Hay establecimientos que da igual cómo se llamen oficialmente, la gente los bautiza y los llama a su manera. Algo así ocurre con la Freiduría Gallega El Nuevo Jerezano, que para el 99,9% de los jerezanos es el Freidor de la calle Arcos. Y punto.
El Freidor abrió sus puertas ni más ni menos que en 1934. Desde 2018, Antonio Sañudo, sobrino de Eusebio, uno de esos gallegos originarios que le dan nombre, está al frente del negocio.
El Freidor es un local tradicional, pero le da mucha importancia a internet y las redes sociales. Entre unas cosas y otras, Antonio tiene claro que su negocio “es un emblema más de Jerez, un lugar conocido en toda España”. A él le parece bien el boom de la calle Arcos en lo que a la hostelería se refiere, aunque deja claro una cosa: “nosotros somos los números 1, esto es parte de Jerez. Veremos a ver qué ocurre con los negocios que han abierto, algunos se consolidarán, otros no”, afirma con aplomo.
En Jerez, la carta del Freidor se la sabe todo el mundo, bien para picar algo en la barra, bien para sentarse a comer-comer: choco, chipirones, merluza y adobo, al peso, tanto por separado como formando un surtido variado. También hay tortillitas de camarones y boquerones. Ocasionalmente hay gallo y acedías. Todo de la freidora y servido ¡en papelón!, como tiene que ser.
En el mostrador también hay varias tapas frías, caso de aliños de huevas y huevos de choco o pimientos con langostinos. Pulpo. Esto se puede decir que son los fijos. De vez en cuando hay gambas y langostinos, sin olvidarnos de que los fines de semana hay ensaladilla rica, vaya, que hay quien va aposta a por una tarrina y se la lleva para el aperitivo de su casa, eso sí, después de tomarse un fino o una ‘Cruzpi’ bien fría...
CARTA
Lo propio del freidor es ir a comer un papelón de pescaíto frito: choco, merluza, chipirones, cazón en adobo o boquerones. También hay aliños y pulpo.
DECORACIÓN
En un sitio sin pretensiones, con un pequeño salón al fondo que se abre cuando las mesas del bar se llenan, lo que ocurre muy a menudo. El local no admite reservas.
CURIOSIDAD
En la plantilla originaria había varios empleados gallegos, lo que terminó por dar nombre al negocio. Eusebio fue el último y es tío del actual propietario, Antonio.
