Obras en Esteve, en una imagen reciente.
Obras en Esteve, en una imagen reciente.

Primero unos concejales de Ciudadanos de Jerez expresaron la posibilidad de apoyar, sin romper pactos a su derecha ni nada, los presupuestos municipales socialistas; luego se presentó la moción de censura de Murcia de Ciudadanos con el PSOE, después la popular Díaz Ayuso convocó elecciones en Madrid y, a continuación, Pablo Iglesias anunció que dejaba la vicepresidencia segunda del Gobierno para ser candidato de Unidas Podemos y luchar contra el fascismo (o la ultraderecha, que para el caso viene a ser poco más o menos). Eso por no hablar de que finalmente la moción de censura en Murcia no ha salido adelante por transfuguismo… o fidelidad al pacto con el PP, según se mire; que Ciudadanos entra en un período -siendo magnánimos- de descomposición, que también habrá moción de censura en Castilla y León

Total, que ya ven, hablamos de lo que viene siendo un sindiós… para que luego digan que no existe el efecto mariposa, ahora con variante jerezana. Lo que pasa es que lo que ha ocurrido en Jerez ha sido un poco como el dicho ese de “tira la piedra y esconde la mano”: cuando la mariposa batió las alas en Jerez fue el primer indicio de que se avecinaba una tormenta en la política nacional, pero por lo que respecta a la política local, al menos hasta ahora, ahí quedó todo.

Este cronista echa en falta, por ejemplo, que alguien del gobierno municipal no se haya ido también a luchar contra el fascismo. A ver, que ya sabemos que nuestro gobierno municipal lucha contra el fascismo todos los días, pero lo hace desde su atalaya, y al final es un hecho que la política se basa en los gestos y ahí… ¿Ahí debería haber convocado nuestra alcaldesa a los medios de comunicación que aún quedan en Jerez para anunciarles que se va ella misma a luchar contra el fascismo? No sé… Mamen Sánchez tiene muy altas responsabilidades al frente de la alcaldía –a la vista está que muchas más que la Segunda Vicepresidencia del Gobierno- como para anunciar que se va personalmente a luchar contra el fascismo. Otra cosa es que Mamen pudiera ‘comandatar’, como dicen los políticos, a alguien de su gobierno municipal para que se vaya a luchar contra el fascismo (repare el lector en que insisto en incluir el verbo ‘ir’ para evitar precisamente lo que ya les he comentado más arriba, que nadie venga con una frase del tipo “ya se hace en la acción diaria”).

“Voy a enviar a Carmen Collado a luchar contra el fascismo”, podría atronar perfectamente la alcaldesa en la sala de plenos, qué digo, en el mismísimo Cabildo, dada la trascendencia de un anuncio de este tipo. “Les comunico solemnemente el envío de José Antonio Díaz a luchar contra el fascismo”, podría ser otra opción. Además de conseguir así que su lucha contra el fascismo quedase inmortalizada en una imagen de gran plástica –podría incluso entregarse al edil que se seleccione algún adminículo que contribuyera a ensalzar la escena… no sé, un atlas, una caja de sultanas, unas guirnaldas rojas, media botella de fino- en el gobierno municipal también quedaría, al menos en el plano teórico, y con un punto caritativo, sitio para incluir a uno o dos concejales de Ciudadanos… si es que para entonces no ha implosionado como grupo, claro.

Incluso puede que algún periodista, conmovido por la radical decisión de Mamen, decidiera sumarse a la causa y partir a combatir al fascismo, bien por su cuenta y riesgo, bien formando una misión conjunta con él o la prócer designada, remedo actual de don Quijote y Sancho.

Las consecuencias de este anuncio son fáciles de prever: tras la divulgación de tan solemne acto por parte de Onda Jerez y otros medios locales, toda la ciudadanía al unísono decidiría, sin duda, irse a combatir al fascismo. “Me voy a combatir el fascismo”, frase hecha de marido que baja a tirar la basura y opta por el combo ganador basura + cerveza; “me voy a combatir el fascismo”, coña entre los amigos cada vez que te das un baño playero en primavera de esos cuyo cometido real es quitarte la resaca; “vete a combatir el fascismo”, nueva manera castiza e incluso chulesca de hacerse un ‘simpa’ en los bares, espetando tan tajante afirmación a la propia cara del camarero que ose presentarse con la cuenta…

Y así, queridas lectoras, estimados lectores… Verán, me parece que no va a ser Carmen Collado, creo que va a ser José Antonio Díaz el que finalmente se va a ir a combatir el fascismo. Lo que no sé es si por decisión de Mamen… o de los comerciantes del centro de Jerez, comerciantes de lo que podríamos llamar el eje Corredera-Esteve-Santa María, atónitos ante el resultado de las obras de asfaltado de dichas calles (¿Tal vez un giro muy brusco en el artículo, verdad, lectoras? Sí, tal vez debería probar a poner eso de 1.- 2.- y 3.- en próximas entregas de MARCA ACME, pero les voy a decir una cosa: en realidad todos los párrafos anteriores de fino análisis político eran de despiste, aquí es donde quería llegar desde el principio, está depositado ante notario).

Y decimos bien al tildar el resultado como “asfaltado”, a la vista del escaso empedrado que finalmente se ha respetado. Tras contemplar esa especie de pista de scalextric cuya toma de electricidad sería la famélica línea de empedrado del centro de la calzada (una idea para los Picapiedra, si volviera la serie) y los meses que se han tirado para hacer lo que podríamos calificar con cierta conmiseración como ‘esto’ (otra opción sería quitar un par de letras al cercano parque natural de los Toruños para definir el resultado), seguro que más de uno de los comerciantes estará pensando en decirle al concejal de Urbanismo “Díaz, te vas a ir a…. te vas a ir a…. a combatir el fascismo”, pero irse irse a combatirlo de verdad -no como Pablo Iglesias, que se ha ido de Madrid a Madrid-, hablamos de hacer una ruta tipo Che Guevara, incluyendo Cuba (que bueno), el Congo y Bolivia (que me da, con todos los respetos, que molan menos).

Y por cierto, esperemos que el responsable de la Junta de Andalucía que al final ha autorizado todo este plan de asfaltado en el centro de Jerez -me resisto a llamarlo de otra manera- sea centrista y lo sea de corazón: otro que se debe ir a combatir el fascismo.

CODA: Ya en los años 40 del siglo pasado, el escritor George Orwell, un referente para la izquierda tal y como muchos la entendemos, advirtió de la banalización del uso de la palabra ‘fascismo’. Imagínense lo que diría hoy…

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