Salsas secretas y hamburguesas monstruosas en Onoto, el 'Beers & Grill' más venezolano

Cheeseburguer. FOTO: MANU GARCÍA
Cheeseburguer. FOTO: MANU GARCÍA

El aroma de la carne y el queso se esparce en el Beers & Grill Onoto, una propuesta gastronómica que aterrizó en Vistahermosa hace cinco años para ofrecer los platos más tradicionales de la comida venezolana. Por primera vez, este rincón de El Puerto acogía un restaurante especializado cuyo nombre alude a la especia que se usa en Venezuela para dar “olor, sabor y color” a la comida.

Una carne de hamburguesa sobre una parrilla conforma la identidad visual de este establecimiento familiar donde la preparación de sus salsas, todas sin gluten, es secreta hasta para sus cocineros. Su dueño, Fernando de Tovar, natural de Venezuela, decidió trasladarse a España con 24 años, y antes de asentarse en la localidad portuense, de donde procede su familia materna, puso en marcha un local en Sevilla. “Cuando abrí por primera vez no tenía experiencia en hostelería, había estudiado cocina pero nunca había trabajado en Venezuela, nunca había tenido la oportunidad”, comenta el que se adentra cada día en la cocina junto a su equipo.

“Estaba enfocado a la comida rápida, entonces tenía un concepto más americano, más de comida chatarra en envases de plástico, pero no fue bien”, dice el que observa que “el público en España es bastante exigente y no le gusta las cosas rápidas, prefiere pagar un poco más y comer algo mejor que comer una cosa servida en un envase de cartón”.

Sala de Onoto en Vistahermosa. FOTO: MANU GARCÍA

Por ello, en 2015, puso todo su esfuerzo en sacar adelante el restaurante Onoto junto a su mujer Valentina. Con mucha ilusión, prepararon este espacio acogedor decorado “con un rollo industrial” para saciar el apetito de los comensales con huevos llaneros o arepas mixtas, y algunas hamburguesas. Cinco estandartes del Onoto que “siempre han estado acá”, la Francis, la Big Onion, la Tropical, la Ibérica y la Cheeseburguer.

Sin embargo, los comienzos fueron duros, la comida venezolana no terminaba de cuajar y el público se decantaba por estas cinco opciones. “Entiendo que la gente fuese un poquito reacia a probar esta comida porque no se conocía en ninguna parte, ahora es un poco más conocida por la cantidad de inmigrantes venezolanos que han venido”, explica Fernando que comprendió que a una persona “pagar 9 euros por algo que no conoce le da un poquito de miedo”.

Poco a poco, Fernando en la cocina, y Valentina en la sala fueron abriéndose paso en la hostelería local, pero las hamburguesas desbancaban a los platos venezolanos. Fernando, sentado en una de las sillas del local recuerda como “las pocas mesas ocupadas eran porque ya habían probado previamente las hamburguesas y entonces venían a tiro hecho, la comida venezolana se movía muy poquito y yo tenía el comedero de cabeza de qué estoy haciendo mal”.

Fernando de Tovas durante la entrevista. FOTO: MANU GARCÍA

Un día de verano con la plaza abarrotada Onoto evolucionó inesperadamente. “Una señora agarró la carta, la miró y la lanzó con cierto desprecio, a mi me dolió muchísimo y en un rebote quité todas las cartas de las mesas, las tiré a la basura y escribí una nueva, de cuatro hamburguesas pasé a tener ocho.”, cuenta Fernando que asegura que desde ese día vio como a la gente “le llamaba más la atención el tema de las hamburguesas caseras”.

Las creaciones de este restaurante saltan a la vista y captan la atención con tan solo contemplarlas. Su presentación engatusa a los amantes del food porn, aquellos que se dejan seducir por la puesta en escena de la comida. Según Fernando, “la mayoría de las personas a las que le sale una hamburguesa, lo primero que hacen es tomarle una foto, entonces tratamos de vestirlas bien, que no solo le sepa bien sino también que el cliente quiera quedarse con el recuerdo de su hamburguesa en su red social”.

Fernando y su padre en el interior del restaurante de Vistahermosa. FOTO: MANU GARCÍA

Entre sus platos más demandados, el broche de oro es para la Big Onion, “la top”, elaborada con pan brioche, 200 gramos de pura carne de ternera 100%, “sin aditivos”, el queso cheddar, aros de cebolla caseros, beicon y la salsa onoto, una de las que Valentina plantea comercializar en un futuro. La presencia de este plato le llevó a alzarse como la segunda mejor cheeseburguer de España en 2017, por eso “de cada 10 hamburguesas que salen, 6 son esta”.

Pero no es la única premiada, los huevos llaneros se afianzaron el segundo galardón en el concurso Échale Huevos un año antes. También destaca el bollito pelón, con harina de maíz rellena  de carne, queso y salsa ranchera, los tequeños, los costillares y las patatas rancheras, “naturales de Sanlúcar, con pulled pork, salsa ranchera y queso chedar, eso no falla”, dice el dueño que realiza los pedidos de carne diario “para que sea lo más fresca posible, tratamos de elaborarla en el día, no es una carne congelada y se prepara en el momento en el que se pide”.

A su vez, Onoto ofrece hamburguesas de pollo “que cuando las muerdes es una pechuga de pollo literal, no es pollo molido que no sabes de que parte te la están colocando”, añade Valentina. Asimismo, incorporan a la carta hamburguesas sin gluten preparadas con arepas y las veganas de Beyond meat “que parece carne, sabe a carne, pero no lo es porque está hecha con proteína de garbanzo”. Fernando comenta que “hay clientes que han devuelto las hamburguesas pensando que eran de ternera y hemos tenido que sacarles la caja para que lo creyeran”.

Alitas de pollo. FOTO: MANU GARCÍA

Hace un año, las hamburguesas también se hicieron un hueco en el centro de El Puerto, concretamente en la Bajamar, donde el padre de Fernando, abrió las puertas de un segundo local donde disfrutar también platos venezolanos en los que “siempre se contrasta dulce y salado, a diferencia de lo que todo el mundo cree, no es picante”, señala Fernando de Tovar padre.

Además, la carta de Onoto incluye varias cervezas de importación, inglesas, americanas, belgas y la venezolana, que es la que más se vende, según el encargado, que desde que impulsó este proyecto ha querido “borrar de la hamburguesa ese mal concepto que existe”. Según explica, “hay personas que se creen que un restaurante de hamburguesas es un fast food, y no es así, una hamburguesa es un plato que requiere una elaboración como cualquier otro, salvo que sea de franquicia, que ya están precocinadas”.

Como el resto del sector hostelero, para sobrevivir a la pandemia, Onoto introdujo el reparto a domicilio, no obstante, Fernando y Valentina se toparon con un pequeño problema, “nuestras hamburguesas no entraban en los empaques estándar, ni la más chica, y tuvimos que hacerlos a medida”, dice el venezolano, que está convencido de que “la hamburguesa puede ser un plato gourmet porque te estás comiendo un chuletón entre dos panes, es la misma carne”.

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