Lennon y Ono.
Lennon y Ono.

Hace 50 años, en las navidades de 1969, John Lennon y Yoko Ono alquilaron espacios publicitarios en las que consideraron las 12 ciudades más importantes del mundo. Aquel anuncio pasaría a la historia del activismo y dos años más tarde a la historia de la música. Los rótulos anunciaban: ¡La guerra ha terminado!”, mientras que los subtítulos añadían la coletilla “si tú quieres”. Al píe del anuncio, en letra pequeña y en minúscula Feliz navidad de John & Yoko”.

Este acto, digno de nuestro día de los inocentes, probablemente arrancó más de una sonrisa en Nueva York. Continúan así los actos de protesta de la pareja de recién casados. Dos años después, en 1971, publicaron la canción basada en este hecho, la que sería la primera canción original sobre navidad de un ex-Beatle. Este año, conmemorándolo, Spotify ha añadido una animación a esta canción. Aparece el cartel anunciando el fin de la guerra traducido hasta en lenguaje de signos y morse.

John y Yoko se casaron en marzo de 1969 en Gibraltar, ya que no les quedó otra. La historia queda narrada en el sencillo de los Beatles The ballad of John and Yoko. Durante su luna de miel en Ámsterdam recibieron continuamente a periodistas en su habitación de hotel. Los periodistas, que iban con expectativas de fotografiarlos haciendo el amor, ya que habían posado desnudos anteriormente, se encontraron con John y Yoko en la cama rodeados de carteles contra la guerra, flores y objetos diversos. A esta peculiar protesta con una amplia cobertura de la prensa se la conoció como el bed in, pidiendo la paz desde la cama. En los meses siguientes, John Lennon devolvió su medalla de la Orden del Imperio Británico por el apoyo inglés a los EEUU en su guerra. Aunque nunca quiso esta condecoración.

Nunca sabremos a ciencia cierta cuanto contribuyó la presión mediática de John y Yoko a la retirada norteamericana de la guerra de Vietnam. Lo que sí es seguro es que a más de uno influenciaron para huir del servicio militar. Desde 1969 el despliegue de tropas fue cada vez menor, aunque cierto es que la guerra y los bombardeos se extendieron a Laos y Camboya aparte de intensificarse. Finalmente, cuando EEUU firmó la paz y su completa retirada en 1973, el despliegue era de únicamente 100.000 hombres, mientras que antes de 1969 era de más de 500.000.

Tanto el anuncio como la canción recogen un mensaje muy simple, pero muy interpretable. El propio John Lennon declaró varias veces que sus canciones no tienen mensajes a interpretar, que es solo música. Pero está canción merece un análisis en profundidad, aunque me equivoque y sobreinterprete. Al principio de la canción, tanto John como Yoko, felicitan la navidad a sus hijos de sus matrimonios anteriores. Un pequeño gesto de cariño y una promesa de no olvido. Nos hace recordar que lo más importante de la navidad es pasar tiempo y buenos momentos con nuestros seres queridos. Nuestra familia y nuestros amigos más cercanos, que aunque sigan estando ahí el resto del año, merecen su reconocimiento y nuestra mejor sonrisa.

Sin embargo, la interpretación más profunda es otra. Todo en esta vida es cuestión de voluntad. Cuando queremos y ponemos el suficiente empeño somos capaces de cualquier cosa. Si todos nos ponemos de acuerdo seriamos capaces de mover montañas. Al igual que la guerra se acaba si tu quieres, muchas cosas tienen fin si realmente todos lo queremos. La crisis política en Cataluña, la formación de gobierno y la aprobación de unos presupuestos, la violencia de género y los feminicidios, la xenofobia, la contaminación del medio ambiente o incluso la pobreza. Si tenemos voluntad y todos lo queremos, sería tan fácil como darle una oportunidad a la paz y sentarse a hablar. Suena muy utópico e idealista, pero por cosas muchísimo más difíciles hemos salido a la calle.

John Lennon, a pesar de que poco antes había cantado que Dios es solo un concepto por el que medimos nuestro dolor y que no creía en Jesucristo, no dejó pasar la oportunidad de felicitar la navidad y pedir la paz. Por cosas como esta seguimos echando de menos a John Lennon 39 años después de su asesinato. También por eso casi 50 años después seguimos escuchándolo aunque la guerra terminara. Así, como dice el estribillo, muy muy felices navidades y un feliz año nuevo. Dar esperanza es bueno, sin ningún miedo.

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