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Espero que perdonen el tono crítico de esta tribuna, pero es que hay cosas que claman al cielo. Vaya por delante que me considero persona defensora de la innovación, la modernidad, la ciencia, la vanguardia tecnológica, etc. Y de igual manera, sigo con atención desde hace décadas los avances en estos terrenos así como la vida y obra de los Bill Gates, Steve Jobs y Stephen Hawking  como máximos adalides  (o al menos los más mediáticos) de estas disciplinas.

Y mi indignación viene precisamente con mi admirado Hawking, a colación de una noticia publicada recientemente en la que se anunciaba su patrocinio en un proyecto que pretende encontrar vida extraterrestre en la Vía Láctea y galaxias cercanas en los próximos diez años.

Dicho proyecto, llamado Breakthrought Initiatives, cuenta con la aportación económica del multimillonario ruso Yuri Milner y el propio Hawking, con un desembolso total de 92 millones de dólares… 100 millones al cambio con euros.

Sé que cada cual es muy libre de hacer con su dinero lo que le plazca, pero no comparto esa supuesta urgencia para la Humanidad que predica el científico. En estos tiempos que corren… ¿realmente es tan importante saber si hay vida inteligente más allá de nuestro planeta?

Imaginen cuántos proyectos podrían beneficiarse de 100 millones de euros. ¿Es que acaso no hay cosas importantes que resolver primero en la Tierra?

Enumeremos: erradicación del hambre en el Tercer Mundo, desarrollo sostenible, investigación en el terreno de las energías renovables, erradicación de enfermedades (cáncer, alzhéimer, cardiopatías, diabetes…) y/o aumento de la calidad de vida de nuestros enfermos crónicos, lucha contra la contaminación ambiental y el cambio climático…

¿No creen que cualquiera de estos temas anteriores son más importantes y urgentes para la Humanidad? 

Tenemos la maldita manía de asomarnos a la ventana para ojear el jardín del vecino, sin darnos cuenta de que quizás existe una cucaracha escondida en nuestra propia cocina, a pocos centímetros de nuestro pie.

Dice el señor Hawking que se trata de responder a la pregunta “¿Estamos solos?”.

No, no… esa es la pregunta equivocada. La correcta es “¿Estaremos?” ¿De qué nos sirve saber que tenemos vecinos de lejanas galaxias si aquí no somos capaces de sacar de la pobreza a millones de personas?¿ O si somos nosotros mismos los que estamos provocando el suicidio global con la emisión de gases contaminantes y el efecto invernadero?

¿Para qué demonios queremos saber si hay vida en otro planeta cuando estamos asistiendo a la destrucción silenciosa del nuestro?

Insisto en que me parece fantástico investigarlo todo… pero a día de hoy, muchos grupos de investigación podrían dar un paso adelante definitivo con una financiación semejante a la de la sociedad Hawking-Milner. Imagínenlo: vacunas contra el cáncer, recuperación de la movilidad en parapléjicos y tetrapléjicos, disminución del rechazo en el trasplante de órganos…

Llámenme demagogo si quieren, pero pienso que 100 millones de euros darían para muchas investigaciones de gran valor para la Humanidad y destinadas precisamente a su supervivencia, y no a la auto contemplación de nuestro ombligo planetario. No centren sus esfuerzos en buscar vida más allá de la Tierra… traten de mantener la que nos queda aquí, que bastante esfuerzo requiere.

Como siempre se cumplirá la voluntad y la sinrazón del ser humano: nadaremos para morir en la orilla.

O, como decía una canción de U2… correremos hasta quedarnos quietos.

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