Muerte ritual en el Cádiz antiguo: la joven del pozo

Hoy en día, en el siglo XXI, las muertes rituales o sacrificios humanos siguen existiendo entre sociedades secretas y “mundos de otros mundos”

Muerte ritual en el Cádiz antiguo: la joven del pozo.
Muerte ritual en el Cádiz antiguo: la joven del pozo.

Plinio, en su descripción de las estatuas marmóreas existentes en la ciudad de Roma, menciona que los púnicos (fenicios) sacrificaban anualmente una víctima humana a HérculesCésar habló de las bárbaras costumbres gaditanas, y de su forma de sacrificio infantil: el aplastamiento con maza, el arma simbólica que debía emplear el dios invocado para machacar al enemigo.

Este tipo de cosas, nos recuerda que las sociedades dominantes, siempre han tapado sus infames tropelías satanizando a su contrario, difundiendo terroríficas historias de rituales humanos. Esto lo encontramos en los bulos de los romanos esparcidos sobre los cartagineses (fenicios), o los españoles poniendo en solfa a los mexicanos y compañía.

Por decirlo de alguna manera, en una gran diversidad de culturas y puntos geográficos del planeta los sacrificios humanos han existido y, Cádiz es uno de los ejemplos: el hallazgo en el relleno de un pozo de una chica arrojada de forma violenta a su interior, lleva a señalar la existencia de sacrificios humanos en Gadir (Cádiz). Obviamente, nadie puede asegurar que los sacrificios humanos se realizaran en Cádiz de forma habitual, y ser pan de cada día. Mucho se ha especulado con la posibilidad de la práctica de sacrificios infantiles en Cádiz, los tofets. En Cádiz hay un grupo de enterramientos de niños de hasta diez años cuyos cráneos evidencian haber sido golpeados violentamente.

La idiosincrasia diferenciada de Gadir frente a Cartago, plantea la existencia de un ritual gaditano “particular” en el que la muerte por degollamiento, la incineración del cuerpo y la posterior deposición de los restos en recintos propios en el interior de urnas, se vería sustituido por la muerte violenta de los primogénitos mediante golpes contundentes en el cráneo y la posterior inhumación de los cuerpos, que se agruparían (como en el tofet) en espacios reservados exclusivamente para este fin.

Se basa esta información en los trabajos realizados en la avenida de López Pinto, donde se han encontrado 48 inhumaciones, de las cuales 22 pertenecen a enterramientos infantiles. Muchas presentaban numerosas fracturas en el cráneo. Otras tumbas infantiles parecidas se hallaron en el solar de la Plaza de San José, las cuales aparecían separadas y delimitadas de las de los adultos, y de edades comprendidas entre los pocos meses y los tres años.

Sencillamente, y en el caso del hallazgo de la joven del pozo gaditano, existe una serie de indicios que permiten saber que fue una muerte ritual. En primer lugar, no se trata de un hecho aislado. Se trata de una mujer de menos de 30 años, que por la posición de los miembros superiores fue lanzada inmovilizada. Fue arrojada al interior del pozo con ofrendas y sellado ritual mediante arena limpia, deposición de grandes piedras sobre el cadáver.

Hoy en día, en el siglo XXI, las muertes rituales o sacrificios humanos siguen existiendo entre sociedades secretas y “mundos de otros mundos”.


Fuente: Niveau de Villedary, Córdoba Alonso, García y Bellido, Perdigones, Muñoz y Pisano, OTROS

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