Las incidencias en las salidas y llegadas de trenes previstas este jueves en la estación de Santa Justa, en Sevilla, han vuelto a provocar malestar entre los usuarios del transporte ferroviario. Pasajeros afectados han lamentado que se repitan retrasos y cancelaciones en los últimos meses, con quejas centradas en la falta de información por parte de Renfe y Adif, así como en el precio de los billetes.
Una pareja canadiense que tenía previsto viajar en un Avant con destino a Málaga explicaba a EFE apenas diez minutos antes de la hora teórica de salida que daban por hecho que habría un retraso, al no haberse comunicado el embarque.
Pocos minutos después les informaron de que serían trasladados en autobús, al haberse cancelado el tren debido al intento de robo de cable entre Guadajoz (Carmona) y Córdoba.
Según relataban, esta no era la primera vez que se encontraban en esa situación. “Se han retrasado muchísimas veces los trenes”, aseguraron. Añadieron además que les había sucedido al menos en cuatro ocasiones y que, ante esta circunstancia, habían decidido viajar con un día de margen para evitar complicaciones en su vuelo previsto para el viernes.
"No sabemos nada del retraso ni si habrá autobús"
Otra usuaria con destino a Granada criticó que tanto Renfe como Adif la remitieran a sus aplicaciones oficiales para seguir la evolución del problema, sin ofrecer estimaciones sobre la espera ni un canal de información claro en la estación. “No sabemos nada del retraso, ni si nos van a montar en un autobús”, denunció.
La viajera también puso el foco en la falta de infraestructuras mínimas en la zona de espera: “Aquí no hay ni asientos, esto no es manera de tratar a la gente”. A ello sumó el coste del desplazamiento: “El billete no es nada barato”, subrayó.
Quejas por la ausencia de anuncios en inglés
La misma pasajera señaló otra cuestión: los mensajes por megafonía se emitían únicamente en español, algo que considera contrario a la afluencia habitual de turistas internacionales. “Si eres guiri aquí te mueres de la risa”, ironizó.
Las incidencias de este jueves han reavivado el debate sobre la fiabilidad del servicio ferroviario y el impacto que retrasos reiterados, cancelaciones y falta de información clara tienen en el día a día de los usuarios, especialmente en temporadas de alta movilidad.


