¿Quién paga? ¿Pagamos a medias? ¿Pago yo y luego me das tu parte? Estas preguntas forman parte del día a día de muchas parejas y no desaparecen con el tiempo. Detrás de ellas se esconde uno de los asuntos más delicados de la convivencia: el dinero, una cuestión que sigue generando tensiones incluso cuando la relación está consolidada.
Un estudio del neobanco Bunq arroja luz sobre cómo se organizan las finanzas en las parejas españolas y cómo se comparan con otros países europeos. “El 81% cree que compartir es clave, pero solo 3 de cada 10 lo hacen completamente. Las apps, los modelos híbridos y algún que otro secreto marcan la economía del amor”, explica Bianca Zwart, chief strategy officer de Bunq, un neobanco con sede en Ámsterdam.
España encabeza el ranking europeo de parejas que consideran que compartir el dinero es la base de una buena gestión financiera, por delante de Francia (75%), Países Bajos (74%) y Reino Unido (71%). Sin embargo, esa predisposición no siempre se traduce en una cuenta común: solo un 30% mezcla absolutamente todos sus ingresos y gastos.
El modelo híbrido se impone: gastos comunes, cuentas separadas
La fórmula más extendida en España es el modelo híbrido, elegido por el 42% de las parejas. Este sistema permite compartir los gastos comunes mientras cada miembro mantiene su propia cuenta para gastos personales. Un 22%, por su parte, prefiere llevar la economía completamente separada, marcando límites claros dentro de la relación.
Según Zwart, “las parejas de hoy no quieren ni compartir todo ni dividirlo por completo. Prefieren flexibilidad, especialmente las generaciones más jóvenes, que valoran más compartir experiencias que facturas”. Esta tendencia refleja un cambio en la forma de entender la convivencia y la independencia económica.
A pesar de estas fórmulas intermedias, el dinero sigue siendo una fuente habitual de conflicto. En España, el 60% de las parejas reconoce haber discutido por motivos económicos, una cifra superior a la media europea (56%). Los principales focos de tensión son los ahorros (44%), las diferencias de ingresos (30%) y las contribuciones desiguales dentro de la pareja (12%).
Apps, cuentas conjuntas y secretos: así se gestiona el dinero hoy
Las discusiones no son el único problema. Los secretos financieros también están presentes: un 38% de los españoles admite haber ocultado alguna compra a su pareja. En Francia esta cifra asciende al 44%, mientras que en Reino Unido (35%) y Países Bajos (23%) es algo menor. “Nuestra encuesta no indica que el dinero sea siempre la principal causa de conflicto, pero sí muestra cómo cambian las dinámicas entre países”, puntualiza Zwart.
Hablar de dinero ya no es suficiente para la mayoría. Solo un 1,3% de las parejas se organiza únicamente conversando, mientras que el resto recurre a herramientas digitales. Un 33% utiliza apps de presupuestación como Tricount, un 31% hojas de cálculo y un 25% cuentas conjuntas, valoradas sobre todo por la transparencia (55%) y su utilidad para gastos comunes, ahorro e incluso vacaciones.
El estudio también revela cuándo se aborda este tema clave: cuatro de cada diez parejas creen que el momento ideal es al empezar a convivir, un 30% prefiere esperar unos meses y un 7% considera que lo mejor es hablarlo desde la primera cita. No existe una única fórmula válida, pero la conclusión es clara: España apuesta más que otros países por poner el dinero en común, aunque cada pareja lo adapte a su manera.


