Oriol Junqueras, en una imagen de archivo. FOTO: eldiario.es
Oriol Junqueras, en una imagen de archivo. FOTO: eldiario.es

El Estado antes que la Ley es la violencia. Legal y legítima, pero violencia. La violencia es la fuerza de obligar para que se hagan o no se hagan determinadas cosas. Luis XIV decía que él era el Estado, un Estado donde él decía qué Ley era la Ley en cada momento, pero la violencia para que se cumpliera la Ley estaba siempre esperando sus órdenes. La potestad legislativa de Franco era su derecho a dictar la Ley, y la violencia estaba siempre esperando para hacer cumplir esa Ley. Y la violencia se ejercita siempre a través de la policía o de las Fuerzas Armadas.

El cumplimiento de la Ley se materializa a través de decisiones judiciales que se harán cumplir “por la fuerza si fuere necesario”. Esa fuerza la tiene la policía, y para usar de esa fuerza llamará el juez al Gobierno.

Tenemos la Ley española, legal y legítima, nacida de la soberanía popular española: el Estado español. Tenemos la Ley europea nacida de la soberanía popular europea: no hay un Estado europeo. Y no hay un Estado europeo, el Estado es violencia, porque la Unión Europea no tiene una policía a sus órdenes con la que pueda materializar la fuerza para hacer cumplir sus resoluciones. Las policías son las de cada país. El Gobierno que manda la policía en España no va a ordenar a la policía que no detenga a Junqueras porque actuaría contra las órdenes del Supremo. Las puertas de la prisión no se abrirán en contra de la decisión del Supremo. Quien se oponga a las decisiones del Supremo cometería un delito en España.

Si no se cumple la Ley europea en España por orden del Supremo, y la policía está a las órdenes del Gobierno español, la Ley europea terminará cumplirse, bastante previsiblemente, demasiado tarde.

Junqueras pudo salir de prisión para recoger su acta de Diputado. Junqueras goza de inmunidad parlamentaria. La Mesa del Congreso de los Diputados no puede retirarle la inmunidad parlamentaria y el Supremo tampoco. La decisión de la Mesa del Congreso se puede presumir como un acto de aparente legalidad, que un tribunal deberá examinar y determinar si es legal o no.

La Mesa del Parlamento Europeo, enfrentándose al Estado español o no,  tendrá que tomar una decisión sobre su derecho a proteger la soberanía popular de todos los ciudadanos europeos, una soberanía materializada en cada uno de los Diputados y Diputadas.

El Congreso español huyó de proteger la soberanía popular a través del cumplimiento del procedimiento del suplicatorio y se entregó al Supremo. ¿Quizá el Supremo se hubiera atrevido a acusar a la presidenta del Congreso o a toda la Mesa de desobediencia? Ante esa hipotética acusación hubiera estado esperando la fuerza de obligar, al menos teóricamente. Esa es la lucha de los Poderes del Estado que garantiza el sano funcionamiento del Estado. El Congreso no tuvo el coraje de enfrentarse legal y legítimamente al Supremo.

¿Tendrá Europa, otra vez, el coraje de enfrentarse al Supremo como lo hizo el Estado de Schleswig-Holstein? El Estado, recuerden, es violencia que se materializa con la fuerza de la policía. Y la policía no la mandaba al Sra. Merkel: recuerden que la policía que detuvo a Puigdemont tuvo que no-poder-detenerlo después de que el Estado de Schleswig-Holstein lo declarada, a través de su Tribunal Supremo, libre de algunas acusaciones.

¿Defenderá el Parlamento Europeo la soberanía popular, base de nuestra democracia? Los medios de comunicación han sido utilizados por varios ideólogos para afirmar que sin Ley no hay democracia, aunque eso sea bastante discutible, Para que haya democracia la Ley tiene que ser democrática y democráticamente aplicada; la Ley debe ser legal y legítima así como legal y legítimamente aplicada. Las dos cosas y no solo la primera. Tampoco debe confundirse Ley y aplicación de la Ley. La Ley puede ser legal y legítima; su aplicación puede ser ilegal e ilegítima. El modo de aplicar la Ley puede destruir la bondad de la Ley.

¿Podrá el Parlamento Europeo exigir al Estado español que cese la violencia contra Junqueras, que use la fuerza para que se cumpla la inmunidad parlamentaria de Junqueras? ¿Renunciará el Parlamento Europeo a la defensa del principio fundamental del funcionamiento de la democracia: la inmunidad parlamentaria?

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