El cacareo de Israel

Cuando comenzó la ocupación después de la guerra de los seis días en 1967, nadie pensó que se llegarían a cumplir 50 años de ocupación militar

Netta, ganadora de Eurovisión 2018. FOTO: HEKNEZ08
Netta, ganadora de Eurovisión 2018. FOTO: HEKNEZ08

La cantante israelí Netta Barzilai, con su tema Toy, ganó este año la 63ª edición de Eurovisión en una final reñida con Chipre gracias al voto popular, ya que los jurados europeos votaron a Austria, que presentó un elegante soul. Eurovisión hace años que se ha convertido en un festival político en el que se vota por intereses políticos y hasta económicos. Israel ha ganado en cuatro ocasiones: en 1978 con el famoso tema israelí A-Ba-Ni-Bi, en 1979 con el grupo Milk & Honey, con su canción Aleluya y en el 1998 con el tema Diva, de Dana Internacional, la primera transexual que ganó un festival de eurovisión. Rechazada por los sectores más religiosos de su país y hasta amenazada de muerte por el sector ultraconservador israelí, supuso un triunfo para la comunidad LGTBI.

España ha votado a Israel en todas las ocasiones, salvo ahora. Ni el jurado ni el televoto español apostaron por Israel. ¿La concienciación de no votar a países que abusan de los derechos humanos sería cada vez mayor en España? En 2017, con el inesperado triunfo de Portugal, ganó la música. Sin embargo, en esta ocasión, ha ganado el poder político. El tema de la canción que presentó Netta sobre el acoso escolar, otra violación de derechos humanos, tapa un abuso aun más grave, la violación de derechos humanos y la creciente crisis humanitaria en la franja de Gaza.

Tan sólo dos días después del triunfo eurovisivo, Israel volvió a violar los derechos humanos en la frontera con Gaza. Amnistía Internacional lo calificó en las redes sociales como “una abominable violación de leyes internacionales y de los derechos humanos en Gaza. Se confirman 38 personas muertas, incluidos seis niños, con cerca de 2.000 personas heridas. Muchos reportan lesiones en la cabeza y el pecho. Más de 500 personas heridas con munición real.”. Pero, mientras sucedía esto, la imagen del presidente de Israel Benjamin Netanyahu imitando el baile del cacareo de la canción de Netta, en visita oficial en Estados Unidos, daba la vuelta al mundo en televisiones y redes sociales.

Esta joven de 25 años formó parte en el 2014 del ejército que provocó la muerte de más de 400 palestinos en la Franja de Gaza. El conflicto, conocido como la masacre de Gaza de 2014 provocó la muerte de 18 israelíes frente a más de 435 palestinos. La ganadora, que ha utilizado las redes sociales para ganarse el televoto, tenía puestas en sus redes sociales varias fotografías en las que aparecía vistiendo el uniforme militar en mitad de los conflictos de 2014, lo que provocó la indignación de muchas de las personas que la habían votado.

En junio de 2017 se cumplieron 50 años de la ocupación de los territorios palestinos y diez del bloqueo ilegal de la Franja de Gaza. Esto se ha intensificado con la “ley de regularización”, que legalizó con carácter retroactivo la apropiación de miles de hectáreas de tierras palestinas de propiedad privada, legalizó alrededor de 4.500 viviendas de colonos y permitió sacar a concurso decenas de miles de nuevas viviendas en asentamientos de Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental. Esto supuso la expulsión de sus casas de numerosos palestinos.

Cuando comenzó la ocupación después de la guerra de los seis días en 1967, nadie pensó que se llegarían a cumplir 50 años de ocupación militar, pero el hecho de que este lugar, sea un lugar geográficamente estratégico, hace que países como Estados Unidos se abstengan ante resoluciones como la del Consejo de Seguridad de la ONU del 23 de diciembre de 2016, que condenaba la política de Israel de establecer asentamientos en territorio palestino, dejando claro que los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados desde 1967, incluyendo Jerusalén Este, no tienen validez legal y constituyen una violación del derecho internacional y un obstáculo para alcanzar una solución de dos estados, Palestina e Israel.

Esta política está perdiendo el apoyo de sus ciudadanos. El grupo de ex soldados israelíes de la organización Breaking the Silence (Rompiendo el silencio) lleva años denunciando los abusos del ejército hacia la población civil palestina. En el año 2011 organizaron en Madrid una exposición de fotos para romper el silencio que mostraba la vida de los palestinos bajo la ocupación israelí en junio del 2010. Uno de estos soldados, Itamar Shapira, estuvo de gira por España dando charlas en varias ciudades.

En Sevilla, con la colaboración del grupo de Amnistía Internacional de Sevilla, dio una charla en la facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. En la charla contó que se fue del ejército cuando se dio cuenta de que estaba disparando a mujeres y niños. También denunció las prácticas y torturas del ejército hacia la población palestina.

El director de Amnistía Internacional España, Esteban Beltrán, denunciaba hace poco la violación de los derechos humanos del 60% la población palestina, que vive en condiciones de inseguridad alimentaria debido al bloqueo a Gaza. Como consecuencia de estos hechos Amnistía Internacional ha sacado una acción pidiendo al Gobierno español que deje de exportar armas a Israel porque vendiendo armas España puede ser cómplice de estas atrocidades.

Paloma Galán Ávila, miembro del equipo de medios de comunicación de Amnistía Internacional Andalucía.

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