En el último día se han sucedido dos borrascas sobre el PSOE de Andalucía que amenazan aún más el incierto proyecto de María Jesús Montero con vistas a las elecciones autonómicas de dentro de apenas cuatro meses —si no hay adelanto técnico: ya hay quien deja caer que Juanma Moreno pulsará el botón en el entorno del Día de Andalucía—.
Circuló desde medianoche en WhatsApp una encuesta de Electomanía, que en realidad no es de ese portal, sino de Publicaciones del Sur, el grupo mediático andaluz que preside José Antonio Mallou. Y el estudio de opinión no puede ser más nefasto. "¿Has visto la encuesta de Mallou?", preguntaron muchos al otro lado del teléfono, prueba de que la demoscracia, en terminología de Javier Aroca, sigue siendo un irrefrenable objeto de deseo para la clase política (y sus derivados).
El empresario isleño ha publicado en su grupo informativo un sondeo catastrófico para los intereses de los socialistas andaluces. El PP de Moreno volvería prácticamente a tener mayoría absoluta de celebrarse hoy las autonómicas. Y lo que es peor para las huestes socialistas: el partido de la mano de Montero ahondaría aún más el suelo histórico que dejó Juan Espadas.
Según esta encuesta, el PP obtendría 54 escaños (a uno de la mayoría absoluta), y aunque acusaría el desgaste de ocho años en el poder autonómico y necesitaría un apoyo puntual de investidura de Vox para renovar el Gobierno andaluz, la tendencia es muy favorable para la continuidad de Juanma Moreno en San Telmo.
Como segunda fuerza se mantendría el PSOE de Montero, con 26 parlamentarios (4 menos que Espadas), y seguido de cerca de Vox, que obtendría 21 frente a los 14 escaños de la actual legislatura, en una subida histórica en línea con lo reflejado ya en las urnas en comicios autonómicos recientes como Extremadura y Aragón.
Otra de las grandes subidas sería la de Adelante Andalucía, que pasaría de 2 a 4 escaños, y empataría con el bloque a la izquierda del PSOE por un espacio político que, según esta encuesta, deja a Por Andalucía (siempre y cuando Podemos no vaya en solitario) con otros 4 escaños, uno menos que en los anteriores comicios y en una situación ya casi residual.
Tellado, con crudeza; Sánchez deja ver lo que hay
A esta encuesta nefasta se ha sumado no solo el ataque directo —que puede y cabe esperarse— del secretario general del PP, Miguel Tellado, sino también un cierto desdén de Pedro Sánchez hacia la convocatoria electoral en Andalucía. Como si como ocurriera con Extremadura y Aragón, ya la diese por amortizada.
Si Tellado ha advertido este pasado miércoles a la vicepresidenta primera del Gobierno y secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "le obliga a ir al matadero electoral de Andalucía", donde se ha mostrado convencido de que "su suerte está echada", el líder supremo del PSOE directamente ha obviado la cita con las urnas en el antiguo mayor granero de voto del socialismo español.
Desde Nueva Delhi, la capital india, donde se encuentra de viaje oficial por una cumbre de IA, Pedro Sánchez ha culpado a la "abstención" de los fracasos en las autonómicas de Extremadura y Aragón, y ha puesto todas sus expectativas en que el electorado de izquierdas "se movilice cuando lleguen las elecciones generales" previstas en 2027. No aguarda esa movilización, por lo que se ve, para dentro de cuatro meses. Así que sí, efectivamente, la suerte de María Jesús Montero parecería echada. Alea iacta est. Como Julio César al cruzar el Rubicón.



