Mazuelos, este pasado Sábado de Pasión, en su visita a la hermandad de Salvación.
Mazuelos, este pasado Sábado de Pasión, en su visita a la hermandad de Salvación.

«Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.

Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. (del Evangelio de San Mateo, cap. 6, vers. 5-6).

En esta Cuaresma tan adversa, en donde los seres humanos hemos sido reducidos a la nada por la plaga letal del coronavirus, donde el mundo se ve devastado por momentos de todos sus bienes materiales, donde la pandemia se va apoderando a gran velocidad de los dominios territoriales de este planeta llamado Tierra, donde no hace distinción entre ricos y pobres, hombres y mujeres, continentes e islas, ciudades y aldeas, porque solamente con el simple habla y contacto podemos ser víctimas de su virus mortal.

De nuevo para los creyentes, aparece ese número «cuarenta» de las Sagradas Escrituras. «Cuarenta días duró el diluvio universal», «cuarenta años estuvo el Pueblo de Dios errante», «cuarenta días estuvo Jesucristo en su retiro al desierto».

Y en esta pandemia el pueblo está llamado a una cuarentena, confinado sin salir de sus casas, porque es la cura más eficaz para «no propagar y combatir la Covid-19».

Nuestra ciudad de Jerez, está sirviendo de modelo y ejemplo en nuestro país por el comportamiento de sus ciudadanos en su confinamiento.

Podemos ver por las redes y los medios como el pueblo, creyente, según su confesión y creencia, se ha puesto en permanente «oración».

Para un colectivo importante de la ciudad, el cofrade, este tiempo de cuarentena se está llevando con  gran dolor por no tener a sus devociones en la cercanía que esta época se presta para poder estar con ellas en esos íntimos momentos de oración: triduos, besamanos, via-crucis, pregones, exaltaciones poéticas y musicales, Eucaristías de Instituto... etcétera. Afortunadamente y gracias a los medios actuales de comunicación en especial Facebook, el cofrade puede seguir desde su confinamiento, sin salir de sus casas, todas la publicaciones realizadas para que pueda llevar con más proximidad este retiro espiritual de confinamiento.

Con ejemplares iniciativas, en colaboración con Cáritas y los servicios sociales de nuestra ciudad, muchos cofrades, los más jóvenes, atienden a toda persona que lo necesita, guardando toda la seguridad establecida por ley en el desarrollo de su labor. El resto, cumpliendo con nuestro confinamiento, ya que muchos por razones de salud y riesgo vulnerable, no podemos estar en esa primera línea de acción, desde nuestras casas estamos en constante oración, para pedir que el Altísimo ilumine a los científicos a encontrar una rápida solución para parar este horror y proteja a todos los que de una forma u otra hacen que nuestras vidas puedan seguir adelante, esos «verdaderos héroes».

Es una pena que, en todo este confinamiento ejemplar que está realizando nuestra ciudad, haya quien se crea por encima del bien y del mal, en su intención de «DESOBEDECER LA LEY Y LAS ÚLTIMAS NORMAS ESTABLECIDAS DE OBLIGADO CUMPLIMIENTO».

Me refiero a las pretendidas visitas anunciadas, a bombo y platillo, por el Sr. Obispo de Asidonia Jerez, José Mazuelos, haciendo caso omiso para realizar una serie de actos, que no están considerados como «ESENCIALES».

El Sr. Mazuelos, el obispo polémico y desobediente de nuestra Andalucía, ayudado por sus acólitos y palmeros de turno, retan a las autoridades para saltarse la ley en esa pretendida desobediencia a las autoridades. En ese apoyo de sus palmeros hay uno muy destacado, que se hace llamar «COFRADE» y que se destaca por su gran «MANÍA», de juzgar todo lo que viene en gana, y realizar calificativos fuera de tono, para ser un programa cofrade que debe de estar guiado a la luz del Evangelio. Programa presentado por un pseudoperiodista que cobra de los impuestos de todos los jerezanos, en su dualidad de trabajador municipal y su puriempleo de chupar cámaras y alcachofas, así como su socio en estos quehaceres de ser palmeros, que se autoproclama fascista, permitiéndose licencias inaceptables para colaborar en un programa cofrade, lo que deja mucho que desear como cofrade y cristiano.

Entre sus acólitos tenemos al Delegado Diocesáneo y a la Unión de Hermandes de Jerez, que apoyan dicha inciativa de «DESOBEDIENCIA» suicida en la propagación de la pandemia.

En este nuevo show cofrade montado por nuestro Obispo, sus acólitos y palmeros, para hacer la  «RUTA DE LA SOBEDIENCIA DEL COVID-19», afortunadamente por un lado están los «HERMANOS MAYORES RESPONSABLES, SENSATOS Y OBEDIENTES A LA LEY, QUE LE HAN DICHO QUE NO» (CHAPÓ Y MI SOLIDARIDAD CON ESOS HERMANOS MAYORES SENSATOS Y OBEDIENTES), y por otro «LA PRESIÓN DE UN PUEBLO SENSATO, OBEDIENTE QUE SOPORTA EJEMPLARMENTE ESTE CONFINAMIENTO EN SUS CASAS, Y QUE POR LAS REDES CONSTANTEMENTE LES ESTÁN DICIENDO QUE SE QUEDEN EN SU CASA, QUE DESDE CASA TAMBIÉN SE PUEDE REZAR Y DE ESTA FORMA EVITAN LA PROPAGACIÓN DEL VIRUS» (CHAPÓ POR ESTOS COFRADES QUE POR MEDIO DE LAS REDES ESTÁN EN CONTRA DE ESTE NUEVO ESPECTÁCULO DEL SR MAZUELOS, ASÍ COMO DE TODO CIUDADANO QUE DA LA CARA Y DICE QUE NO, QUE SE QUEDEN EN SU CASA).

No me quiero extender mas en esta osadía del señor Mazuelos en su reto a saltarse la ley, un obispo que desprecia a parte de feligresía, que ni siquiera contesta a los escritos que le llegan y que lapida cuando le viene en gana al mundo cofrade, como en las últimas actuaciones con sus decretos realizados, carentes de toda caridad cristiana.

Espero que inciativas ciudadanas como las llamadas a la Policía, escritos denunciando esta situación a la Policía, a la Subdelegación del Gobierno de la Nación y los WhatsApp enviados a miembros de nuestro gobierno municipal «PAREN ESTA DESOBEDIENCIA Y LE DIGAN AL SR. OBISPO, SUS ACÓLITOS Y PALMEROS QUE SE QUEDEN EN SU CASA, QUE LO QUE QUIEREN REALIZAR NO ES UN SERVICIO ESENCIAL».

Para terminar este escrito lo hago al igual que mi comienzo con al Palabra de Dios, esa Palabra que todos debemos de guardar en nuestro corazón, y ahora más que nunca tenerla muy presente todos los días y en todo momento:

«Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados.

No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.

 «Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre;

 venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo.

Nuestro pan cotidiano dánosle hoy;

y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores;

y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal. (del Evangelio de San Mateo, cap. 6, vers. 7-13).

Sr. Mazuelos rectificar ES DE SABIOS, ES NECESARIO QUE LO HAGA POR EL BIEN DE LA HUMANIDAD.

Como decía ese santo sacerdote «EL CURA CARLOS: SE NOS JUZGARÁ NO POR LO QUE HACEMOS, QUE ES NUESTRA OBLIGACIÓN, SINO POR LO QUE DEJAMOS DE HACER COSCIENTEMENTE EN FAVOR DE NUESTRO PRÓJIMO».

Fernando Romero Benítez. Cofrade. En Jerez a 4 de Abril del año 2020

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