Una intervención quirúrgica, el pasado 2019, en el Virgen del Rocío. FOTO: SAS
Una intervención quirúrgica, el pasado 2019, en el Virgen del Rocío. FOTO: SAS

Rosa Cruz es una persona que se define curiosa, que le interesa todo (música, cine, fotografía, arte) y ha escrito al consejero de Salud de Andalucía una carta en twitter por el diagnóstico a su madre de un cáncer pendiente de una intervención en el Hospital Virgen de las Nieves. La carta dice lo siguiente:

@jesusraguirre "Estimado consejero, disculpe el atrevimiento, quiero exponerle un asunto, a mi madre le diagnosticaron un cáncer de colon en el Hospital Comarcal de Baza un 11 de febrero. Mi madre tiene 76 años y arrastra una patología cardiaca severa".

Y sigue diciendo: "como en el Hospital de Baza no hay UVI de cardiología, los cirujanos en sesión clínica, tras hacerle el preoperatorio la derivaron al hospital Virgen de las Nieves (@hospital_hvn), teníamos cita en el citado hospital el 24 de marzo y nos la suspendieron por la crisis del covid-19".

Pero cuenta que "el día 22 de abril nos citaron de la unidad de cirugía general coló-rectal del @hospital_hvn nos indicaron que había que intervenirla pronto antes de 2 semanas. Aún no tenemos fecha de intervención y cuando llamo me dicen que están saturados y que hay pacientes peor que mi madre".

Y con ello le hace una petición: "Oigo sus comparecencias en las que dice que los hospitales no están saturados, las intervenciones oncológicas se siguen haciendo con normalidad. ¡Mi madre necesita una intervención! ¡¡¡Por favor ayúdenos!!! Si me sigue le envío nuestros datos. ¡Gracias y disculpe!".

Esta situación no es igual en todos los casos:

@xevivilacoll comenta: "Ella es mi madre. En un año ha superado el cáncer, la quimioterapia, una trombosis pulmonar y el coronavirus. ¡Decir que me siento #orgulloso de ser su hijo es poco. Muchas gracias a todo el personal sanitario de @hospiolot (hospital de Olot)!".

Al mismo tiempo leo lo que dice Alvaro Rodríguez, presidente de SEOM @Baricorcho: "En Oncología peleamos por los pacientes. Nos obligan a estar activos y beligerantes por darles la mejor atención".

Y todo ello como explican en un artículo Dafina Petrova y María José Sánchez @mjsanchezperez, directora del Registro de Cáncer de Granada @cancergranada en el blog de profesionales @EASPsalyd: "En el marco de la relación médico-paciente, la SEOM ha difundido también unas recomendaciones éticas para ayudar a los profesionales en la toma de decisiones con sus pacientes de cáncer, durante la epidemia de COVID-19. Por ejemplo, se aconseja considerar la estrategia de la “espera vigilante” (watchful waiting) en el caso de cánceres diagnosticados en estadio precoz, cuyo tratamiento podría aplazarse hasta 8 o 12 semanas, sin que esto afecte de manera significativa a los resultados de los pacientes. La decisión sobre posibles retrasos o modificaciones en el tratamiento será en muchos casos compleja, ya que se tendrá que tomar rápidamente y en unas circunstancias excepcionales de máxima incertidumbre. Sin embargo, para los tratamientos que se consideran de prioridad alta – los que conllevan un beneficio importante en términos de tiempo de supervivencia o calidad de vida – y cuya demora podría significar pérdidas de este beneficio, no se proponen modificaciones en los planes de tratamiento".

La introducción de todas estas medidas tiene como objetivo final minimizar el riesgo de Covid-19 en pacientes con cáncer, con mínimos efectos sobre la calidad asistencial. Para lograrlo, los procedimientos asistenciales han cambiado de manera drástica en cuestión de días o semanas y se ha generado una intensa colaboración entre los oncólogos y otros profesionales que tratan a personas con cáncer, de los diferentes países afectados.

La pandemia también podría afectar a la salud mental de los pacientes con cáncer que son más susceptibles a la ansiedad y la depresión que las personas sin historia de cáncer. El estado de alarma y el confinamiento reducen el contacto social a niveles mínimos. Para los pacientes con cáncer se recomienda una reclusión completa: no salir de casa en absoluto y aislarse de los familiares que tengan contacto con el exterior. El aislamiento prolongado y la soledad pueden tener efectos nocivos sobre la salud, así que somos afortunados de vivir en tiempos en que, a pesar de estar físicamente aislados podemos estar más socialmente conectados que nunca. Los familiares, amigos y los profesionales sanitarios forman una red de apoyo social esencial para los pacientes con cáncer que les ayuda a sobrellevar la enfermedad.

Y aunque después de leerla y retuitearla, Rosa me comentó que le ha escrito el director médico del hospital, y que se iba a interesar por su caso. Es el poder de las redes sociales. Esperemos que la madre de Rosa pronto sea intervenida. Gracias.

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