La nueva plaza del Mercado de Jerez, 'pendiente de evolución'

El centro de la ciudad cuenta con una nueva 'plaza dura', en la que no sería de extrañar que más pronto que tarde, como en Belén o el Arenal, se ponga un poco más de 'verde', que falta hace

06 de marzo de 2026 a las 19:13h
La plaza del Mercado, con el palacio de Riquelme al fondo.
La plaza del Mercado, con el palacio de Riquelme al fondo. MANU GARCÍA

Se veía venir. La nueva plaza del Mercado no convence a los vecinos y el Ayuntamiento de Jerez “ha recepcionado” la obra (verbo ‘precioso’, el tal recepcionar… me sale con raya roja en el Word: la que cruzamos políticos y periodistas cuando la utilizamos), lo que significa que, a efectos de su construcción, desde el punto de vista municipal ya no se pone un perejil a la obra.

Este cronista tuvo la oportunidad de darse una vuelta por allí hace un par de meses, cuando comenzó la retirada de vallas y la obra estaba concluida, tal vez no al 100%, pero ya estaba, y lo que vi no me convenció, la verdad. Pero como a mí no tiene que convencerme, pregunté a tres o cuatro vecinos de la plaza y alrededores que comenzaban ya a utilizar los nuevos bancos y el testimonio más positivo que encontré fue una especie de ‘pitchi-pitché’, el resto eran más bien en contra... en un caso concreto con ese gesto de torcer ligeramente hacia un lado el morrillo, mientras se alza ligeramente la ceja del mismo sitio, con un leve movimiento lateral de cabeza, sí, ese ‘todo’ que viene a ser un ‘no, pero bueno, vamos a ver’.

Leo el artículo de Paco Sánchez en lavozdelsur.es sobre la plaza una vez ‘recepcionada’ y veo que esa propensión al ‘no’ se confirma y que la propia asociación de vecinos del centro histórico también ha puesto el pulgar para abajo: la reforma de la plaza no gusta. El caso es que Jerez ya lleva varias de estas plazas duras, como se llaman en el argort. Le pregunto a la IA de mi ordenador (este cronista no la ha instalado, por cierto) qué es exactamente una plaza dura y me dice que “es un tipo de espacio público caracterizado por el predominio de pavimentos y superficies minerales (hormigón, piedra, asfalto) sobre los elementos vegetales o zonas verdes”. Estoy de acuerdo con la IA aunque, más gráficamente, les diría que para mí una plaza dura es esa que te da una pereza enorme cruzarla un 15 de enero, por el frío, y un 15 de julio, por el calor, tanto por el frío y el calor que se siente como por el que se percibe ese día ‘tipo’. Esto es, plazas que dan pereza y que no invitan.

Está claro que eso de hacer ‘plazas duras’ es una especie de escuela, algo que viene de veinte años (tal vez más) a esta parte, una escuela en la que el Ayuntamiento de Jerez no está solo, ni mucho menos. La remodelación que ha hecho Madrid, por ejemplo, de algunas de sus plazas señeras va en esas misma ‘línea dura’: ahí está el caso de Callao y, sobre todo, la plaza de España, a la que le ha aparecido una especie de explanada inhóspita en la que, eso sí, ponen todo tipo de ferias, dan conciertos, mitines, etc y más etc, en plan un poco público en modo superviviente.

PLAZA DEL MERCADO SIN VALLAS 1
Bustos de Cervantes y Shakespeare, a la intemperie en la plaza del Mercado.  MANU GARCÍA

Pero, entonces, ¿qué ocurre? ¿por qué si a los ayuntamientos se les llena la boca con la 'sostenibilidad', con ‘islas’ contra el calor, con palabra como ‘eco’ y ‘verde’ de repente toda reforma de sus plazas tiene habitualmente el mismo patrón ‘duro’?

Este cronista, hay que decirlo ya, no tiene respuestas para este extraño fenómeno, lo que sí tiene es una vara de medir, que es parodiar la escala de dureza de los minerales, sí, la escala de Mohs, para medir la dureza de esas plazas.

Armados con esa escala constatamos que, por lo menos en Jerez, al final se acaba paliando, aunque sea parcialmente, lo acometido. ¿Lo acometido dónde? Hombre, pues si dejamos de lado el Arroyo, que también ha quedado ‘durillo’ (con un 6 ó 7 en la citada escala de Mohs, ja, ja), hay que referirse a los dos grandes antecedentes de la plaza del Mercado, que son la plaza Belén y, por supuesto, la plaza del Arenal, lo que nos deja bien a las claras que lo de hacer este tipo de plazas está ahí desde hace años, no es cosa de un gobierno municipal concreto.

En la plaza de Belén (ya saben, un 8 en la escala Mohs pese a tener su arroyito, sus gradas, su zona infantil y su estatua a la niña empoderá), se pusieron al final más árboles. En la plaza del Arenal (inicialmente un 9 de manual en la escala Mohs... que nos paramos justo antes del 10 del diamante) también hubo que reforzar el arbolado y poner un poco de verde alrededor de la estatua central, obra de Mariano Benlliure, a Miguel Primo de Rivera. Esas ‘segundas’ actuaciones han dejado ambas plazas en un 7 en dicha escala… pero, ¿cuál es la puntuación en la escala de Mohs que tiene la plaza del Mercado? Pues, por ahora, pendiente de evolución…

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