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No se trata de palabras, ¡qué más da! Lo importante es lo que trasmiten. ¡Que ya estamos hartos!, ¡que es ahora o nunca!, ¡que vamos a lograrlo!

Las personas son lo primero. Hablo de mi experiencia. Conozco a muchas personas activas en el Circulo de Podemos en Jerez, conozco a muchas personas activas en la asamblea local de Izquierda Unida en Jerez, conozco a muchísimas personas que participan activamente en organizaciones sociales, colectivos, mareas, que coinciden en bastantes objetivos con Podemos, IU, Equo, Primavera Andaluza, etcétera. También veo a diario a multitud de personas que no se identifican especialmente, ni participan activamente, en ninguno de esos ámbitos y que sin embargo hablan todos los días de política, se interesan por la política y votan. En todos esos ámbitos tengo personas a los que puedo llamar amigos y amigas. No de los de facebook, que también, amigos y sinceras compañeras de viaje.

He coincidido en la calle y he trabajado junto a todas esas personas organizadas en muchas ocasiones. A algunas las conozco desde el siglo pasado, a la mayoría las he conocido desde hace dos o tres años para acá y cada día, en los últimos meses, conozco a más. Estoy convencido de que somos capaces de ponernos de acuerdo en:

  • Un programa político común para Jerez.
  • Una candidatura común para las elecciones municipales construida con la ciudadanía.
  • Un conjunto de medidas y propuestas de participación y control de los representantes que salgan de las elecciones municipales.

También creo que somos capaces de seguir construyendo tejido social, redes colaborativas y reivindicativas que no hagan que la política gire solo en torno a las instituciones.

También hay personas, fundamentalmente en los partidos políticos, tanto en IU como en Podemos, en Jerez, que no creen posible que se dé esa confluencia, que no creen que vayan a ponerse de acuerdo. Los hay que no están de acuerdo en hacer una confluencia de partidos “desde arriba”. Yo estoy de acuerdo con ellos. La confluencia tiene que darse desde la base, sin negar, ni ser excluyente, con las organizaciones políticas y sociales, pero tiene que ser construida con, y desde, la ciudadanía. Otros se sitúan en forma de “bloques”. Son pesimistas respeto “a la otra parte”. Es curioso, creen siempre que el obstáculo está fuera y su argumentación suele ser: si piensas más o menos como “nosotros”, únete a “nosotros”, confluye en “nuestra casa”, que es la de todos. También los hay que directamente no quieren esa confluencia, que prefieren ser cabeza de ratón a cola de león, que ponen obstáculos. Son los menos. Señalan las diferencias que existen, no para objetivarlas, superarlas o convivir con ellas, sino para convertirlas en la “justificación” para no arriesgar, ni salir de su zona de confort. Les basta una calificación de “casta” para referirse a personas que ni conocen, otros se quedan tranquilos calificando de “populistas” a gente a la que tampoco han escuchado en su vida. Sus opiniones suelen quedar en el aire, sobre el conjunto de la gente que realmente tiene dudas y que busca soluciones pero que no habla hasta tener las cosas un poco más claras.

Algunas personas, muy pocas, tanto en unos ámbitos como en otros, justifican que la confluencia es una mala idea táctica, que es mejor que diferentes “candidaturas” atraigan a distintos “electorados” y que, en función de los resultados, “ya veremos” dónde llegamos. Los respeto, son intelectualmente honestos, eso puede pasar, aunque creo que forma parte de la “vieja política”, ya se practique en escenarios viejos o en nuevos. Yo creo sin embargo que una campaña local con varias fuerzas alternativas al bipartidismo en "fuerte" competencia, estarían más preocupadas por demostrar, "unos", que son la fuerza emergente que va a cambiar este país y "otros", que logran seguir siendo referente y fortaleciéndose como fuerza hegemónica de la "izquierda". Y ante ese espectáculo, no sé qué pasará, pero me temo que no terminará en un escenario positivo para construir “después” de las elecciones, si queda algo que construir.

Yo creo que una candidatura de confluencia en Jerez, construida en un amplio proceso de convocatoria a la ciudadanía, ganaría las elecciones municipales. Estoy convencido de que este proceso alumbraría un programa político potentísimo (hay muchas personas muy preparadas y muy abiertas al diálogo), creo que construiría una candidatura con un equipo de personas “de lujo”, ciudadanas y ciudadanos que podrían lograr, de entrada, el importante respaldo de salir de un proceso de primarias abiertas en el que participaran miles de ciudadanos. El objetivo es construir un espacio consensuado que nos dé una victoria en las elecciones municipales, que necesitamos como "el comer", y que creo que no se va a conseguir con varias candidaturas enfrentadas al bipartidismo.

Y para hacerlo nadie, ni personal, ni colectivamente, tiene que "dejar" su proyecto. Más bien tienen que interaccionar los distintos proyectos para conseguir algo más grande, más completo, más inclusivo, más realizable, más participado, que nos haga crecer más y mejor. Si una candidatura de confluencia sale adelante, los "proyectos" (programas, ideas organizativas, formas de participación, acciones, etc) se insertarán, combinarán, se actualizarán, se contrastarán en un marco elaborado por todos y todas. Es necesario que los distintos, que no incompatibles "proyectos", sean reconocibles y los veamos reconocidos en algo más amplio, todos y todas querremos sentirnos protagonistas y en plano de igualdad, porque eso es lo que nos dará la potencia que necesitamos.

El programa no me parece el problema. Hay personas en todos esos ámbitos para hacer un magnífico programa de gestión y político, basado en la transparencia, la participación, la defensa de lo público, de los derechos básicos a la vivienda, la educación, la sanidad, los servicios sociales, la alimentación, el agua o la energía. Un programa que defienda la Economía Social y al servicio de las personas, que no olvide al medio rural, que acabe con los mecanismos de la especulación y de la deuda, que defienda los derechos humanos de todas las personas, de todas, de las que huyen de la miseria y la explotación en otros países también, que defienda una perspectiva medioambiental, de igualdad entre hombres y mujeres, que crea en la cultura. Y no creo que las propuestas, que habrá que concretar en decenas de medidas para Jerez, difieran mucho entre todos los que participemos en su elaboración. El método de elaboración de la candidatura me parece más complejo, pero posible. Los compromisos éticos y las formas de participación después de las elecciones no creo que sean fuente de muchos conflictos. Para conjugar "identidades" organizativas y ver como se integran en un proyecto común me imagino muchas soluciones, si hay generosidad, no se trata de que nadie renuncie a sus principios, ni a su identidad, sino de que sepa poner en común lo mejor de cada casa, pensando en clave de "nosotros y nosotros", no de "nosotros y los otros".

 

No creo que la cuestión resida en unir, coaligarse, pactar, llegar a acuerdos, rectificar, ser coherentes en todo, etcétera. Lo que considero importante es si somos capaces de abrir un proceso de discusión, no solo ni principalmente, entre "organizaciones", que también, sino entre todas ellas y la ciudadanía que está por el cambio, que está claramente por la labor de que mucha gente se ponga de acuerdo para salir del atasco. Mucha gente quiere ver a las personas y las fuerzas que están por romper con ésta situación juntas en un mismo proyecto y creo que los proyectos que se sostienen por separado son bastante similares. Si a ello unimos, aterrizando en Jerez, la existencia de bastante gente "potable" en muchos ámbitos y que hemos confluido en los últimos años en las calles, junto a la situación de emergencia en una ciudad con casi 35.000 personas paradas y 1.000 millones de euros de deuda, no creo que estemos ni para ir con parsimonia, ni para dejar de tomar la postura que Jerez necesita. Soy optimista.

Pero no nos engañemos, hay que abandonar un par de cosas. Primero esa idea de, ¿en qué me beneficia o perjudica a mí, a mi colectivo, a mi grupo político la posible confluencia? Tenemos que grabarnos a fuego la pregunta de en qué nos beneficia o perjudica a todos los ciudadanos y ciudadanas, los que somos la mayoría, los que vemos como están machacándonos día tras día. Segundo, el miedo a posicionarse, a arriesgarse. A veces parece que preferimos confrontar nuestros sentimientos identitarios o nuestra "pureza de ideas" en el interior del barco donde nos vamos hundiendo rapidamente, debatiendo y debatiendo, como si el tiempo estuviera congelado (cuando el tiempo corre en nuestra contra), en vez de mantener una posición generosa y audaz que nos permita sortear al naufragio. Demasiadas veces nos ha pasado eso para no haber aprendido.

Y por tanto hay que lanzar un mensaje de compromiso común y un proceso realmente participativo donde todo el mundo se tenga que mojar. Si se lanza ese mensaje de cooperación y confluencia a los ciudadanos y ciudadanas de Jerez, con claridad, generosidad, sin diluirse nadie, ni nada, aportando lo que cada cual sabe hacer mejor, ¿qué creemos que pasaría?. Yo creo que se movilizarían varios miles de personas y ese sería el medio de ser la fuerza hegemónica en las elecciones. ¿Estoy soñando?, ¿estoy alucinando?: Puede. Pero estamos hablando de un sueño que creo realizable. Ahora, si lo que se quiere es sacar 4 ó 5 concejales, y decir lo bien que lo he hecho… Eso a mí no me sirve.

¿Tan difícil de entender es que puedan trabajar juntos, personas que se sienten bien "llamándose y reconociéndose de izquierdas" con personas para las que esa palabra no tiene ninguna connotación especial (y se sienten mejor llamándose "los de abajo", el 99%, los ciudadanos -por contraposición a súbditos sometidos-, etcétera), incluso para los que tienen una connotación negativa (PSOE=Izquierda)? Si tenemos un proyecto concreto para presentar a las ciudadanía en las Elecciones Municipales, con un programa consensuado y escrito, una manera de elección de la candidatura mediante primarias abiertas, también consensuado y un código ético con formas de participación y control, ¿cuál es el problema?

Y si ese proyecto es respaldado por la mayoría en las elecciones municipales, ¿qué pasaría? Creo que los representantes y el gobierno que saliera de este proceso, no es que vaya a ser transparente y vaya a rendir cuentas de todo lo que haga, con eso cuento, es que va a ser un gobierno que necesitará del respaldo constante y del trabajo de los miles de ciudadanos que lograrán hacerlo realidad. Porque lo verdaderamente difícil vendrá cuando tenga que gobernar, tomar decisiones, que generarán resistencias y tendrán en contra al núcleo del poder económico y corporativo que se ha estado, y se está, beneficiando de lo realizado por gobiernos anteriores.

Conozco a muchas personas que pasan de política y muchas también que votarán al bipartidismo, unas por convicción, otras porque no creen que haya alternativa y son un mal menor, y otras por miedo o inseguridad a lo que ha de venir. Vivo en el mundo. No va a ser fácil, pero ¿vamos a dejar de intentarlo?

¿Y si al final no sale? Si no sale, perderemos otra vez.

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