Imagen de archivo de la calle Orquídea en la zona de Picadueña Alta en Jerez
Imagen de archivo de la calle Orquídea en la zona de Picadueña Alta en Jerez MANU GARCÍA

Esta semana se ha anunciado la activación desde el Ministerio de Hacienda de los Fondos EDIL (algo similar a las antiguas EDUSI), dinero para mejorar nuestras ciudades, una línea de inversión para la que los ayuntamientos han debido presentar proyectos específicos. En primer lugar, debo indicar que no he conseguido localizar el documento del Ayuntamiento con el Plan Integro, pero he logrado recopilar las iniciativas a base de titulares sueltos y notas de prensa, hecho que debo indicar como carencia en la cultura de la gobernanza. Si, Cultura, eso que esperamos representar a nivel europeo en 2031. 

Volviendo a la estrategia urbana, este contexto de inyección económica se presenta, para una ciudad con graves problemas de cohesión social, como una oportunidad para mejorar la vida la ciudadanía y crear oportunidades. Por eso, ya que la inversión total es corta (14 millones), es importante afinar en el destino para tratar de arreglar problemas claves, dentro de los cuales, la vivienda se presenta como en más grave. 

Entre las iniciativas he encontrado una fuerte dirección: invertir en el Centro Histórico. Sin embargo, ninguna acción va dirigida a lo que el Diagnóstico del Centro Histórico identificó como clave: residencializar el centro, devolver la vecindad y que sea la misma vecindad la que dinamice la economía de proximidad. 

Un resultado del diagnóstico del Centro Histórico fue que la inversión pública en la mejora de los entornos había servido fundamentalmente para el desarrollo turístico, pues había fomentado básicamente la conversión de viviendas en apartamentos y viviendas de uso turístico. A la vez, el encarecimiento de la vivienda es feroz. La filosofía de nuestro ayuntamiento, en buena medida, es invertir en el dinero (turismo, comercio etc.) para, supuestamente, generar dinero. Pero ¿para quién? ¿qué impacto en la calidad de vida de la ciudadanía ha tenido la implantación de las viviendas turísticas en las zonas renovadas? ¿No ha servido fundamentalmente la inversión para encarecer el precio de la vivienda, arrinconar a la vecindad y para saturar más aun el centro?

No hay viviendas dotacionales ni viviendas en alquiler para jóvenes en las propuestas. Tampoco inversión en emergencia social; y eso que hace poco se ha comunicado la saturación total del albergue, que ya lleva años en una situación terrible. Solamente con la mitad de la partida económica total se podrían haber desarrollado suelos públicos con viviendas asequibles, que es lo que necesita el centro y la ciudad. 

El modelo es otro: vender patrimonio público de suelo para que, con el amparo de las siglas VPO pese al precio inasumible, se saque rendimiento privado una vez que las inversiones públicas laven la cara de los entornos urbanos. Lo dicho: invertir dinero para generar dinero, pero no cohesión.  

Solo se dan dos actuaciones fuera del decorado turístico, La Plata (la mejora del mercado) y Picadueñas (la rehabilitación del antiguo colegio para crear un centro destinado a la convivencia de mujeres solas o con responsabilidades), que no llegan a llevarse ni el 20% de la inversión. La primera, justo en el barrio donde más ha subido el precio en el último año (+39%). 

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