Manifestaciones contra la sentencia de 'la manada'. FOTO: ELDIARIO.ES.
Manifestaciones contra la sentencia de 'la manada'. FOTO: ELDIARIO.ES.

Pasa de puntillas frente a nuestros ojos y sin embargo está ahí. Las hemos visto. Llenan las calles, las plazas y las avenidas. Alzan sus manos abiertas clamando justicia o sus puños crispados exigiendo reparación. Están hartas. Están hastiadas de ser siempre ellas quienes acumulan víctimas en una cuenta social que hace años, décadas, está en números rojos. Gritan. Sus voces se alzan al unísono, como una sola, cansadas de pedir siempre lo mismo sin que se les haga caso. Y eso que piden, para colmo, no es nada extraordinario. No debería serlo en una democracia a la que se le llena la boca con la palabra “igualdad”.

Pintan sus caras y sus pieles, dejando a las claras mensajes que no pueden dar lugar a segundas interpretaciones, porque están indignadas. Porque un “no”, no es un “tal vez”, o un “luego quizás, si tal o cual”, o un “sí, con la boca pequeña”. Un “no” es una palabra compuesta por dos letras simples y un mensaje rotundo e inequívoco. Sin lugar a confusión, salvo en la mente de sádicos depravados y enfermos. Han sacado carteles, han agitado pancartas, han conmovido con sus lágrimas de impotencia, de vergüenza por sentirse indefensas en un estado de marcada cultura y tradición patriarcal.

Pero lejos de agachar la cabeza, se han plantado en la calle y la han tomado. Ahora las ves en todas las manifestaciones. Absolutamente en todas. Han decidido tomar parte de forma definitiva y mostrar que, si ellas no se mueven, no hay posibilidad de cambio en nuestra sociedad. Lideran las concentraciones contra La Manada, las de la Universidad Juan Carlos I… incluso en las de los pensionistas (quién lo diría hace unos años), su papel es primordial y destacado, dejando a un lado esa labor de “acompañante” de sus respectivos que las relegaba al ostracismo y a un papel secundario que no les correspondía. Han decidido liderar las protestas y capitanear un cambio real. Algo que los hombres nunca consiguieron o que en el fondo nunca quisieron conseguir.

Mujeres de nuestro país dispuestas a no volver a callar, a no volver a esconderse, a no volver a rendirse. Dispuestas a ser líderes de la nueva sociedad que está surgiendo a golpe de injusticia y desigualdad. Y esto… esto sí que será imparable.

https://www.youtube.com/watch?v=tk8q75zjmJA&feature=youtu.be

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