La Altabaca Ecotienda es un establecimiento especializado en alimentación ecológica ubicado en la avenida Caballero Bonald de Jerez. El proyecto está impulsado por La Buena Siembra, una iniciativa vinculada a la agroecología que desarrolla diferentes líneas de trabajo relacionadas con la formación, la agricultura, el asesoramiento técnico y la coordinación de proyectos, atendiendo tanto a personas aficionadas como a quienes buscan profesionalizarse en este ámbito.
Tal como explica Marta García, una de las implicadas al frente de la empresa, el origen de la iniciativa se encuentra en una cooperativa de servicios agrícolas. "Somos una cooperativa de servicios agrícolas, que nos llamamos La Buena Siembra, lo que es la empresa", señala.
Durante los primeros años, su actividad se centró principalmente en "prestar servicios de mantenimiento de huertas, de jardines y formaciones", antes de dar un giro importante con la asunción de un nuevo proyecto comercial.


Ese cambio se produjo hace algo más de tres años, cuando el equipo tomó el relevo de una ecotienda ya existente. "Desde hace tres años y poco cogimos el traspaso de una ecotienda que había antes e iniciamos nuestro proyecto de La Altabaca Ecotienda, que es donde ahora mismo se centran casi todas las energías", explica García. Desde entonces, la tienda se ha convertido en el eje principal de su actividad diaria.
La clientela que accede al establecimiento encuentra, según detalla García, una oferta centrada fundamentalmente en la alimentación ecológica. "Hay sobre todo alimentación ecológica, es lo que más tenemos", afirma. Junto a ella, la tienda incorpora productos artesanales locales que, aunque no cuentan con certificación ecológica, responden a una filosofía concreta. "Creemos que también hay que apoyar lo local como paso de la transición agroecológica, no quedarnos solo en el sello ecológico", subraya.


La oferta se completa con cosmética natural procedente de pequeños proyectos que el equipo conoce de primera mano, así como suplementos nutricionales que se trabajan mayoritariamente bajo pedido. García precisa que cuentan con "alguna cosita de herboristería", pero que este tipo de productos se gestiona principalmente bajo encargo. Desde hace algunos meses, además, han incorporado productos de limpieza a granel, ampliando así las opciones para un consumo más responsable.
El auge de los productos ecológicos ha venido acompañado, según reconoce García, de confusión entre las personas consumidoras. "Es normal que haya confusión y desconfianza porque hay mucha desinformación", afirma. En este sentido, recuerda que la producción ecológica está regulada por una normativa europea que establece cómo deben ser los métodos de producción en el campo y en la industria, garantizando productos libres de sustancias tóxicas, lo que se traduce en el sello ecológico.

Dentro de ese marco, García matiza que no todos los proyectos son iguales. En La Altabaca —que alude a lo que se consideraban malas hierbas— apuestan por productores pequeños y cercanos siempre que es posible.
"Procuramos intentar tener proyectos pequeños, proyectos cercanos, de proyectos que conocemos, que hemos ido a las fincas, que hemos ido a las fábricas", explica. A su juicio, esta cercanía aporta una doble garantía y ayuda también a aclarar la confusión habitual entre lo natural, lo ecológico y lo local, una diferencia que intentan explicar a la clientela cuando surgen dudas sobre etiquetas y precios.
En relación con el coste de los productos ecológicos, García sostiene que no siempre son más caros, aunque reconoce que depende del tipo de alimento. Explica que hay productos, como las patatas o las zanahorias, en los que el precio es mayor porque "no se pueden usar fungicidas fuertes ni herbicidas" y eso implica menos productividad y mucho más trabajo manual. A ello se suma el coste del certificado ecológico, ya que "no tienes que certificar que le echas fungicida, pero sí tienes que certificar que no se lo echas", lo que supone un sobrecoste para los productores.
"Nuestros huevos, ecológicos, están a la mitad del precio que están en algunos supermercados. Y muchos productos los hemos tenido incluso más baratos que los convencionales en supermercados grandes", afirma.
Los productos más solicitados
Los productos más demandados en la tienda son los frescos, especialmente frutas y verduras, junto a los alimentos a granel como arroces, legumbres, frutas deshidratadas y frutos secos. También tienen buena salida algunos productos envasados de marcas pequeñas y la cosmética natural, cuya demanda va creciendo progresivamente. Los huevos destacan como uno de los productos con mayor éxito, y García subraya que no han sufrido subidas de precio en el último año, manteniéndose incluso por debajo de los precios de otros comercios.
Más allá de la tienda, La Buena Siembra ha desarrollado proyectos de huertos ecológicos, diseño de jardines sostenibles, talleres formativos y cursos relacionados con la agroecología, además de labores de asistencia técnica en iniciativas de desarrollo rural. Aunque actualmente la tienda absorbe la mayor parte del tiempo del equipo, García asegura que el balance tras más de tres años de actividad es positivo. Reconoce las dificultades del pequeño comercio y la competencia de grandes superficies e internet, pero destaca la fidelidad de la clientela y la satisfacción de haber logrado sostener el proyecto en el tiempo.


