El ministro de Transportes, Óscar Puente, presentará este martes por la mañana en el Consejo de Ministros un paquete de medidas tras el accidente de Urda (Toledo), en el que han fallecido 69 personas. El Gobierno afronta así una jornada política decisiva para ver cómo gestiona la grave crisis de credibilidad, y a las puertas de la campaña para las elecciones generales del próximo 29N, provocada por el segundo accidente mortal en nueve meses en la alta velocidad española.
El plan tendrá dos frentes: las ayudas a las víctimas, que ya avanzó Pedro Sánchez en su intervención en el foro World in Progress (WIP), este pasado lunes en Barcelona, y las mejoras en seguridad. La cita llega después de que este lunes la candidata de Podemos a la Presidencia del Gobierno, Irene Montero, volviera a reclamar la dimisión de Puente y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cargara contra la actitud del ministro.
Montero y Feijóo cargan contra Puente por el accidente de Urda
Irene Montero hizo sus declaraciones a los periodistas tras reunirse con representantes del Sector Federal Ferroviario de la CGT. Allí señaló que la dimisión de Puente es "un consenso social", pero recalcó que la cuestión de fondo es la liberalización del sector y que se haya permitido hacer negocio con él.
Para la candidata de Podemos, lo urgente tras el siniestro es "renacionalizar" el sistema ferroviario. "Lo que es urgente es recuperar el control público, como se ha hecho en Reino Unido, y renacionalizar el sistema ferroviario aplicando el artículo 128 de la Constitución, que es el artículo que nos permite poner bajo control público aquellos servicios que son esenciales para la ciudadanía, como es el transporte, que es un derecho", insistió, defendiendo la idea de que operadores como Ouigo e Iryo deben salir de las vías españolas, especialmente de corredores tan sobrecargados como el que conecta Madrid con Sevilla.
Montero recordó que trabajadores, sindicatos y maquinistas llevan años denunciando que la liberalización ha traído consigo «"severos problemas de seguridad". Por ello, pidió poner el foco en las empresas privadas que gestionan los servicios externalizados, que, según advirtió, solo buscan maximizar beneficios, por lo que no se puede dejar en sus manos la seguridad de "un servicio fundamental".
La dirigente de Podemos defendió dar la vuelta a un sistema que "busca el negocio por encima" de la protección de la vida de las personas. También pidió dejar de culpabilizar a un trabajador del accidente de Urda y recordó que el choque mortal se produjo tras el grave siniestro de Adamuz (Córdoba).
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo afirmó ante la cúpula y los barones del PP, reunidos en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), que España no necesita al frente de las instituciones a "influencers", sino a alguien como él, que sepa gobernar desde la seriedad y ofrezca "gestión, rigor y experiencia". "España no necesita al frente de sus instituciones a un influencer. Necesita alguien que quiera y sepa gobernar y con toda humildad digo: yo sí sé hacerlo", apuntó el candidato del PP a la presidencia del Gobierno en las elecciones del 29N.
Ante ese mismo foro, exigió al Gobierno que se "ahorren los bailes, las reflexiones sexuales o las promos de televisión haciendo burlas sobre el estado lamentable de nuestro sistema ferroviario". Además, calificó de "infame, cruel y ruin" la actitud de Puente por haber intentado responsabilizar a una sola persona del accidente.
Iryo y los maquinistas piden revisar los protocolos cuando cae el LZB
Seis días después del siniestro, la investigación apunta a una cadena de fallos. Tras una caída del sistema de seguridad LZB, una orden del centro de control de Adif autorizó al AVE de Renfe a reanudar la marcha a velocidad normal, con un límite de 200 km/h, pese a que un tren de Iryo estaba detenido delante en el mismo cantón.
En este contexto, Iryo ha reclamado a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), organismo dependiente del Ministerio de Transportes, que revise los protocolos de circulación que se aplican cuando dejan de funcionar los sistemas de protección y seguridad de la alta velocidad. Según fuentes de la compañía citadas por EFE, la operadora plantea en una carta la necesidad de «reevaluar» las condiciones de circulación cuando se pierde la supervisión del LZB y los trenes pasan a circular bajo el sistema de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL).
Entre otras alternativas, Iryo pide que se estudie limitar a 40 kilómetros por hora la velocidad de los trenes que circulen bajo el sistema BSL y con el sistema ASFA como protección cuando se pierda la transmisión del LZB. La operadora ya reconoció, en la comparecencia de su CEO en el Senado ante la comisión de investigación del accidente de Adamuz, que tras aquella tragedia, hace nueve meses, los protocolos no habían cambiado.
La medida es similar a la que ha reclamado en los últimos días el sindicato de maquinistas Semaf, que también en una carta a la AESF ha urgido a impedir que los trenes de alta velocidad reanuden la circulación "con marcha normal" cuando pueda haber más de un tren en el mismo cantón y se active el BSL porque ha dejado de funcionar el LZB o el ERTMS. Renfe, por su parte, trabaja en un documento de instrucciones para sus maquinistas que incluye igualmente la consigna de impedirles circular a marcha normal cuando cae el LZB.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, presentará este martes por la mañana en el Consejo de Ministros un paquete de medidas tras el accidente de Urda (Toledo), en el que han fallecido 69 personas. El Gobierno afronta así una jornada política decisiva para ver cómo gestiona la grave crisis de credibilidad, y a las puertas de la campaña para las elecciones generales del próximo 29N, provocada por el segundo accidente mortal en nueve meses en la alta velocidad española.
El plan tendrá dos frentes: las ayudas a las víctimas, que ya avanzó Pedro Sánchez en su intervención en el foro World in Progress (WIP), este pasado lunes en Barcelona, y las mejoras en seguridad. La cita llega después de que este lunes la candidata de Podemos a la Presidencia del Gobierno, Irene Montero, volviera a reclamar la dimisión de Puente y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cargara contra la actitud del ministro.
Montero y Feijóo cargan contra Puente por el accidente de Urda
Irene Montero hizo sus declaraciones a los periodistas tras reunirse con representantes del Sector Federal Ferroviario de la CGT. Allí señaló que la dimisión de Puente es "un consenso social", pero recalcó que la cuestión de fondo es la liberalización del sector y que se haya permitido hacer negocio con él.
Para la candidata de Podemos, lo urgente tras el siniestro es "renacionalizar" el sistema ferroviario. "Lo que es urgente es recuperar el control público, como se ha hecho en Reino Unido, y renacionalizar el sistema ferroviario aplicando el artículo 128 de la Constitución, que es el artículo que nos permite poner bajo control público aquellos servicios que son esenciales para la ciudadanía, como es el transporte, que es un derecho", insistió, defendiendo la idea de que operadores como Ouigo e Iryo deben salir de las vías españolas, especialmente de corredores tan sobrecargados como el que conecta Madrid con Sevilla.
Montero recordó que trabajadores, sindicatos y maquinistas llevan años denunciando que la liberalización ha traído consigo «"severos problemas de seguridad". Por ello, pidió poner el foco en las empresas privadas que gestionan los servicios externalizados, que, según advirtió, solo buscan maximizar beneficios, por lo que no se puede dejar en sus manos la seguridad de "un servicio fundamental".
La dirigente de Podemos defendió dar la vuelta a un sistema que "busca el negocio por encima" de la protección de la vida de las personas. También pidió dejar de culpabilizar a un trabajador del accidente de Urda y recordó que el choque mortal se produjo tras el grave siniestro de Adamuz (Córdoba).
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo afirmó ante la cúpula y los barones del PP, reunidos en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), que España no necesita al frente de las instituciones a "influencers", sino a alguien como él, que sepa gobernar desde la seriedad y ofrezca "gestión, rigor y experiencia". "España no necesita al frente de sus instituciones a un influencer. Necesita alguien que quiera y sepa gobernar y con toda humildad digo: yo sí sé hacerlo", apuntó el candidato del PP a la presidencia del Gobierno en las elecciones del 29N.
Ante ese mismo foro, exigió al Gobierno que se "ahorren los bailes, las reflexiones sexuales o las promos de televisión haciendo burlas sobre el estado lamentable de nuestro sistema ferroviario". Además, calificó de "infame, cruel y ruin" la actitud de Puente por haber intentado responsabilizar a una sola persona del accidente.
Iryo y los maquinistas piden revisar los protocolos cuando cae el LZB
Seis días después del siniestro, la investigación apunta a una cadena de fallos. Tras una caída del sistema de seguridad LZB, una orden del centro de control de Adif autorizó al AVE de Renfe a reanudar la marcha a velocidad normal, con un límite de 200 km/h, pese a que un tren de Iryo estaba detenido delante en el mismo cantón.
En este contexto, Iryo ha reclamado a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), organismo dependiente del Ministerio de Transportes, que revise los protocolos de circulación que se aplican cuando dejan de funcionar los sistemas de protección y seguridad de la alta velocidad. Según fuentes de la compañía citadas por EFE, la operadora plantea en una carta la necesidad de «reevaluar» las condiciones de circulación cuando se pierde la supervisión del LZB y los trenes pasan a circular bajo el sistema de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL).
Entre otras alternativas, Iryo pide que se estudie limitar a 40 kilómetros por hora la velocidad de los trenes que circulen bajo el sistema BSL y con el sistema ASFA como protección cuando se pierda la transmisión del LZB. La operadora ya reconoció, en la comparecencia de su CEO en el Senado ante la comisión de investigación del accidente de Adamuz, que tras aquella tragedia, hace nueve meses, los protocolos no habían cambiado.
La medida es similar a la que ha reclamado en los últimos días el sindicato de maquinistas Semaf, que también en una carta a la AESF ha urgido a impedir que los trenes de alta velocidad reanuden la circulación "con marcha normal" cuando pueda haber más de un tren en el mismo cantón y se active el BSL porque ha dejado de funcionar el LZB o el ERTMS. Renfe, por su parte, trabaja en un documento de instrucciones para sus maquinistas que incluye igualmente la consigna de impedirles circular a marcha normal cuando cae el LZB.
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