pérdida de la condición obligatoria de la materia en Primero de Bachillerato, en una etapa preuniversitaria, de formación superior o incluso de acceso al mundo laboral, tendrá consecuencias”, advierten desde la plataforma por la Cultura y Enseñanza de las Lenguas Europeas (CELE), que ve en estas medidas “un nuevo y claro retroceso en la adquisición de las competencias necesarias para un futuro ciudadano europeo; y un descenso sin precedentes de matriculaciones tanto en la ESO como en segundo de Bachillerato”.

CELE cree que “el alumnado tendrá como alternativas una gran oferta de materias muy seductoras para los estudiantes por su insinuante facilidad aunque éstas no tienen ni siquiera posibilidad de examen para ponderación en las Pruebas de Evaluación para Acceso a la Universidad (PEvAU)”. La plataforma teme que se genere “un efecto dominó en toda la Secundaria y también en Bachillerato y, por ende, un descenso de contrataciones sin precedentes de docentes de estas especialidades”.

Esta pérdida de obligatoriedad de la segunda lengua extranjera también puede derivar en “la pérdida de los acuerdos interuniversitarios ya que muchas becas Erasmus están quedándose desiertas debido a que las universidades europeas exigen acreditaciones lingüísticas del país visitante antes de comenzar el curso”. Por no hablar de la “desventaja y disparidad de conocimientos, competencia lingüística y perspectiva intercultural del alumnado andaluz frente al de otras comunidades —Galicia, por ejemplo, declara obligatorio el estudio de dos lenguas nacionales y también de dos extranjeras—”.

La plataforma, a su vez, recuerda que la segunda lengua extranjera sí pondera para las pruebas de PEvAU, cosa que no pasa con las otras optativas que se pueden elegir. La reducción de cuatro a dos horas en segundo de Bachillerato derivará en “un empeoramiento de la preparación del alumnado andaluz y una brecha entre el alumnado de la educación pública frente a la privada en la PEvAU”.

Por ello, CELE pide a la Junta de Andalucía que mantenga la obligatoriedad del estudio de la segunda lengua extranjera en todas las modalidades de primero de Bachillerato —como lo es y ha sido hasta el momento— y que mantenga las cuatro horas en la optativa de segundo de Bachillerato en el nuevo currículum educativo andaluz.

Sobre el autor:

Francisco Romero

Francisco Romero

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Antes de terminar la carrera, empecé mi trayectoria, primero como becario y luego en plantilla, en Diario de Jerez. Con 25 años participé en la fundación de un periódico, El Independiente de Cádiz, que a pesar de su corta trayectoria obtuvo el Premio Andalucía de Periodismo en 2014 por la gran calidad de su suplemento dominical. Desde 2014 escribo en lavozdelsur.es, un periódico digital andaluz del que formé parte de su fundación, y con el que obtuve en 2019 una mención especial del Premio Cádiz de Periodismo.

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