La sexualidad oscura y prohibida

El sexo debe ser consensuado, en donde cada individuo está llevado a aceptar lo que se es y le da sentido a su vida. El placer es infinito, hay que encontrar el equilibrio

La sexualidad oscura y prohibida.
La sexualidad oscura y prohibida.

Lo único constante es el cambio, evolucionamos constantemente. Hay conductas sexuales que no conllevan patología. En las parafilias hay muchas polémicas. En el pasado la homosexualidad era perseguida, la sociedad va cambiando en la transexualidad o parafilias.

Las parafilias no se diagnostican hasta que se dan. En la sociedad actual el 12% de los varones y el 4% de las mujeres son voyeristas. Las fantasías admiten el voyerismo.

Las mismas rutas del dolor son las del placer: masoquismo, voyerismo, exhibicionismo, sadismo, fetichismo, travestimos, pedofilia, sadomasoquismo, urofilia lluvia dorada, zoofilia, escatología telefónica, necrofilia, etc.

Hay que dejar de demonizar el término parafilia y dejarlo solamente para cuando hay disfunción. Todos somos innatamente sexuales, la realidad social la acorrala. Somos responsables de disfrutar el placer y a la par responsables de no forzar a nadie si no quiere. Los impulsos hay que controlarlos, que no nos pierdan.

Nos encontramos, o nos movemos, en un terreno muy empantanado en donde los pedófilos son llevados a una muerte social por ser criminales sexuales. Una cosa son las parafilias y otras las fantasías. La creatividad en el sexo es tan antigua como el Kama Sutra, y favorece la relación de pareja para ir más allá de la posición del misionero. En nuestra época, hay apertura sexual en donde se admiten algunas parafilias, siempre que haya una relación consensual.

La sexualidad es algo cultural en donde las parafilias han sido demonizadas mientras, a la par, el mapa sexual-amoroso va cambiando, entrando en tropel el llamado “Genero fluido”, que es aquel en donde se pueden ubicar diversas identidades sexuales, manifestándose como un cambio entre lo masculino y lo femenino o neutro; aunque puede abarcar otros géneros e inclusive identificarse con más de un género a la vez.

El sexo debe ser consensuado, en donde cada individuo está llevado a aceptar lo que se es y le da sentido a su vida. El placer es infinito, hay que encontrar el equilibrio.

A mi edad me pilla el mundo descolocado y con el paso cambiado. Veo más mujeres, llevando en el cuello, el símbolo del collar y la argolla, mientras escucho de fondo la canción: “Voy a ser tu prisionera esclava de mis ansias y alma atormentada y así puedo ver tu nombre en mi alma esposada al deseo y al dolor, infinitamente prisioneros, eternamente juntos viviendo nuestro amor”.

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