Cristóbal Ortega ha dedicado buena parte de su vida a mirar el mundo a través de una cámara. Un profesional reconocidísimo en Jerez y en Andalucía tras una larga vida profesional retratando historias, dando voz a quien no la tenía, pero a través de la imagen. Ha desarrollado una larga trayectoria profesional y se ha ganado el cariño de muchísima gente. Ya jubilado, la prensa quedó atrás. Ahora, atraviesa una situación que nunca imaginó: unos estafadores le han arrebatado casi 5.000 euros de su cuenta de Bankinter mediante un engaño.
El dinero desapareció el pasado 12 de septiembre de 2026. Desde entonces, Ortega trata de recuperarlo. Ha presentado una denuncia ante la PolicíaNacional y una reclamación formal a Bankinter, pero asegura que todavía no ha obtenido una respuesta que permita resolver su situación, a pesar de haber acudido a su entidad y realizar multitud de peticiones. "De ser como ellos pueden interpretar, en realidad habrían fallado todas las partes, creo yo, ¿por qué debo yo pagar, si han fallado ellos?", explica Cristóbal a lavozdelsur.es sobre el banco.
Una llamada de un presunto operador de Bankinter
Todo comenzó con una llamada telefónica. Al otro lado, una chica le advirtió de que, paradójicamente, alguien estaba intentando robarle dinero y aseguró trabajar para Bankinter. Supuestamente, el propósito de aquella comunicación era proteger sus cuentas y evitar el fraude. Era justamente lo contrario. Cristóbal se encontraba realizando unas compras cuando recibió el primer contacto. Pidió que volvieran a llamarlo diez minutos después y los delincuentes atendieron su petición, un detalle que contribuyó a dar apariencia de normalidad a la conversación.
Una telefonista fue guiándolo durante el proceso. Para verificar que realmente era el titular de la cuenta, le solicitaron los códigos que iba recibiendo mediante mensajes SMS en su teléfono móvil. Cada código que facilitaba permitía a los estafadores avanzar en el control de su cuenta bancaria, mientras él creía estar siguiendo las instrucciones de alguien que intentaba impedir un robo. Cuando empezó a sospechar más tarde, trató de contactar con Bankinter. Según relata, llamó varias veces sin conseguir hablar con nadie de la entidad, una circunstancia que le provoca especial enfado. El resultado fue un perjuicio económico considerable. La reclamación presentada por Ortega cifra el dinero sustraído en casi 5.000 euros, repartidos en cinco transferencias fraudulentas. Las operaciones fueron de 989,98, 997,98, 988,95, 986,95 y 899,30 euros.
Cristóbal Ortega, en un banco en el Mamelón, en el centro de Jerez.
-
MANU GARCÍA
Los movimientos denunciados ante la Policía no se limitaron a las transferencias. Los delincuentes también habrían aprovechado la devolución de recibos que Cristóbal ya había pagado para disponer nuevamente de esas cantidades. Entre los cargos afectados aparecen un seguro o recibos correspondientes a suministro eléctrico. En su escrito dirigido al Servicio de Atención al Cliente de Bankinter, el fotógrafo pide que se investiguen las operaciones, las cuentas destinatarias, los mecanismos de autenticación utilizados y los controles de seguridad aplicados. También solicita la restitución de los 4.863,16 euros, conforme a la normativa aplicable, así como una respuesta escrita y documentada sobre lo sucedido.
La denuncia policial incluye información sobre los teléfonos empleados y la cuenta a la que fue enviado el dinero. Por su parte, lavozdelsur.es ha contactado en dos ocasiones con Bankinter para recabar la versión de la entidad sobre este caso, sin obtener respuesta. Por tanto, este periódico no dispone de sus explicaciones.
Una sentencia europea que puede cambiar las reclamaciones
La situación de Cristóbal se conoce en fechas próximas a una resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que refuerza la protección de las víctimas de fraudes bancarios. La sentencia establece que las entidades deben devolver el importe de las operaciones de pago no autorizadas inmediatamente y, como máximo, al finalizar el siguiente día hábil desde que tengan conocimiento de ellas, salvo las excepciones legales previstas. Primero debe producirse la devolución. Después, si el banco considera que el usuario es responsable de las pérdidas, podrá reclamárselas acreditando que concurren los requisitos legales. Esto cambia el cargo de culpas: ahora, es el cliente el que lo sufre; con esta sentencia, sería el banco el que respondiera y en todo caso, vía judicial, reclamar al estafado.
La resolución interpreta la Directiva europea 2015/2366, incorporada al ordenamiento español mediante el Real Decreto-ley 19/2018. Su aplicación al caso concreto de Ortega dependerá de la valoración jurídica de las operaciones denunciadas y sus circunstancias. Mientras tanto, el fotógrafo continúa reclamando una solución. No entiende que el engaño del que fue víctima termine convirtiéndose en una pérdida económica que deba asumir él solo. Por todo ello reclama a su banco. Explica que se pensó mucho salir en prensa. "Pero yo siempre he sido guerrillero". Y con este caso que expone, además, podrá ayudar a que muchos sean advertidos y eviten, si pueden, circunstancias como estas.
Cristóbal Ortega ha dedicado buena parte de su vida a mirar el mundo a través de una cámara. Un profesional reconocidísimo en Jerez y en Andalucía tras una larga vida profesional retratando historias, dando voz a quien no la tenía, pero a través de la imagen. Ha desarrollado una larga trayectoria profesional y se ha ganado el cariño de muchísima gente. Ya jubilado, la prensa quedó atrás. Ahora, atraviesa una situación que nunca imaginó: unos estafadores le han arrebatado casi 5.000 euros de su cuenta de Bankinter mediante un engaño.
El dinero desapareció el pasado 12 de septiembre de 2026. Desde entonces, Ortega trata de recuperarlo. Ha presentado una denuncia ante la PolicíaNacional y una reclamación formal a Bankinter, pero asegura que todavía no ha obtenido una respuesta que permita resolver su situación, a pesar de haber acudido a su entidad y realizar multitud de peticiones. "De ser como ellos pueden interpretar, en realidad habrían fallado todas las partes, creo yo, ¿por qué debo yo pagar, si han fallado ellos?", explica Cristóbal a lavozdelsur.es sobre el banco.
Una llamada de un presunto operador de Bankinter
Todo comenzó con una llamada telefónica. Al otro lado, una chica le advirtió de que, paradójicamente, alguien estaba intentando robarle dinero y aseguró trabajar para Bankinter. Supuestamente, el propósito de aquella comunicación era proteger sus cuentas y evitar el fraude. Era justamente lo contrario. Cristóbal se encontraba realizando unas compras cuando recibió el primer contacto. Pidió que volvieran a llamarlo diez minutos después y los delincuentes atendieron su petición, un detalle que contribuyó a dar apariencia de normalidad a la conversación.
Una telefonista fue guiándolo durante el proceso. Para verificar que realmente era el titular de la cuenta, le solicitaron los códigos que iba recibiendo mediante mensajes SMS en su teléfono móvil. Cada código que facilitaba permitía a los estafadores avanzar en el control de su cuenta bancaria, mientras él creía estar siguiendo las instrucciones de alguien que intentaba impedir un robo. Cuando empezó a sospechar más tarde, trató de contactar con Bankinter. Según relata, llamó varias veces sin conseguir hablar con nadie de la entidad, una circunstancia que le provoca especial enfado. El resultado fue un perjuicio económico considerable. La reclamación presentada por Ortega cifra el dinero sustraído en casi 5.000 euros, repartidos en cinco transferencias fraudulentas. Las operaciones fueron de 989,98, 997,98, 988,95, 986,95 y 899,30 euros.
Cristóbal Ortega, en un banco en el Mamelón, en el centro de Jerez.
-
MANU GARCÍA
Los movimientos denunciados ante la Policía no se limitaron a las transferencias. Los delincuentes también habrían aprovechado la devolución de recibos que Cristóbal ya había pagado para disponer nuevamente de esas cantidades. Entre los cargos afectados aparecen un seguro o recibos correspondientes a suministro eléctrico. En su escrito dirigido al Servicio de Atención al Cliente de Bankinter, el fotógrafo pide que se investiguen las operaciones, las cuentas destinatarias, los mecanismos de autenticación utilizados y los controles de seguridad aplicados. También solicita la restitución de los 4.863,16 euros, conforme a la normativa aplicable, así como una respuesta escrita y documentada sobre lo sucedido.
La denuncia policial incluye información sobre los teléfonos empleados y la cuenta a la que fue enviado el dinero. Por su parte, lavozdelsur.es ha contactado en dos ocasiones con Bankinter para recabar la versión de la entidad sobre este caso, sin obtener respuesta. Por tanto, este periódico no dispone de sus explicaciones.
Una sentencia europea que puede cambiar las reclamaciones
La situación de Cristóbal se conoce en fechas próximas a una resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que refuerza la protección de las víctimas de fraudes bancarios. La sentencia establece que las entidades deben devolver el importe de las operaciones de pago no autorizadas inmediatamente y, como máximo, al finalizar el siguiente día hábil desde que tengan conocimiento de ellas, salvo las excepciones legales previstas. Primero debe producirse la devolución. Después, si el banco considera que el usuario es responsable de las pérdidas, podrá reclamárselas acreditando que concurren los requisitos legales. Esto cambia el cargo de culpas: ahora, es el cliente el que lo sufre; con esta sentencia, sería el banco el que respondiera y en todo caso, vía judicial, reclamar al estafado.
La resolución interpreta la Directiva europea 2015/2366, incorporada al ordenamiento español mediante el Real Decreto-ley 19/2018. Su aplicación al caso concreto de Ortega dependerá de la valoración jurídica de las operaciones denunciadas y sus circunstancias. Mientras tanto, el fotógrafo continúa reclamando una solución. No entiende que el engaño del que fue víctima termine convirtiéndose en una pérdida económica que deba asumir él solo. Por todo ello reclama a su banco. Explica que se pensó mucho salir en prensa. "Pero yo siempre he sido guerrillero". Y con este caso que expone, además, podrá ayudar a que muchos sean advertidos y eviten, si pueden, circunstancias como estas.
COMENTARIOS