'Jerez', en minúscula, si es un producto que se elabora en un marco más amplio.

El uso de la mayúscula o la minúscula es una convención ortográfica que ayuda a la comprensión de un discurso sin menoscabo de la importancia del concepto que represente, si bien suele servir para diferenciar entre lo propio y lo genérico.

Así, cristianismo o islam deben escribirse con minúscula en cuanto a que se trata de conceptos genéricos. No obstante, Islam se escribe con mayúscula cuando se refiere al fenómeno cultural histórico–político con independencia de su aspecto religioso, de ahí que «el islam fuera la religión oficial del reino nazarí de Granada, último representante del Islam en la península». No se trata aquí de una cuestión de importancia o relevancia de un concepto sobre otro, sino de diferenciación de dos aspectos diferentes comprendidos dentro de un mismo vocablo.

De igual modo, en referencia a las denominaciones de origen y el nombre de sus productos asociados, conviene distinguir a Jerez, ciudad andaluza célebre por ser cuna del flamenco o la cría del caballo, de su vino, que habrá que denominar jerez, con minúscula, y no solo por distinguirlo del topónimo, sino por hacerlo extensivo a un producto que se elabora en un marco más amplio y que incluye otras localidades, ¿Acaso no es excelente el jerez criado en El Puerto de Santa María o Sanlúcar?

Además de esto, como al mencionar al vino de una región concreta se hace referencia a un concepto genérico y no a un único producto, el apelativo de dicha región productora deberá acompañarse de un artículo, por lo que se hablará de "un jerez" y de forma equivalente se encontrarán el ribera, el rioja, el valdepeñas, el oporto, el burdeos o el champaña. No obstante, si la referencia al vino se realiza mediante la alusión al topónimo o a la denominación de origen, éste deberá ir en mayúscula, como sucede al mencionar un vino de Burdeos, un vino de la D.O.Ca. Rioja, un vino de Jerez o una manzanilla de Sanlúcar.

En el caso de las variedades de uva, aceituna o queso también impera la minúscula. Las uvas palomino, syrah, merlot o chardonnay se escribirán con minúscula, al igual que las aceitunas manzanilla, picual, verdial o gordal, se trata de adjetivos que califican el concepto principal de uva o aceituna y acotan los diversos matices que aportan estas variedades frente a un factor común que es la uva o la aceituna como fruto. Con los quesos ocurre lo mismo, las variedades de leche derivadas de las diferentes razas de cabras, ovejas o vacas de las que procedan se escriben con minúscula, solo en el caso de referirse a una marca y no a una variedad genérica se escribe con mayúscula, como ocurre con el queso Payoyo, marca registrada que usa para elaborar sus quesos leche de cabra payoya, aquí con minúscula al referirse a una raza de cabra.

Saulo Ruiz Moreno

 

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