semana santa

Un libro para la eternidad: la nueva joya patrimonial del Santo Crucifijo de Jerez dedicada a sus hermanos difuntos

La corporación incorpora a su patrimonio una obra realizada por el artista cordobés Eulogio Rafael Blanco Molina, que combina cuero decorativo, pergamino y orfebrería; el estreno coincide con la conmemoración de los Fieles Difuntos y constituye un homenaje a quienes formaron parte de la hermandad

  • El hermano mayor de la Hermandad de Santo Crucifijo, Juan Miguel Tinajero, junto a Eulogio Rafael Blanco en el momento de la presentación del nuevo libro de difuntos de la cofradía.

La memoria de quienes ya no están también puede conservarse a través del arte. Y con ese propósito, la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud de Jerez presentaba en la jornada del día de los Fieles Difuntos un libro dedicado a recordar a los hermanos fallecidos de la corporación.

La nueva pieza, realizada por el artista, maestro artesano e investigador cordobés Eulogio Rafael Blanco Molina, nace como un homenaje a quienes compartieron la fe, la devoción y el amor por los Sagrados Titulares de la hermandad y que, aunque ya no se encuentran físicamente entre sus hermanos, permanecen presentes en su memoria.

Se trata de una incorporación patrimonial que trasciende su dimensión artística. Y su presentación en esta fecha especialmente vinculada a la memoria de los fallecidos refuerza el significado espiritual de una obra que une tradición, artesanía y devoción.

Un libro para recordar a quienes siguen formando parte de la hermandad

La Hermandad del Santo Crucifijo ha querido que este estreno tenga un carácter especialmente emotivo, ya que el libro de hermanos difuntos está concebido como un símbolo de recuerdo, gratitud y continuidad, un vínculo entre las distintas generaciones que han formado parte de la corporación.

De manera que este nuevo libro de difuntos constituye un recuerdo permanente de los hermanos fallecidos, de quienes participaron en la vida de la corporación y contribuyeron, desde su compromiso personal, a mantener sus devociones y tradiciones.

Por ello, expresaba a través de las redes sociales su deseo de que "permanezcan siempre bajo su amparo" y de que la nueva obra represente "la unión entre los hermanos que continúan participando en la vida de la corporación y aquellos que ya han fallecido".

De esta manera, el libro adquiere una doble dimensión: la de objeto artístico destinado a enriquecer el patrimonio de la hermandad y la de testimonio de una memoria colectiva que se transmite entre generaciones.

  • Nuevo libro de difuntos de la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud de Jerez
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Cuero, pergamino y orfebrería en una obra de profunda carga simbólica

La realización del libro ha supuesto la culminación de un proyecto en el que confluyen diferentes disciplinas artesanales. El cuero decorativo, el pergamino y la orfebrería se integran en una pieza concebida desde el respeto a los oficios tradicionales, con especial atención al trabajo manual y al significado de cada detalle.

Su autor ha planteado el proyecto como "una oportunidad para poner en valor una manera de entender la artesanía basada en el conocimiento técnico, la paciencia y el trabajo bien hecho", reivindicando así el papel de los oficios artísticos en la creación del patrimonio de las hermandades, donde los materiales no cumplen únicamente una función decorativa, sino que contribuyen a expresar un mensaje religioso y simbólico.

Eulogio Rafael Blanco Molina, un artista vinculado a la tradición del cuero cordobés

El autor del nuevo libro es Eulogio Rafael Blanco Molina, nacido en Córdoba en 1966, cuya trayectoria artística se encuentra estrechamente relacionada con la tradición de los cueros artísticos de su ciudad natal.

Artista, maestro artesano e investigador, su actividad combina la creación artística con el estudio y la recuperación de procedimientos tradicionales relacionados con el cordobán, el guadamecí, el cuero repujado, el pergamino y las artes decorativas.

Una de las características que definen su trabajo es su manera de concebir el cuero no solamente como un material destinado a la elaboración artesanal, sino también como un lenguaje plástico capaz de expresar una identidad artística propia.

La relación de Eulogio Rafael Blanco Molina con el trabajo artístico de la piel comenzó después de sus primeros estudios en el ámbito de las enseñanzas artísticas. Su acercamiento directo a los cueros artísticos se produjo a través de su tío, Eulogio Blanco Luque, artesano formado en la tradición de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Córdoba.

Su trabajo para la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud se inscribe en esa línea de creación que combina la recuperación de las tradiciones artesanales con la elaboración de nuevas obras destinadas al patrimonio religioso.

La memoria de quienes ya no están también puede conservarse a través del arte. Y con ese propósito, la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud de Jerez presentaba en la jornada del día de los Fieles Difuntos un libro dedicado a recordar a los hermanos fallecidos de la corporación.

La nueva pieza, realizada por el artista, maestro artesano e investigador cordobés Eulogio Rafael Blanco Molina, nace como un homenaje a quienes compartieron la fe, la devoción y el amor por los Sagrados Titulares de la hermandad y que, aunque ya no se encuentran físicamente entre sus hermanos, permanecen presentes en su memoria.

Se trata de una incorporación patrimonial que trasciende su dimensión artística. Y su presentación en esta fecha especialmente vinculada a la memoria de los fallecidos refuerza el significado espiritual de una obra que une tradición, artesanía y devoción.

Un libro para recordar a quienes siguen formando parte de la hermandad

La Hermandad del Santo Crucifijo ha querido que este estreno tenga un carácter especialmente emotivo, ya que el libro de hermanos difuntos está concebido como un símbolo de recuerdo, gratitud y continuidad, un vínculo entre las distintas generaciones que han formado parte de la corporación.

De manera que este nuevo libro de difuntos constituye un recuerdo permanente de los hermanos fallecidos, de quienes participaron en la vida de la corporación y contribuyeron, desde su compromiso personal, a mantener sus devociones y tradiciones.

Por ello, expresaba a través de las redes sociales su deseo de que "permanezcan siempre bajo su amparo" y de que la nueva obra represente "la unión entre los hermanos que continúan participando en la vida de la corporación y aquellos que ya han fallecido".

De esta manera, el libro adquiere una doble dimensión: la de objeto artístico destinado a enriquecer el patrimonio de la hermandad y la de testimonio de una memoria colectiva que se transmite entre generaciones.

  • Nuevo libro de difuntos de la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud de Jerez
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Cuero, pergamino y orfebrería en una obra de profunda carga simbólica

La realización del libro ha supuesto la culminación de un proyecto en el que confluyen diferentes disciplinas artesanales. El cuero decorativo, el pergamino y la orfebrería se integran en una pieza concebida desde el respeto a los oficios tradicionales, con especial atención al trabajo manual y al significado de cada detalle.

Su autor ha planteado el proyecto como "una oportunidad para poner en valor una manera de entender la artesanía basada en el conocimiento técnico, la paciencia y el trabajo bien hecho", reivindicando así el papel de los oficios artísticos en la creación del patrimonio de las hermandades, donde los materiales no cumplen únicamente una función decorativa, sino que contribuyen a expresar un mensaje religioso y simbólico.

Eulogio Rafael Blanco Molina, un artista vinculado a la tradición del cuero cordobés

El autor del nuevo libro es Eulogio Rafael Blanco Molina, nacido en Córdoba en 1966, cuya trayectoria artística se encuentra estrechamente relacionada con la tradición de los cueros artísticos de su ciudad natal.

Artista, maestro artesano e investigador, su actividad combina la creación artística con el estudio y la recuperación de procedimientos tradicionales relacionados con el cordobán, el guadamecí, el cuero repujado, el pergamino y las artes decorativas.

Una de las características que definen su trabajo es su manera de concebir el cuero no solamente como un material destinado a la elaboración artesanal, sino también como un lenguaje plástico capaz de expresar una identidad artística propia.

La relación de Eulogio Rafael Blanco Molina con el trabajo artístico de la piel comenzó después de sus primeros estudios en el ámbito de las enseñanzas artísticas. Su acercamiento directo a los cueros artísticos se produjo a través de su tío, Eulogio Blanco Luque, artesano formado en la tradición de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Córdoba.

Su trabajo para la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud se inscribe en esa línea de creación que combina la recuperación de las tradiciones artesanales con la elaboración de nuevas obras destinadas al patrimonio religioso.

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