El “bombazo” de las pistas blandas y “adrenalina” con distancia de seguridad en Aqualand

El parque acuático asentado en El Puerto acaba de despegar en el segundo verano de pandemia con todas las medidas de seguridad y la esperanza de que las familias apuesten por el ocio seguro, “el año pasado hubo un parón grandísimo”

Las pistas blandas del parque acuático Aqualand en El Puerto.
Las pistas blandas del parque acuático Aqualand en El Puerto. MANU GARCÍA

Un chapuzón refrescante, toboganes laberínticos de mil colores y ocho horas de pura diversión. Desde lo más alto de una colina, el toro de Osborne y el Tío Pepe llevan 34 años observando a generaciones de familias pasarlo en grande en un parque acuático que ya se ha convertido en un icono de El Puerto. Aqualand Bahía de Cádiz, que abrió sus puertas en 1987 con el nombre de Aquasherry, no solo se consolida como un espacio de ocio referente en la Bahía sino también es protagonista de uno de los planes más míticos del verano. Quién no guarda entre sus recuerdos una foto con el pato Donato a la entrada del parque.

Mayores y pequeños disfrutan como peces en el agua desde que este enclave echó a andar. “Aquí viene público de todas las edades, los matrimonios y los adolescentes se tiran igualmente por las atracciones”, destaca Carmen González, jefa del departamento comercial que lleva 21 años viendo como “la gente se divierte mucho”. El parque es uno de los 68 centros que el grupo Aspro Ocio presenta en 10 países, desde Alemania, Austria, Francia o Portugal hasta Países Bajos, Reino Unido o Suiza. Concretamente, es uno de los 6 Aqualand que existen en el mundo, localizados en Tenerife, Portugal, Baleares, Gran Canaria y Málaga.

Carmen González en la entrada del parque acuático.
Carmen González en la entrada del parque acuático. MANU GARCÍA

Acuarios, parques de atracciones o zoológicos conforman la oferta de esta multinacional que ha dejado huella en la ciudad brindando momentos inolvidables a miles de niños de la provincia. Los nervios se desatan la noche antes de visitar este parque que cuenta con seis atracciones, dos zonas infantiles y la emblemática piscina de olas.

Las famosas carreras desde las pistas blandas, que no tienen límite de edad, son todo un clásico al que se une la Cola del Diablo, Black Hole o el tubo negro de toda la vida. Deslizarse, más o menos rápido según el peso, por los toboganes curvados o simplemente mirar como lo hacen los demás, para después, volver a subir y repetir la experiencia. O hacer cola para hacerse con un flotador, lanzarse totalmente a oscuras con un acompañante y notar un cosquilleo en cada curva.

Atracciones en Aqualand.
Atracciones en Aqualand.  MANU GARCÍA

Estas dos atracciones son las más demandadas. Emblemas favoritos de muchas personas que en 2015 descubrieron Zero Gravity, una de las últimas novedades. “Son el bombazo del parque, asegura Carmen. Una palabra se repite en la descripción que la comercial hace de estos artefactos: “la adrenalina que te da”. Para ella, las estrellas siempre reciben mucho público, que también puede probar los desniveles de Congo River, Speed Boats o Kamikaze.

Para los más pequeños, con una altura inferior a 1,40 metros, existen dos zonas infantiles, Children’s Paradise y Family adventure land, repletas de mini pistas, toboganes y setas con agua. Y no puede faltar un baño en la piscina que simula a una playa en la parte más baja del parque. “Las olas se ponen 10 minutos cada hora a lo largo de la jornada, a los abuelos les gusta mucho”, comenta Carmen.

Varias personas tirándose de las pistas blandas.
Varias personas tirándose de las pistas blandas.  MANU GARCÍA

El parque siempre ha sido un atractivo y ha recibido a un sinfín de locales y turistas dispuestos a combatir los días de calor o levante en un lugar donde hay agua fresca por todas partes. Hasta que llegó el 2020 y su fatídica pandemia. Una temporada inédita se avecinaba en el parque. “Hubo un parón grandísimo”, explica Carmen. La crisis trastocó la dinámica de Aqualand generando un quebradero de cabeza y miles de cambios.

“Ha afectado muchísimo, el año pasado fue catastrófico, la dirección se tiró a la piscina y decidió abrir, estuvimos un mes y medio aproximadamente y la verdad es que no mereció la pena”, expone. Los rincones del parque se llenaron de dispensadores de gel hidroalcóhólico y un circuito de señales indicaban cómo moverse por el espacio. Además, el aforo se redujo a 2.600 personas cuando tiene una capacidad de 4.000.

Un niño a punto de disfrutar de una atracción con flotador.
Un niño a punto de disfrutar de una atracción con flotador. MANU GARCÍA

Este año, Aqualand acaba de arrancar su temporada con la esperanza de remontar y, de momento, parece que lo está consiguiendo pese a que el parque permanecerá abierto 25 días menos de lo habitual – del 3 de julio al 31 de agosto. “Hemos abierto a duras y maduras después de muchas reuniones, pero el público está respondiendo muy bien, estamos muy contentos”, detalla la comercial.

“Aquí viene público de todas las edades”

Carmen nota “con creces” que 2021 nada tiene que ver con el primer verano pandémico. Los visitantes se han triplicado. Se respira una mayor disposición a disfrutar del ocio seguro. Según detalla, una media de 1.500 personas disfruta en el parque cada fin de semana, dato que se aleja de la experiencia del año pasado. “Era triste porque se registraban días de 100 personas”, lamenta desde el enclave que ahora toma otro rumbo.

Varias personas disfrutan en el parque.
Varias personas disfrutan en el parque.  MANU GARCÍA

Este verano, el aforo no está restringido y la normativa de la Junta de Andalucía ha levantado el uso obligatorio de la mascarilla al aire libre. La medida más importante es guardar la distancia de seguridad y respetar los carteles indicativos. Esos 2 metros de separación que ahora se trasladan a las colas, a las hamacas y a las piscinas con el fin de protegerse. “Todo con mucha distancia”, resalta Carmen.

Las personas deben llevar la mascarilla a la hora de acceder al recinto y cada vez que se desplacen a los cuartos de baño o a los puntos de venta “por respeto a los trabajadores”. La responsabilidad es fundamental en el parque para disfrutar en armonía de las atracciones en las que los socorristas desinfectan sin parar los flotadores o las esterillas utilizadas.

Un socorrista desinfecta un flotador.
Un socorrista desinfecta un flotador.  MANU GARCÍA
Zona infantil.
Zona infantil.  MANU GARCÍA

100.000 metros cuadrados de Sierra, aire puro y un mensaje positivo. Aqualand vela por la seguridad de las familias y anima a volver a pasarlo bien sin miedo y con precaución. Carmen se encarga de subir a las redes sociales, Facebook e Instagram, todas las novedades de promociones y descuentos que lanza el parque con el fin de desahogar los gastos en tiempos como estos. “Hacemos muchos descuentos para que la gente venga con un ahorro y no tenga que pagar el 100% de la entrada”, explica.

Como es habitual, Aqualand también planea realizar sorteos de entradas y mantiene su tarifa especial para grupos que llegan al parque en autobuses. “Los precios son reducidos a 15 euros para adultos, 10 euros para niños menos de 11 años y 8 la tarifa mini de 3 a 4 años”, dice.

Los niños, y los que no lo son tanto, corren de un lado a otro para repetir en todas las atracciones el mayor número de veces posible. Aqualand vuelve este verano con más fuerza que nunca.

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