semana santa

La Virgen de Guadalupe vuelve al lugar donde "pernoctó la primera noche que llegó a Jerez" hace siete siglos

La virgen donada por Alfonso XI a la ciudad como exvoto tras la victoria en la Batalla del Salado vuelve a recorrer las calles de Jerez en una procesión de alabanzas que tuvo su momento culmen en el Patio de Armas del Alcazar

  • La Virgen de Guadalupe recorría las calles de Jerez en el Día de Todos los Santos. -

Casi siete siglos después de su llegada a la ciudad, la Virgen de Guadalupe ha vuelto al primer lugar donde pernoctó en la ciudad, tras su llegada a Jerez en 1340 a lomos del caballo de Alfonso XI después de la victoria del rey español en la Batalla del Salado.

Once años después de incorporarla la Hermandad de las Tres Caídas como titular de la cofradía del Miércoles Santo, a las diez de la mañana daba comienzo la procesión de alabanzas, por un recorrido lleno de simbolismo y cargado de momentos que quedarán guardados en el dietario cofrade de San Lucas.

  • Los Ministriles interpretando las Cantatas de Alfonso X 'El Sabio'.
  • -

Bajo la escolta musical de la banda de Julián Cerdrán de Sanlúcar de Barrameda, encargada de poner los acordes y ofreciendo la calidad a la que nos tiene acostumbrados durante todo el recorrido — suenan igual de bien en noviembre que en Semana Santa— se pudieron vivir momentos tan únicos como efímeros en una jornada que marca un antes y un después en el Día de Todos los Santos en Jerez.

Una calle para la Virgen de Guadalupe

Tan es así que, nada más salir por la rampa de albero que posibilitaba el acceso del Santuario a la plaza de San Lucas, llegaba el primero de ellos: antes de llegar a la plaza de Belén se inauguraba una nueva denominación para el pasaje que une a estos dos espacios emblemáticos del primitivo barrio de San Mateo.

Con la presencia del gobierno local, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, junto con varios miembros de la cofradía descubría un rótulo por el que ese enclave pasa ahora a llamarse calle Virgen de Guadalupe. Y unos metros más abajo, llegaba también otra de las estampas efímeras con el tránsito de la cofradía por la plaza que alberga el Centro de Interpretación dedicado a Lola Flores — que no museo por mucho que quieran— con un encuentro en la lejanía que no pasaba desapercibido.

  • Detalle del paso de la Virgen de Guadalupe en el que se hace referencia a su vinculación con el Reino de España.
  • -

Instantes antes de la salida de esta imagen gótica de la Virgen María — que incluso llegó a tener una cofradía propia en el Siglo XVII— recorría ese mismo espacio la Virgen del Desconsuelo en su tradicional Rosario de la Aurora el primero de los días de noviembre y, parada en la puerta del convento de Santa Ángela de la Cruz, ambas imágenes sagradas compartieron espacio por unos momentos en el mismo enclave.

El regreso al Alcázar casi siete siglos después

No obstante, el recorrido de esta procesión aceleraba el paso para dejar despejado y diáfano el regreso de la Virgen del Desconsuelo a San Mateo, si bien tenía reservado el cénit de esta procesión de alabanzas en el Alcázar de Jerez. La comitiva de nuevo era recibida por el gobierno local, pero en esta ocasión con toda la pompa y el boato que requería la ocasión.

  • Llegada de la Virgen de Guadalupe al Alcázar de Jerez escoltada por la Policía Local a caballo.
  • -

La caballería de la Policía Local esperaba en la puerta del patio de armas a la Virgen de Guadalupe vestidos de gran gala, para escoltar la delantera y la trasera del paso que, para la ocasión, había cedido la Virgen de Fátima y, rememorando aquellos años del Siglo XIV, los ministriles interpretaban las cantatas de Alfonso X 'El Sabio', padre del rey que ganase la Batalla del Salado, una de las más importantes en la última época de la reconquista y extendiendo un gran entusiasmo entre el cristianismo europeo.

El rezo del ángelus marcaba un inicio ceremonial con el que la Virgen de Guadalupe regresaba "al lugar donde pasó su primera noche tras llegar a la ciudad", tal y como recordaba Pedro Pérez, hermano mayor de la cofradía, y que no pisaba una imagen cristiana desde que Jesús Nazareno presidiera varias estaciones del Vía Crucis de la Unión de Hermandades de Jerez en el año 2014.

Al mismo tiempo que recordaba que fue allí donde Alfonso XI decidió donar a la ciudad la talla de la Virgen de Guadalupe que llevaba en su montura y que fuese custodiada en el templo del primitivo barrio jerezano. Esta advocación tiene un fuerte arraigo en la Casa de Borgoña y era uno de los emblemas familiares a los que se solicitaba la protección divina en las diferentes contiendas.

  • La Virgen de Guadalupe en el Patio de Armas del Alcázar de Jerez casi siete siglos después de su llegada a la ciudad.
  • -

De este modo, al filo del mediodía y cumplida la misión principal de esta procesión de alabanzas, la comitiva encaminaba sus pasos de nuevo al Santuario de San Lucas, no sin antes hacer la visita preceptiva al Ayuntamiento de Jerez en la calle Consistorio y retornar por Conde Cañete del Pinar, Plateros, Sedería, Carpintería Baja y desembocar de nuevo a la plaza Belén por plaza Peones y buscar el Santuario atravesando el pasaje recién estrenado como Virgen del Guadalupe y plaza San Lucas.

Los primeros pasos para recuperar su devoción

Así pues, once años después de la incorporación de la Virgen de Guadalupe como titular de la Hermandad de las Tres Caídas, la cofradía daba inicio en la mañana del Día de Todos los Santos a los primeros pasos de cara a la recuperación devocional de esta talla de la Virgen María.

Una imagen de estilo gótico que tiene una especial relevancia en la historia de la ciudad, no solo por haber sido el estandarte protector en la Batalla del Salado para Alfonso XI — conocido como 'El Justiciero'—, sino también porque es la imagen más antigua que existe en Jerez, acumulando casi siete siglos de permanencia en la ciudad, al igual que la Virgen de la Merced, consideradas ambas como el eslabón que une a las diferentes generaciones que ha nacido y crecido en la ciudad a lo largo del tiempo.

Casi siete siglos después de su llegada a la ciudad, la Virgen de Guadalupe ha vuelto al primer lugar donde pernoctó en la ciudad, tras su llegada a Jerez en 1340 a lomos del caballo de Alfonso XI después de la victoria del rey español en la Batalla del Salado.

Once años después de incorporarla la Hermandad de las Tres Caídas como titular de la cofradía del Miércoles Santo, a las diez de la mañana daba comienzo la procesión de alabanzas, por un recorrido lleno de simbolismo y cargado de momentos que quedarán guardados en el dietario cofrade de San Lucas.

  • Los Ministriles interpretando las Cantatas de Alfonso X 'El Sabio'.
  • -

Bajo la escolta musical de la banda de Julián Cerdrán de Sanlúcar de Barrameda, encargada de poner los acordes y ofreciendo la calidad a la que nos tiene acostumbrados durante todo el recorrido — suenan igual de bien en noviembre que en Semana Santa— se pudieron vivir momentos tan únicos como efímeros en una jornada que marca un antes y un después en el Día de Todos los Santos en Jerez.

Una calle para la Virgen de Guadalupe

Tan es así que, nada más salir por la rampa de albero que posibilitaba el acceso del Santuario a la plaza de San Lucas, llegaba el primero de ellos: antes de llegar a la plaza de Belén se inauguraba una nueva denominación para el pasaje que une a estos dos espacios emblemáticos del primitivo barrio de San Mateo.

Con la presencia del gobierno local, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, junto con varios miembros de la cofradía descubría un rótulo por el que ese enclave pasa ahora a llamarse calle Virgen de Guadalupe. Y unos metros más abajo, llegaba también otra de las estampas efímeras con el tránsito de la cofradía por la plaza que alberga el Centro de Interpretación dedicado a Lola Flores — que no museo por mucho que quieran— con un encuentro en la lejanía que no pasaba desapercibido.

  • Detalle del paso de la Virgen de Guadalupe en el que se hace referencia a su vinculación con el Reino de España.
  • -

Instantes antes de la salida de esta imagen gótica de la Virgen María — que incluso llegó a tener una cofradía propia en el Siglo XVII— recorría ese mismo espacio la Virgen del Desconsuelo en su tradicional Rosario de la Aurora el primero de los días de noviembre y, parada en la puerta del convento de Santa Ángela de la Cruz, ambas imágenes sagradas compartieron espacio por unos momentos en el mismo enclave.

El regreso al Alcázar casi siete siglos después

No obstante, el recorrido de esta procesión aceleraba el paso para dejar despejado y diáfano el regreso de la Virgen del Desconsuelo a San Mateo, si bien tenía reservado el cénit de esta procesión de alabanzas en el Alcázar de Jerez. La comitiva de nuevo era recibida por el gobierno local, pero en esta ocasión con toda la pompa y el boato que requería la ocasión.

  • Llegada de la Virgen de Guadalupe al Alcázar de Jerez escoltada por la Policía Local a caballo.
  • -

La caballería de la Policía Local esperaba en la puerta del patio de armas a la Virgen de Guadalupe vestidos de gran gala, para escoltar la delantera y la trasera del paso que, para la ocasión, había cedido la Virgen de Fátima y, rememorando aquellos años del Siglo XIV, los ministriles interpretaban las cantatas de Alfonso X 'El Sabio', padre del rey que ganase la Batalla del Salado, una de las más importantes en la última época de la reconquista y extendiendo un gran entusiasmo entre el cristianismo europeo.

El rezo del ángelus marcaba un inicio ceremonial con el que la Virgen de Guadalupe regresaba "al lugar donde pasó su primera noche tras llegar a la ciudad", tal y como recordaba Pedro Pérez, hermano mayor de la cofradía, y que no pisaba una imagen cristiana desde que Jesús Nazareno presidiera varias estaciones del Vía Crucis de la Unión de Hermandades de Jerez en el año 2014.

Al mismo tiempo que recordaba que fue allí donde Alfonso XI decidió donar a la ciudad la talla de la Virgen de Guadalupe que llevaba en su montura y que fuese custodiada en el templo del primitivo barrio jerezano. Esta advocación tiene un fuerte arraigo en la Casa de Borgoña y era uno de los emblemas familiares a los que se solicitaba la protección divina en las diferentes contiendas.

  • La Virgen de Guadalupe en el Patio de Armas del Alcázar de Jerez casi siete siglos después de su llegada a la ciudad.
  • -

De este modo, al filo del mediodía y cumplida la misión principal de esta procesión de alabanzas, la comitiva encaminaba sus pasos de nuevo al Santuario de San Lucas, no sin antes hacer la visita preceptiva al Ayuntamiento de Jerez en la calle Consistorio y retornar por Conde Cañete del Pinar, Plateros, Sedería, Carpintería Baja y desembocar de nuevo a la plaza Belén por plaza Peones y buscar el Santuario atravesando el pasaje recién estrenado como Virgen del Guadalupe y plaza San Lucas.

Los primeros pasos para recuperar su devoción

Así pues, once años después de la incorporación de la Virgen de Guadalupe como titular de la Hermandad de las Tres Caídas, la cofradía daba inicio en la mañana del Día de Todos los Santos a los primeros pasos de cara a la recuperación devocional de esta talla de la Virgen María.

Una imagen de estilo gótico que tiene una especial relevancia en la historia de la ciudad, no solo por haber sido el estandarte protector en la Batalla del Salado para Alfonso XI — conocido como 'El Justiciero'—, sino también porque es la imagen más antigua que existe en Jerez, acumulando casi siete siglos de permanencia en la ciudad, al igual que la Virgen de la Merced, consideradas ambas como el eslabón que une a las diferentes generaciones que ha nacido y crecido en la ciudad a lo largo del tiempo.

COMENTARIOS