Este sábado tocaba el típico artículo de Marca ACME sobre Fitur. Primero porque sí, que para eso se está celebrando; segundo por el énfasis que ponen en esta feria los ediles de todos los rincones de España: este cronista se siente tentado de decir que, después de la Selección y la tortilla de patata, Fitur está entre lo que más una a los españoles, sobre todo si eres concejal… y tercero porque este artículo, el anual de Fitur, es también, en sí mismo, una especie de tópico, con su ‘Fritur’, su "un poquito más de eso" (sea ‘eso’ lo que sea), sus croquetas e incluso cocretas… pero este año, desgraciadamente, no hay, no ha habido, mucho que contar de Fitur desde Andalucía debido al accidente de tren en Córdoba... presencia con perfil técnico y poco más.
Como todos ustedes saben –siempre hay algún despistado– Andalucía, al copo, ha suspendido prácticamente todas sus actividades en la feria debido al accidente. Ha quedado una especie de servicios mínimos de carácter técnico, pero el mensaje es que Andalucía no está pa’ nah y ese es el mensaje correcto, como no podía ser de otra manera. En Andalucía se celebra la vida, lo que a veces crea algunos malentendidos a nivel nacional, algún tópico que otro que no por repetirse y por su permanencia en el tiempo se convierten en realidad. Lo que sí es cierto es que, igual que hablamos de que Andalucía celebra la vida (la joie de vivre que decíamos en el pasado artículo) como nadie, también es verdad, precisamente por eso, que también es de las primeras en ponerse seria cuando toca, como en este caso, ‘la cara B’. “Ese tío es más serio que un luto”, dice una frase simpática que este cronista solo ha oído en Andalucía… una broma que dice mucho de cómo se afrontan las cosas cuando vienen, como ahora, mal dadas. Quienes se han quejado en alto de que, al fin y al cabo, Fitur es una industria, no una fiesta, para poner de relieve que la ausencia de políticos es exagerada, desde el punto de vista de este cronista andan despistados y les ha dado mucho el aire de la Sierra (la de Madrid)...
Y a eso vamos. ¿Qué cómo estará siendo Fitur con Andalucía a la décima parte de lo que suele 'dar' en la cita? Pues no sabría decir. Este cronista solo ha estado de trabajo una vez en Fitur (otra estuvo de ‘civil’) y lo que puede decir, siguiendo el tópico futbolero, es que “juegan Busquets y diez más” (para los que no les gusta el balón, la broma radica en que buena parte de “esos diez” eran figuras de relumbrón… pero, al final, el único imprescindible era Busquets, un tipo de Sabadell de lo más normal del mundo). Pues eso pienso de Fitur y Andalucía (y Busquets): casi nadie, por no decir nadie, le pone tanta gana. Andalucía y (números redondos) 900 más... con Brasil, claro. Eso, que tantas veces ha sido objeto de crítica, hoy también se contempla, al menos desde estas líneas, como parte de la tregua, como algo que este año no ha podido ser pero que volverá en próximas ediciones.
Para Jerez en concreto –ya saben que es el lugar desde el que se escriben estas líneas– ha sido una pena no poder lucir más el nombramiento de Capital Española de la Gastronomía 2026. En Fitur estaba previsto que recogiera el testigo de Alicante, pero no ha podido ser. Arranca la ‘Capitalidad’ por tanto, de forma algo deslucida, pero ya habrá tiempo de arreglarlo (todo indica que será el 10 de febrero, en la Atalaya). El Ayuntamiento espera que 2026 sea un año importante para la ciudad, tanto por la Capital de la Gastronomía (nombramiento, por cierto, saludado no solo por la hostelería y los hoteles, sino también por las bodegas, como no podía ser de otra forma) como por sus aspiraciones a la Capitalidad Europea de la Cultura 2031, cuyo fallo está previsto para fin de año, si bien habrá un corte de candidaturas dentro de unas semanas.
Tiempo habrá, en definitiva, para que la Capital de la Gastronomía comience a lucir en Jerez, atendiendo tanto a la oferta per se de la ciudad como a los actos programados por el Ayuntamiento a tal efecto. Aunque el pronóstico da otra semana borrascosa, estamos en Jerez, así que más pronto que tarde saldrá el sol…



