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De Jerez a Barbate, pasando por Conil: los escenarios reales de Cádiz que dan vida a la nueva serie de Telecinco

La ficción protagonizada por Maxi Iglesias y Martiño Rivas, estrenada en junio, construye el pueblo costero ficticio de La Isleta a partir de localizaciones reales de la provincia de Cádiz

  • Maxi Iglesias y Martiño Rivas protagonizan la nueva serie de ficción de Telecinco grabada en la provincia de Cádiz.

Los seguidores más fieles de una serie rara vez se conforman con ver sus escenas favoritas desde el sofá. Para muchos, el verdadero viaje empieza cuando pueden pisar los lugares donde se han rodado esas historias. Y ahora, quienes vivan en Andalucía o tengan previsto visitarla tienen una nueva ruta seriéfila sobre el mapa: los escenarios de Ella, maldita alma, la nueva ficción de Telecinco.

La serie, estrenada en junio de 2026, está protagonizada por Maxi Iglesias, Karina Kolokolchykova y Martiño Rivas. Su trama se presenta como un drama con tintes románticos centrado en una historia de amor imposible, donde la culpa y la fe abren una intensa lucha interna en los personajes.

  • Maxi Iglesias protagoniza la nueva serie de ficción de Telecinco, grabada en Cádiz.
  • -

Ese conflicto se desarrolla en un pueblo costero del sur de España llamado La Isleta. El nombre es ficticio, pero sus paisajes no. La producción ha recurrido a distintos puntos de la provincia de Cádiz para levantar ese escenario reconocible, marítimo y andaluz que sostiene buena parte de la atmósfera de la serie.

La Isleta, un pueblo inventado con paisajes reales de Cádiz

Tal y como ha dado a conocer Mediaset, la elección de la provincia gaditana no fue casual. La zona "combina playas, núcleos pesqueros y cascos históricos andaluces que permiten construir un pueblo costero 'genérico' pero reconocible", explican desde el grupo. El objetivo era situar a los personajes en un entorno donde convivieran varios elementos muy identificables del litoral andaluz: "la tradición religiosa, el turismo, la pesca y, cada vez más, la llegada de población extranjera". Es decir, un "espejo de cualquier pueblo costero del sur de España".

Para conseguirlo, el equipo seleccionó cuatro localizaciones principales que sirven de apoyo al argumento de la ficción, basada en el relato del escritor gallego Manuel Rivas. Todas ellas aportan una pieza distinta al imaginario visual de La Isleta.

Conil de la Frontera es una de esas piezas. El equipo rodó en las calles de este pueblo gaditano, situado a una hora de la Tacita de Plata y conocido por sus playas, sus restaurantes y su ambiente nocturno. Sus calles empedradas, sus casas blancas de arquitectura tradicional, el Centro Cultural Santa Catalina, la playa de los Bateles y el paseo marítimo forman parte de los escenarios vinculados a la serie.

Conil, Zahara, Jerez y Barbate: el mapa andaluz de la serie

Otro de los enclaves elegidos fue Zahara de los Atunes, cuya playa, de ocho kilómetros de extensión, aporta a la ficción sus paisajes marineros y sus atardeceres. Ese ambiente ayuda a reforzar el tono nostálgico de la nueva serie de Mediaset. Zahara también suma a la historia su carácter bohemio de antiguo pueblo pesquero, el histórico Palacio y Murallas de los Duques de Medina Sidonia y las pequeñas tiendas que salpican su casco urbano. La localidad se encuentra a 75 kilómetros al sur de la capital gaditana.

La tercera parada es Jerez. La Jerez Film Office confirmó en 2024 que la ciudad había sido una de las localizaciones elegidas para rodar Ella, maldita alma. La producción contó con figurantes de la zona y aprovechó interiores urbanos y rincones de la ciudad para complementar los exteriores costeros. Según la propia Film Office, el rodaje se prolongó durante varios meses, hasta bien entrado el invierno. De esta forma, Jerez aporta a la serie no solo su imagen vinculada a las bodegas y a la tradición ecuestre, sino también su entramado de calles y plazas.

El recorrido se completa con Barbate, una localidad conocida especialmente por el atún de almadraba y por sus restaurantes, pero que en la ficción aporta mucho más. Su entorno natural permite incorporar a la escena acantilados, puerto pesquero y marismas.

Situada a poco más de 60 kilómetros de la capital gaditana, Barbate aparece marcada por el Parque Natural de la Breña y Marismas, con la Torre del Tajo vigilando el acantilado y el Faro de Trafalgar dibujando el horizonte. Ese contraste entre el casco marinero, de casas bajas y encaladas, y una naturaleza casi salvaje ayuda a construir la identidad visual de La Isleta, el pueblo ficticio donde late la historia de ‘Ella, maldita alma’.

Los seguidores más fieles de una serie rara vez se conforman con ver sus escenas favoritas desde el sofá. Para muchos, el verdadero viaje empieza cuando pueden pisar los lugares donde se han rodado esas historias. Y ahora, quienes vivan en Andalucía o tengan previsto visitarla tienen una nueva ruta seriéfila sobre el mapa: los escenarios de Ella, maldita alma, la nueva ficción de Telecinco.

La serie, estrenada en junio de 2026, está protagonizada por Maxi Iglesias, Karina Kolokolchykova y Martiño Rivas. Su trama se presenta como un drama con tintes románticos centrado en una historia de amor imposible, donde la culpa y la fe abren una intensa lucha interna en los personajes.

  • Maxi Iglesias protagoniza la nueva serie de ficción de Telecinco, grabada en Cádiz.
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Ese conflicto se desarrolla en un pueblo costero del sur de España llamado La Isleta. El nombre es ficticio, pero sus paisajes no. La producción ha recurrido a distintos puntos de la provincia de Cádiz para levantar ese escenario reconocible, marítimo y andaluz que sostiene buena parte de la atmósfera de la serie.

La Isleta, un pueblo inventado con paisajes reales de Cádiz

Tal y como ha dado a conocer Mediaset, la elección de la provincia gaditana no fue casual. La zona "combina playas, núcleos pesqueros y cascos históricos andaluces que permiten construir un pueblo costero 'genérico' pero reconocible", explican desde el grupo. El objetivo era situar a los personajes en un entorno donde convivieran varios elementos muy identificables del litoral andaluz: "la tradición religiosa, el turismo, la pesca y, cada vez más, la llegada de población extranjera". Es decir, un "espejo de cualquier pueblo costero del sur de España".

Para conseguirlo, el equipo seleccionó cuatro localizaciones principales que sirven de apoyo al argumento de la ficción, basada en el relato del escritor gallego Manuel Rivas. Todas ellas aportan una pieza distinta al imaginario visual de La Isleta.

Conil de la Frontera es una de esas piezas. El equipo rodó en las calles de este pueblo gaditano, situado a una hora de la Tacita de Plata y conocido por sus playas, sus restaurantes y su ambiente nocturno. Sus calles empedradas, sus casas blancas de arquitectura tradicional, el Centro Cultural Santa Catalina, la playa de los Bateles y el paseo marítimo forman parte de los escenarios vinculados a la serie.

Conil, Zahara, Jerez y Barbate: el mapa andaluz de la serie

Otro de los enclaves elegidos fue Zahara de los Atunes, cuya playa, de ocho kilómetros de extensión, aporta a la ficción sus paisajes marineros y sus atardeceres. Ese ambiente ayuda a reforzar el tono nostálgico de la nueva serie de Mediaset. Zahara también suma a la historia su carácter bohemio de antiguo pueblo pesquero, el histórico Palacio y Murallas de los Duques de Medina Sidonia y las pequeñas tiendas que salpican su casco urbano. La localidad se encuentra a 75 kilómetros al sur de la capital gaditana.

La tercera parada es Jerez. La Jerez Film Office confirmó en 2024 que la ciudad había sido una de las localizaciones elegidas para rodar Ella, maldita alma. La producción contó con figurantes de la zona y aprovechó interiores urbanos y rincones de la ciudad para complementar los exteriores costeros. Según la propia Film Office, el rodaje se prolongó durante varios meses, hasta bien entrado el invierno. De esta forma, Jerez aporta a la serie no solo su imagen vinculada a las bodegas y a la tradición ecuestre, sino también su entramado de calles y plazas.

El recorrido se completa con Barbate, una localidad conocida especialmente por el atún de almadraba y por sus restaurantes, pero que en la ficción aporta mucho más. Su entorno natural permite incorporar a la escena acantilados, puerto pesquero y marismas.

Situada a poco más de 60 kilómetros de la capital gaditana, Barbate aparece marcada por el Parque Natural de la Breña y Marismas, con la Torre del Tajo vigilando el acantilado y el Faro de Trafalgar dibujando el horizonte. Ese contraste entre el casco marinero, de casas bajas y encaladas, y una naturaleza casi salvaje ayuda a construir la identidad visual de La Isleta, el pueblo ficticio donde late la historia de ‘Ella, maldita alma’.

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