Giro en la historia de la polémica boda de Gomesende, en Ourense. Frente a las versiones que apuntaban a una presunta infidelidad de la novia durante la celebración y a un supuesto acuerdo económico de 40.000 euros incumplido, el novio ha salido ahora al paso para negar estos hechos. En declaraciones difundidas La Región, asegura que el matrimonio continúa unido y que ambos se encuentran trabajando juntos en su casa de A Coruña.
El novio rechaza tajantemente que existiera cualquier pacto económico relacionado con el enlace. "Nunca dejaré que se manche el nombre de nuestras familias", afirmó en un mensaje difundido tras la polémica y recogido también por el diario La Región. En ese texto sostiene que hay personas interesadas en perjudicarles y niega que se hubiese acordado una compensación de 40.000 euros para la familia de la novia.
También desmiente uno de los aspectos que más repercusión había tenido tras la difusión de los audios: la supuesta infidelidad durante la boda. "Mi mujer y yo no nos separamos en ningún momento", asegura el hombre, contradiciendo así la versión que situaba a la novia protagonizando un episodio de este tipo durante la celebración. Según su relato, la jornada transcurrió de una manera muy diferente a la que se había contado posteriormente.
Algunos conflictos
Donde sí reconoce que hubo problemas fue en los enfrentamientos registrados durante la boda. El novio explica que se produjeron dos episodios distintos. El primero tuvo lugar cuando su esposa estaba hablando y su hermana, que según señala está enferma, le tapó la boca. "A su hermano le sentó mal y montó algo de barullo", relata sobre este incidente, que describe como el primero de los altercados.
El segundo enfrentamiento, según su versión, fue más grave y se produjo fuera del recinto donde se celebraba el enlace. "Fueron dos invitadas que se agarraron de los pelos fuera del recinto", explicó al referirse a una pelea que terminó adquiriendo especial protagonismo y alimentando las posteriores especulaciones sobre lo ocurrido durante la boda.
Frente a los rumores de una ruptura tras la celebración, el novio insiste en que el matrimonio continúa unido y mantiene una vida normal. "Estamos en nuestra casa de A Coruña y trabajando", afirma, dejando así su versión sobre la situación actual de la pareja después de una boda que ha quedado envuelta en versiones contradictorias sobre una supuesta infidelidad, un acuerdo económico y los altercados registrados durante el evento.
Giro en la historia de la polémica boda de Gomesende, en Ourense. Frente a las versiones que apuntaban a una presunta infidelidad de la novia durante la celebración y a un supuesto acuerdo económico de 40.000 euros incumplido, el novio ha salido ahora al paso para negar estos hechos. En declaraciones difundidas La Región, asegura que el matrimonio continúa unido y que ambos se encuentran trabajando juntos en su casa de A Coruña.
El novio rechaza tajantemente que existiera cualquier pacto económico relacionado con el enlace. "Nunca dejaré que se manche el nombre de nuestras familias", afirmó en un mensaje difundido tras la polémica y recogido también por el diario La Región. En ese texto sostiene que hay personas interesadas en perjudicarles y niega que se hubiese acordado una compensación de 40.000 euros para la familia de la novia.
También desmiente uno de los aspectos que más repercusión había tenido tras la difusión de los audios: la supuesta infidelidad durante la boda. "Mi mujer y yo no nos separamos en ningún momento", asegura el hombre, contradiciendo así la versión que situaba a la novia protagonizando un episodio de este tipo durante la celebración. Según su relato, la jornada transcurrió de una manera muy diferente a la que se había contado posteriormente.
Algunos conflictos
Donde sí reconoce que hubo problemas fue en los enfrentamientos registrados durante la boda. El novio explica que se produjeron dos episodios distintos. El primero tuvo lugar cuando su esposa estaba hablando y su hermana, que según señala está enferma, le tapó la boca. "A su hermano le sentó mal y montó algo de barullo", relata sobre este incidente, que describe como el primero de los altercados.
El segundo enfrentamiento, según su versión, fue más grave y se produjo fuera del recinto donde se celebraba el enlace. "Fueron dos invitadas que se agarraron de los pelos fuera del recinto", explicó al referirse a una pelea que terminó adquiriendo especial protagonismo y alimentando las posteriores especulaciones sobre lo ocurrido durante la boda.
Frente a los rumores de una ruptura tras la celebración, el novio insiste en que el matrimonio continúa unido y mantiene una vida normal. "Estamos en nuestra casa de A Coruña y trabajando", afirma, dejando así su versión sobre la situación actual de la pareja después de una boda que ha quedado envuelta en versiones contradictorias sobre una supuesta infidelidad, un acuerdo económico y los altercados registrados durante el evento.
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