Una escena de 'El séptimo sello' para ilustrar 'Dióxido'.
Una escena de 'El séptimo sello' para ilustrar 'Dióxido'.

Interesamos defectuosos en un sistema aún más deficiente. Así seremos rentables -siendo defectuosos- hasta que no podamos dar más dolor de sí y nuestra rebeldía, la última muestra de lo valientes que fuimos, nos haga incómodos y poco rentables. Ahí es cuando acabaremos directamente en la basura. Cabrón.., o lloras o no mamarás de mis pechos.

Somos defectos y ratas. Ratas que acabaremos devorándonos unas a otras. Tú, ponte bien la mascarilla / A ti qué carajo te importa. Y el buitre del séptimo cielo cada día más gordo. No, abuelita no. La de tela no vale. Nuestra FFP2 es la única que os salvará dice el ave rapaz mientras se agarra al mantel de la mesa para no caer de bruces a nuestro infierno.

Médicos que firman muertes por covid para que sus hospitales reciban ayudas en material sanitario. Eso en Francia. La muerte llama al dinero.

Y fútbol todos los días y médico de familia si suena la flauta. Lo dicho.., somos ratas. La aplicación del SAS dando fallos para que acumulemos fallos. No moriréis por el Covid dice el Mesías. Moriréis de pena.

Y mientras tanto generaciones enteras, repartidas por el mundo, aprendiendo a malvivir de nuestro propio dióxido. De mono a humano. De humano a último mono. De mono a planta. Mi vieja Larousse no miente. El dióxido es un producto de desecho producido por el cuerpo. Somos ratas, defectos y desechos.

Pero no olvide usted comprar su nuevo coche. Totalmente eléctrico a base de hidrógeno y de esclavos bien alimentados. Tienen que durarnos hasta el próximo salto evolutivo.

Y el próximo salto será un salto al vacío. Qué esperabas si nos han arrebatado hasta el presente. Molotov tendrá que luchar contra los negros futuros que nos deparó Asimov. Si es una guerra.., por qué no peleamos.

Y no dudes de que el virus existe pero como existe la corrupción, la negligencia y la incapacidad. Y los capitanes gritan Sálvese quien pueda mientras nos encierran en nuestros camarotes al tiempo que se hunde el barco en el mar de la duda.

Apesto se dice el apestado. Me tengo que cuidar se le obliga a decir al enfermo. Están locos.., con eso nos conformamos las ratas.

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