Una señora, con mascarilla, sentada en un banco. FOTO: JOSÉ LUIS TIRADO (joseluistirado.es)
Una señora, con mascarilla, sentada en un banco. FOTO: JOSÉ LUIS TIRADO (joseluistirado.es)

Ildefonso Hernández, catedrático de salud pública y profesional de gran prestigio, director general de salud pública hace unos años (en la época de la creación y del nacimiento de la ley de salud pública) del Ministerio de Sanidad, contaba en un artículo en Gaceta Sanitaria escrito con los excelentes profesionales de salud pública Fernando García Benavides y Miquel Porta que “en los últimos años se observa un renovado interés por el papel que las leyes de salud pública pueden desempeñar en la mejora de la salud de la población y así, en generar beneficios humanos, sociales y económicos. Ciertamente, las normas jurídicas, escribían, son uno de los grandes factores condicionantes de la salud colectiva. Más allá de los enfoques centrados en el control de las enfermedades transmisibles, o de las normas legales de regulación de los factores de riesgo, de las exposiciones o de las conductas relacionadas con la enfermedad6, en los últimos tiempos en España se han ido fraguando diversas normas que tienen por objeto mejorar la salud mediante políticas públicas. La nueva Ley General de Salud Pública de 2011 se enmarca en esta corriente; moderniza la Ley General de Sanidad (LGS) de 1986 y completa la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud (LCC) de 2003”.

Y seguían diciendo: “La Ley General de Salud Pública incorpora los principios de equidad y salud en todas las políticas. Dispone una actuación de salud pública en el marco de los condicionantes sociales de la salud. Y consolida una visión de la profesión que ya habían avanzado algunas sociedades científicas. Incluso extiende las competencias al incluir la evaluación del impacto en la salud. Entre otros aspectos asimismo destacables, la norma establece unos principios de actuación que recogen parte de los marcos de la ética de salud pública más difundidos, y dispone un gobierno de la salud pública basado en la transparencia, el rigor científico y la independencia”.

Y comentaban: “Adecuadamente desarrollada, la nueva ley tiene un enorme potencial para mejorar el bienestar y la calidad de vida de los españoles, nuestro ambiente físico y cultural, y la economía real. Desarrollar la ley de manera apropiada exige una reglamentación pragmática y ambiciosa, que concrete aquellas mejoras que son imprescindibles para que España tenga un mejor gobierno de la salud pública y para que las políticas, las estrategias y las prestaciones que emanen de la ley ayuden a superar la devastadora crisis de modelo de sociedad (no sólo financiera y económica) que vivimos”.

Ante ello, Miguel Ángel Llamas @llamasabogado nos cuenta en twitter: "Esta es la historia de por qué España carece de un organismo especializado para proteger la salud pública, lo que quizá nos ha hecho ser más vulnerables ante el Covid-19. Lo primero de todo, hay que aclarar que no es lo mismo sanidad que salud pública. A grandes rasgos, podría decirse que la salud pública concibe la protección de la salud a nivel poblacional. Por tanto, salud pública sería una parte de un todo (sistema sanitario)".

"Fijémonos si es importante: la salud pública comprende, entre otras, las actuaciones sobre información, vigilancia y sistemas de alerta epidemiológica y respuesta rápida ante emergencias en salud pública. Contexto: la pandemia de la Gripe A (2009-2010) genera una gran alarma. El Gobierno de España (ZP) es consciente de que debemos mejorar nuestra preparación. En el año 2011, en los últimos meses del Gobierno ZP, se aprueba la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública. De entrada, hay consenso en que la Ley de Salud Pública es muy buena, si bien no ha tenido desarrollo. En concreto, nos centramos en esto: esta ley va a prever, no sin dificultad, la creación del Centro Estatal de Salud Pública. ¡Un organismo especializado en salud pública! Este centro estuvo a punto de no crearse por culpa de las malditas políticas de recortes. Veamos: si el Anteproyecto contemplaba la creación del Centro de Análisis y Evaluación de Políticas de Salud Pública. Pues bien, este centro desparece del Proyecto".

"¿Por qué? El Proyecto de Ley de Salud Pública prescinde del centro para ahorrar dinero. Si nos vamos a la Memoria del Proyecto, veremos que el Proyecto pasó el filtro del austericidio. La austeridad por encima de la salud pública. Pues bien, decía que el Proyecto, después de la poda austericida, no tenía un organismo especializado en salud pública. Afortunadamente, las intervenciones de los expertos en la Comisión de Sanidad del Congreso es clara sobre la necesidad de un centro estatal o agencia. Afortunadamente, el Grupo Parlamentario de Esquerra [email protected] per Catalunya Verds va a hacer una enmienda muy importante, que permitirá que la Ley finalmente sí tenga un organismo especializado en salud pública. En la motivación de la enmienda encontramos una frase que explica muchas de las cosas que están pasando. "La salud pública ha sido clásicamente relegada y no por casualidad, puesto que no hay lobbis interesados".

La enmienda se aprobará pero con una condición (transaccional), de forma que el nuevo Centro no podrá generar costes añadidos. Nuevamente, la austeridad por encima de la salud. Lo positivo, en cualquier caso, es que gracias a ese enmienda la Ley sí tendrá organismo especializado. La Ley se aprueba en octubre de 2011 y poquito después gana las elecciones el PP. Comienzan los Gobiernos Rajoy, que no van a derogar esta ley. Pasan los meses y, a pesar de que la Ley prevé la obligación de crear un Centro Estatal de Salud Pública, el PP no cumple la ley.

En 2012, el diputado de IU Gaspar Llamazares formula una pregunta sobre por qué el Gobierno del PP está incumpliendo la ley y no crea el Centro Estatal de Salud Pública. La respuesta... Las respuestas del Gobierno de Rajoy es "estamos trabajando en ello" y "marco de austeridad". Nuevamente la austeridad. Un año después, el diputado Gaspar Llamazares vuelve a preguntar por qué se incumple la Ley de Salud Pública y no se crea el Centro Estatal de Salud Pública. El diputado de Izquierda Unida invoca bien el Estado de Derecho, puesto que se trata de una obligación legal".

"La respuesta del Gobierno del PP es, básicamente, que le importa un pimiento lo que diga la ley. ¿Querrá analizar el PP esta respuesta en la Comisión de investigación que ahora pide el Partido Popular?

Pasan los años y el Centro Estatal de Salud Pública no se crea. Llega la Crisis del Covid-19 y nuestro país carece de un organismo especializado en salud pública. Concluyo: sí, la austeridad pudo hacernos vulnerables ante el Covid-19. Hubo momentos en los que se decía que la salud pública estaba subordinada a las políticas de recortes. IU hizo un excelente trabajo parlamentario. Los Gobiernos incumplieron la ley (más de 7 años el PP). Termino. Este breve "estudio de caso" creo que nos muestra que el único camino racional pasa por blindar la sanidad pública. Nunca más la austeridad por encima de la salud. Necesitamos un gran pacto social: fiscalidad progresiva para garantizar servicios públicos de calidad. FIN".

Y @javierpadillab añade: "Cuando-todo-esto-pase, lo que dice este hilo es una de las cosas a tener en cuenta, para mirar hacia atrás pero, sobre todo, para mirar hacia delante". @ugarteia explica: "Informas de un escenario que pudo haber sido. Hay más. Por ejemplo: cómo la CAM pasó de tener 1 DG de Salud Pública y 1 Instituto de SP a ser la única CCAA de España sin DG de SP (cuando el ébola no la tenía). Echo de menos 1 texto integral sobre el abandono de la SP en España".

@mariasorgin: "Cada comunidad autónoma tiene Servicio de Salud Pública. En la zona donde yo trabajo habia 6 profesionales en 2001. Desde hace 15 años , hay solo 1. La población ha aumentado. Por tanto...algo no cuadra". @isabelcatalacat: "Realmente la salud pública en su “totalidad” siempre ha estado olvidada". @anatidel: Justo antes de que todo empezara recuerdo leer que la Junta de Andalucía quería cargarse la Escuela Andaluza de Salud Pública".

Por otra parte, @PabloLinde, periodista, comentó: "Con todos los que hablé me mencionaron la necesidad de una agencia de salud pública. Desde 2011 una ley la puso sobre la mesa, pero ningún gobierno la desarrolló. Y que los especialistas apuestan por una agencia nacional de salud pública que actúe en coordinación con las comunidades tras las carencias evidenciadas por la crisis".

Y @gllamazares dice: "Estoy de acuerdo con Ana Pastor en @rne que hemos vivido una crisis de salud pública. Se olvida que fue el PP el que no apoyó la ley General de Salud Pública y el que luego paralizó su aplicación". Y @pflis explica: "El Gobierno y las administraciones locales tendrían que aceptar una investigación científica independiente; crear una agencia de salud pública con poderes ejecutivos en caso de emergencia; y reformar el sistema de información epidemiológica".

Y cómo me explicaba Ildefonso Hernández: "En el Centro Estatal de Salud Pública, el diseño, era descentralizado, independiente y en red juntando lo mejor de las comunidades autónomas. Creo que es deseable, lo de posible tiene que ver con la calidad democrática del país, que se acepten organismos de esa naturaleza".

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