La diosa de la Justicia, con los ojos vendados.
La diosa de la Justicia, con los ojos vendados.

El magistrado emérito del Tribunal Supremo (TS), Martín Pallín, considera que en España se está produciendo un golpe de Estado judicial. Siguiendo un viejo estudio de Curzio Malaparte (1898-1957) titulado “La técnica del golpe de Estado” considera que no hacen falta solo actos de fuerza militar para conseguir hacerse con el estado, sino que es vital hacerse con todas las esferas del poder, incluyendo el aparato mediático y el judicial para conseguir los objetivos. Malaparte era un fascista convencido que ha pasado por ser el Maquiavelo del siglo XX.

Cuando un juez de la trayectoria de Pallín afirma tan rotundamente la manipulación política de la justicia contra el poder soberano establecido es para echarse a temblar y plantearse si realmente en España se goza de una democracia plena o no es así. En esta legislatura política se han traspasado todos los límites de la indecencia entre los políticos. Se ha perdido totalmente la mínima respetuosidad sobre el rival y se han utilizado todas las malas artes habidas y por haber para derrocar al adversario. Los insultos desgarradores, los “me gusta la fruta”, los llamamientos de “traidores a España” (no hay un vocablo más guerracivilista), etc. Jamás se ha tratado con menos respeto a un presidente de España por las fuerzas opositoras. Hay que remontarse a Azaña, al que apodaron “el monstruo” tras los sucesos de Casas Viejas, para encontrar un trato vejatorio similar.

Desde el minuto uno las fuerzas opositoras de este país, de derechas y ultraderechas, han ido a derrocar al presidente del Gobierno, cuyo Gobierno han llegado a considerar como “ilegítimo”, pese a gozar de la mayoría parlamentaria. Y no van a parar hasta llevarlo a la cárcel, como pregonan abiertamente. El acoso y derribo al presidente del Gobierno es brutal. Van contra su entorno más personal, lo que más le duele, incluyendo a su hermano y su propia esposa, en un ataque abierto sin precedentes en la democracia española.

 La gota que ha colmado el vaso es la sentencia contra el Fiscal General del Estado, que ha sido condenado, según el emérito Pallín, por simples conjeturas y careciéndose de suficiente realidad probatoria. El tribunal considera probado por 5 a 2 que el Fiscal General filtró la nota con datos reservados o lo fue alguien de su entorno con su consentimiento. Es mucho suponer subjetivamente —dice Pallín— obviándose las declaraciones de los 6 periodistas que afirman que obtuvieron la información por otro lado y después que la UCO solo investigase al fiscal para encontrar solo conjeturas, pese a que 600 personas pudieron tener acceso al correo de conformidad del novio de Ayuso. 

Otros jueces en la línea de Pallín

No solo es Pallín, numerosos jueces, catedráticos de derecho y penalistas de prestigio están en su misma línea. El catedrático de derecho constitucional, Javier Pérez Royo ha calificado de “cantinfleo” del TS la sentencia al fiscal, sentenciado sin pruebas objetivas. Igualmente, el ex juez Baltasar Garzón ha calificado como insostenible el fallo judicial. Un juez inhabilitado en su día por mandar grabar a los abogados de la Gurtel para intentar averiguar a dónde iba el dinero de la trama, y que recientemente ha tenido su rehabilitación moral con el comunicado del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que ha declarado su juicio como arbitrario, vulnerándose sus derechos a un juicio justo y a un tribunal imparcial. Casi nada. Como para tener confianza en la justicia española. El juez José Castro, el del caso Noós, en donde no implicó al monarca emérito por su carácter de “inviolabilidad” que marca anacrónicamente nuestra Constitución, también se ha sumado abiertamente a la falta de consistencia de la referida sentencia.

Aquello de “el que pueda hacer que haga” del expresidente Aznar y el wasap de Ignacio Cosidó –exparlamentario y senador del PP y director general de la Policía entre 2012 y 2016— afirmando que iban a controlar la sala segunda del TS por detrás, no hace más que aportar más incertidumbre a la necesaria imparcialidad de la Justicia. 

El juicio al fiscal ha sido visto por muchos como un juicio a Pedro Sánchez, para deteriorar y acabar con su Gobierno. Tras la condena del fiscal, con una sentencia muy criticada entre el propio mundo judicial como hemos visto, no albergo dudas de que serán condenados también su hermano y su mujer. Y no descarto que el propio presidente sea acusado y sentenciado. Tanto miedo le tienen.

El hermano del presidente es un músico de prestigio con un curriculum impecable que se hace llamar David Azagra, que ha sido director del prestigioso Teatro Mikhailovsky de San Petersburgo y que aceptó venirse a Badajoz a impulsar la ópera con fines sociales y divulgativos. Obtuvo la plaza por concurso hace ya 7 años cuando su hermano Pedro Sánchez ni siquiera era presidente del Gobierno y nadie la impugnó en su momento. Pero surgieron denuncias por parte de las organizaciones de ultraderechas ya conocidas, en principio sobre su supuesto patrimonio ilegítimo y la supuesta inasistencia a su puesto de trabajo, sumado a unos medios afines amplificando todo el ruido incluyendo flagrantes bulos, así como una juez que lo imputa y que lo lleva a juicio junto a 14 cargos de la Diputación de Badajoz. No me cabe dudas que serán condenados y que mucho ha influido este asunto de presunta corrupción y nepotismo en los pésimos resultados del PSOE en Extremadura. En fin, de haber sido todo un montaje, como algunos denuncian, Curzio Malaparte ya se salió con la suya…

Y sobre la mujer del presidente, Begoña Gómez, es difícil encontrar un ejemplo de investigación más generalizada y prospectiva. Se busca y se rebusca en su pasado a ver si se encuentra algún delito, vale el que sea. Primero la acusaron de firmar un documento – junto con otras 30 personas o entidades- a favor de la idoneidad de un empresario en una licitación pública, algo que entra en el procedimiento común de las licitaciones y no son para nada determinantes en la adjudicación. Después que si se había lucrado apropiándose de un software de la Universidad Complutense donde tenía su cátedra, registrando a su nombre el software siguiendo las instrucciones de dicha Universidad. Después por su supuesta influencia en las ayudas estatales a Globalia (en préstamos con intereses, no a fondo perdido como se le dio a la Banca cuando la crisis económica de 2014, que nadie ha investigado). Unas ayudas a Globalia que por cierto salvaron más de 50.000 puestos de trabajos durante el COVID. 

Después que si su asesora personal hace funciones que no le corresponden y por lo tanto también ha sido  acusada de malversación de caudales y tráfico de influencias, cuando todas las asesoras personales de las primeras damas de los anteriores presidentes, y de las reinas, se han ocupado de todas las cuestiones personales para las que han sido requeridas, que para eso están.

Además, siempre se reproduce el mismo esquema: denuncias de los mismos grupos ultras utilizando recortes de prensa o ni siquiera eso, ruido amplificado en medios afines incluyendo bulos flagrantes, y jueces que siguen la corriente e imputan, generándose noticias adversas continuas durante mucho tiempo contra el Gobierno para su desprestigio y caída. Begoña Gómez será juzgada por un jurado popular y no albergo dudas de que será condenada y caerá el Gobierno. ¡Curzio Malaparte ya se frota las manos!

Es la Justicia al revés

Si por el contrario, el Tribunal Constitucional (TC) impone después otro orden y corrige al TS, pues ya habrá motivos para decir que el TC está manipulado por el Gobierno, por el sanchismo bolivariano existente, la falta de democracia por la intromisión del ejecutivo en el poder judicial, el desprestigio de las instituciones, etc. Está todo programado para que el ruido siga y se aumente la polarización ideológica y el mal ambiente político contra una “Izquierda dictatorial”, que quiere controlar a toda costa el poder judicial.

Para mí, es la Justicia al revés. De todas formas, son muchos los españoles que consideran que el TS y el TC ya no son tribunales garantes por su nivel de politización y por parecer que en algunos casos se utilizan los tribunales para hacer política. No se entienden visiones tan opuestas entre los jueces, como ocurre entre los que condenaron al Fiscal General y los votos particulares. O solo se entiende por la influencia política de sus miembros y su fidelidad a quienes los seleccionaron para ese cometido.

Hoy día, es el Tribunal de Justicia de la UE y otros organismos internacionales de prestigio, donde acaban al cabo del tiempo estos casos, los que verdaderamente corrigen a los tribunales supuestamente garantes españoles de sus actuaciones supuestamente arbitrarias. Pero el daño personal y político ya estará más que conseguido y nunca habrá la suficiente reparación del mismo. 

Sin duda, caerá Sánchez, el enemigo público número 1 para la derecha y la ultraderecha, y parece que para algunos jueces, pero vamos a ver si el siguiente paso no es la pérdida de la confianza en la democracia para muchos españoles. Quizá lo que se pretenda es precisamente eso, la caída de los valores democráticos, como defendió ya hace tiempo Curzio Malaparte en sus escritos, cuyo pensamiento de toma del estado empleando todas las malas artes posibles siguen estando aún muy vigentes. Al tiempo…

Lo más leído