El último profeta del ruido se llama Paco Loco y vive en El Puerto: "Voy a cerrarme Spotify"

La casa del músico y productor, de origen mexicano y criado en Asturias, es 'La Meca' de la escena indie española con un estudio de grabación prácticamente analógico donde se han producido más de 1.000 discos

Paco Loco posa para lavozdelsur.es en su estudio de grabación de El Puerto.

De Gijón a El Puerto... por amor

Es día laborable, y el productor está en plena faena, aunque ha reservado un hueco para atender a lavozdelsur.es. Tras abrir la cancela, recibe a este medio en un patio interno rodeado de varios perros. A la izquierda, la casa de los artistas, a la derecha la suya propia. Al fondo, como no puede ser de otra forma, el dorado: su estudio.

 "Están ahí los Tangerine Flavour", dice mientras saludamos. Entrar en el estudio de Paco Loco es hacer un check en la vida de cualquier músico. Paco Loco decidió trasladarse a esta parcela, en una zona semirural de El Puerto, hace ya 22 años, aunque lleva en la localidad desde 1996, poco después de casarse con la portuense Muni Camón, cantante de Maddening Flames y estrella indie de los 90. Fue ella la que le trajo a la Bahía de Cádiz para quedarse en los tiempos de movida gijonesa alternativa, conocida como Xixon Sound. 

Paco Loco, que en realidad se llama Francisco Martínez, nació en México fruto de la emigración asturiana, volviendo cuando era un niño a Gijón. De joven, formó parte de la banda Los Locos, por la cual le vino su apodo. "Ahora los nombres de los grupos son horribles. El otro día pasó lo de Rubiales y pensé que parecía hasta el nombre de un grupo: El Pico de Rubiales", comenta.

Tampoco él se queda atrás. En los 90 formó parte de Australian Blonde, y desde hace años tiene su propia banda, Los Jaguares de la Bahía, junto a Pablo Errea, Esteban Perles, Cuchi Cabral y Patricio Espejo. Sobre el género del nombre, bromea.  "Nos confundimos porque nosotros tocamos con un modelo de guitarra que se llama jaguar. Claro, pensándolo bien, teníamos que haber sido Las jaguares de la Bahía, porque son guitarras. Lo que pasa es que ya no lo cambiamos, no vayan a decir que nos hemos apuntado a alguna moda y tal", ríe.


¿Todo el mundo puede grabar con Paco Loco?

Depende del presupuesto que tengan. Cobro por días y a todo el mundo por igual. Unos pueden estar tres o cuatro días, otros una semana. Pero sí, todo el mundo puede grabar con Paco Loco. No tengo filtro, el filtro son ellos mismos; los grupos saben si pueden venir, para bien o para mal.

Pero traes a mucha gente nueva. 

Generalmente, no me llama gente muy establecida, sino noveles, que no tengan un éxito masivo. Hay excepciones, pero los grupos conocidos llaman a gente que son mejores para ellos. Creo que hay un filtro natural.

El productor de Gijón, nacido en Asturias, en su estudio de El Puerto.   MAURI BUHIGAS

De hecho, a Paco Loco acude bastante músico joven.

Me gusta trabajar con gente joven, pero también tengo que decir que la gente mayor que viene también tiene ese rollo de la gente joven. Más allá de que sean jóvenes o mayores, hay que trabajar con gente con ilusión, que les guste la música. No me gusta trabajar con gente porque quiera tener éxito o no. Por eso me gusta trabajar con gente que no se dedique exclusivamente a la música. La gente que se suele dedciar a la música están presionados por si lo hará bien o no, si lo que hace se escuchará o tendrá éxito...

¿Cómo es el día a día?

Nos levantamos temprano, trabajamos de nueve y media de la mañana a nueve y media de la noche. Hay que entender que la cosa está difícil para los grupos y es el esfuerzo que tenemos que hacer para que sea rentable para ellos... 

Y tengo entendido que algo así como pensión completa, compartiendo mesa y cocinando con Muni y contigo.

Sí, sí. A ver, antes haciamos eso, pero ahora hemos externalizado la parte de la comida a una gente de aquí de El Puerto, La Niña de Gonzalo. 

Entre tanto ruido, solo puedo preguntarte... ¿qué es el indie?

El indie somos todos los que estamos trabajando y hacIendo lo que nos da la gana. Aquellos que no estamos pendientes ni de modas ni de si va a tener éxito lo que voy a hacer o lo que no. Lo indie como palabra está denostada, se ha usado mal, pero a mí me parece muy guay que se me llame indie. Yo la utilizo mucho.

"Yo sé lo que son los indies"

Tal vez porque a casi todo se le he llamado indie...

Es como si a los grupos de reggaeton se les llama heavy metal. ¡Es reggeaton, no heavy metal! Hubo muchos grupos de rock a los que se les llamaba indie y no son indies. Yo sé lo que son los indies. El movimiento indie nació en América y en Inglaterra en los años 80 y 90 con grupos que todavía tienen ese estilo musical. 

Paco Loco frente a sus mesas. Él prefiere lo analógico.   MAURI BUHIGAS

Y de las formas, más que del estilo...

Hombre, claro, se trata de hacer lo que te gusta y no estar pensando que si vas a hacer esto vas a vender o no. Es que los grupos que se llaman indie y luego hacen eso, no sé... (Duda). No sé quién empezó a utilizar mal la palabra.

Pasa lo mismo con el underground o la contracultura.

A mí la palabra underground me gusta, pero la palabra contracultura no me gusta nada. Tampoco sé lo que es, porque es muy raro, tío. La música y el arte se convierte en cultura cuando pasa el tiempo, cuando probablemenete estaba Jimy Hendrix quemando la guitarra y todo eso la gente no pensaría que fuera arte sino que sería una aberración. Piensa en los Who, la Velvet Underground, o GG Allin,. con lo de tirar mierda al público y todo eso. Luego pasa al tiempo; ahora Los Beatles son cultura, pero cuando empezaron eran unos melenudos. Yo, por ejemplo, no tengo la sensación de que cuando grabo o toco de directo estoy haciendo cultura. 

Luego está la música "de culto".

Eso de hacerse famoso y millonario con la música es relativamente una cosa moderna. Fue a partir de los años 60 o 70, antes la música era un movimiento para poca gente. Todo eso nace cuando se hace masivo, ya cambiaron las maneras. Mira, como yo siempre he hecho lo mismo, pues no he notado la diferencia. (Ríe).

¿Cómo era el ambiente en el Gijón de los años 80 y 90? 

Lo que voy a decir desmitifica los 80, pero en los 80 es que Gijón era una mierda. Los 80 eran muy buenos para la gente que le gustaba mucho la fiesta, las drogas. Las ciudades grandes serán diferentes a las pequeñas. Ir de Gijón a Madrid eran once horas de tren, y los grupos no podían tocar, solo lo hacían los que tenían fama. No había una escena como la de hoy. Ahora hay un club en El Puerto, otro en Cádiz... no tengo la sensación de que en los 80 pasara eso así. Fue más interesante para mí los 90, cuando empecé a tocar con Australian Blonde. 

Llegaste aquí en esa década...

Vine a El Puerto a finales de los 90, cuando me casé y de eso hace ya 28 años... fue en 1995. Pero los 90 en El Puerto los pasé muy de puntillas. Cuando me casé todavía viajaba mucho a Asturias por eso. Me pasaba medio año allí y medio año aquí.

Paco Loco formó parte de bandas como Los Locos o Australian Blonde. Ahora está en Los Jaguares de la Bahía por la marca de sus guitarras.   MAURI BUHIGAS

Se puede decir que llegaste aquí por amor.

Hombre, claro, puedes decirlo... es que es por eso. Pero bueno, estoy contento, me gusta mucho El Puerto. (Ríe). Se vive muy bien, es un sitio tranquilo y muy chulo. De Gijón echo de menos la familia, a los amigos que estaban ahí a veces. Luego, pero solo a veces, el frío y eso. Estoy muy contento aquí. Las ciudades las hacen las personas que te rodean. Es verdad que uno viene del norte, y allí el sur tenía mala fama, que solo se venía de vacaciones y que la gente no trabajaba bien. Es mentira. Dentro de poco voy a hacer más tiempo aquí que allí. Aquí hay gente muy profesional y me fastidia que no se conozca cómo trabaja la gente de aquí. (Piensa). Es algo que sucede también con la comida...

¿Con la comida?

Claro. Siempre tuvo más fama lo de comer bien en el norte que en el sur y ahora de repente descubren que en el sur se come tan bien como el norte. Recuerdo que estaba en Galicia hace unas semanas hablando del panadero de Lebrija, o el que va a abrir en Jerez... y parece que Andalucía no tiene fama de buen pan. Luego te das cuenta que tenemos aquí a los mejores del mundo. ¡Ostras! Es que  a lo mejor necesitas ser un poco más descubierto.

"Me tiré casi seis años conociendo a una sola persona"

Aquí a El Puerto has traído a bastante gente

Sí, aquí venia todo el mundo. Cuando llegué, solo tenía un amigo, David Ponce, y la gente con la que tocaba Muni. Muni dejó de tocar y no conocí a mucha gente, me tiré casi seis años conociendo a una sola persona.

Paco Loco en su estudio.    MAURI BUHIGAS

Lo del Monkey Week fue un antes y un después.

Pues fíjate, como te decía, yo no conocía a mucha gente y cuando empecé a hacerlo, fue con gente como la del Monkey Week. Tienen una manera de ser muy parecida a lo que yo entiendo que es la música: es un festival indie. Todos empezamos a hacer cosas chulas, el Ayuntamiento de El Puerto tiene gente que se preocupa mucho de que hayan cosas guays como Eva o Alberto. De repente se hizo una escena de gente que venía aquí de otras partes de España, con apoyo local, como el de la propia Universidad de Cádiz con Salvador Catalán. Es una ciudad pequeñita, pero con un movimiento guay. 

Ahora tiene el Monkey Weekend y el grande pegó el salto a Sevilla...

Yo no estaba muy de acuerdo, pero se fue a Sevilla. Creo que el festival en El Puerto tenía el sentido que tenía cuando lo ideamos al principio. Luego los que lo mueven son ellos y tienen sus razones para hacerlo. Creo que tomen la decision que tomen es buena.

Exhibicionista y abstemio

Como productor, por su estudio han pasado muchos grupos de la escena independiente, y también Enrique Bunbury, Mikel Erentxun, Lori Meyers, las Hinds, Nacho Vegas, The Sadies, Mishima, Gary Louis, Marina Gallardo o Triángulo de Amor Bizarro, entre más de 800 artistas. En el documental de Daniel Cervantes, disponible en Filmin, donde se le ve totalmente al descubierto, se habla de que ha acogido a más de 800 artistas, que han tenido el placer de convivir junto a él durante días.

En la pantalla, Paco Loco se muestra tal y como es, dentro y fuera del estudio, de su casa y del escenario. Este amante de la distorsión, la perfecta imperfección y el ruido —el noise rock tuvo su cénit a finales del siglo pasado, pero siempre dentro de la escena underground y alternativa—, es además de abstemio, exhibicionista. La propia portada del documental muestra su particular hucha y escenas de conciertos en los que no se ha preocupado, fiel a su estilo, de desnudarse en público. Lejos del topicazo del sex, drugs and rock and roll, Paco Loco nunca se ha drogado y solo se ha emborrachado un par de veces en su vida. Para desfasarse a él le basta con el ruido. 


Has escrito dos libros, 'Loco: cómo no llevar un estudio de grabación' (2019) y 'Loco 2 cómo llevar un estudio de grabación y no morir en el intento' (2020). Hablas de un mundo sin grabaciones ni música, en el que todo son algoritmos y hay hologramas. ¿Vamos hacia ese horizonte, esa pesadilla para los melómanos?

Creo que... fíjate. Como que me pasa la cosa contraria, que me gusta ir a contracorriente. Vamos hacia un mundo un poco extraño con todo esto nuevo de la inteligencia artificial. A mí no es que me dé miedo, sino que simplemente me da lo mismo. Como siempre digo, a la inteligencia artificial tú le dices lo que tiene que hacer y lo hace. Yo desde muy pequeñito no me gustaba que me dijeran lo que tenía que hacer, ya lo hacía yo. Si es verdad que la inteligencia artificial, desde mi opinión, va a entrar a lo bestia porque va a tocar un mundo que es muy peliagudo: el económico.

Paco Loco quiere montar su propia universidad, aunque no es exactamente eso.   MAURI BUHIGAS

¿La rentabilidad?

Por ejemplo, cuando una empresa de diseño entregue un boceto a la inteligencia artificial y esta se lo pueda hacer por un euro, el tipo que cobra 400 está perdido. Por eso la gente compra en Amazon, porque sale en Amazon. Yo no compro en Amazon... pero eso es lo que pasa, y va en perjuicio nuestro. Los que manejan las cosas se van a forrar y ellos van a hacer lo que quieran. Hay ciertos hologramas que tienen éxito, que la gente va a emplear en la música. Ante ese mundo, que es un poco caótico y oscuro, es verdad que todavía habrá gente que se interese por otro tipo de cosas. Esa gente es con la que me gustaría a mí estar, con la gente con la que empezó todo. Los primeros rockeros eran denostados, se convirtió en moda, igual que sucede hoy con el latineo. 

¿Son olas?

Sí, pero de todas maneras decir eso de dónde vamos a parar es pensar como nuestros padres cuando escuchaban a los Sex Pistols. No me interresa en absoluto, me da lo mismo. El chat AI este por ejemplo... pues al final es estar hablando con una máquina. A mí me cuesta hablar con las personas... ¡imagínate con una máquina! La verdad es que no sé cómo lo programan, pero si es para informarte como una especie de Wikipedia pues bueno, vale. Pero pasar las tardes hablando con ellos... a ver, penoso no, pero sí que me parece un poco raro. No pienso cómo será la música con inteligencia artificiial. Prefiero mi estupidez natural a todo eso. 

En tu estudio utilizas bastante analógico.

Utilizo mucho analógico y siempre estoy a un paso de hacerlo con todo, pero me daba un poco de miedo. La cinta cuesta mucho dinero. Me gustaría que esto fuera un museo, que se mantuviera un poco ese tipo de método. 

El productor, pensativo, durante la entrevista con lavozdelsur.es.   MAURI BUHIGAS

No sé si es cómo volver al origen o intentar quedarse allí.

Bueno, los formatos de grabación fueron muchos. Al fin y al cabo son formatos, realmente grabar de la forma que se hacía antes lo que hace es diferenciarte. Antes había muchas diferencias de un estudio a otro, ahora no las hay apenas. Antes ibas a un estudio porque las baterias o tal cosa suena muy bien, la sala... pero ahora, ¿cómo lo haces? Hay simuladores de mesas, de salas, de todo. Yo pienso que si tú tienes una empresa y hay que hacer un logo y te lo hace la inteligencia artificial, ¿para qué? Ahora una campaña publicitaria puede costar cinco euros, y antes costaba 5.000. A la mierda publicistas y a la mierda todo. 

"Compré Spotify cuando empezó, pero ahora me voy a salir de Spotify. Me lo cierro"

¿Qué tal con el Spotify? ¿Tienes Spotify?

Tengo Spotify, lo compré cuando empezo, pero ahora me voy a salir de Spotify. Me lo cierro. A lo mejor es una idea equivocada la que yo tengo, lo que es la plataforma me parece muy guay, pero para los grupos pequeños creo que es contraproducente. Ahora se mira cuántas escuchas tienes. Tú sabes que Quevedo tiene millones de escuchas y que tu grupo tiene doce. Es una mierda, dices: ¿Para qué voy a traer este grupo si no lo conoce nadie? Luego te meten en listas, pero si a nadie le interesa el grupo, ¿para qué te meten en esa lista? ¿Qué hago yo en esa lista?

Me viene a la cabeza esa lucha encarnizada que hay entre algunos músicos y técnicos con lo del sonido perfecto y lo digital versus lo analógico, o el vinilo... ¿Qué es para ti el sonido perfecto?

Es que el sonido perfecto desde el punto de vista de un técnico será lo más parecido a lo que estamos hablando nosotros ahora. La técnica busca mínima distorsión, máxima claridad, transparencia, pero a mí eso no me interesa mucho. A mí lo que me interesa es que cuando esté acabada una canción te emocione, te haga reír, llorar y volver a escucharlo. Eso va más allá de que tenga sonido perfecto o no. Yo puedo emocionarme con una canción de los años 30 y de 2020. El sonido es otra cosa.

Es más complejo.

Mira, hay una historia muy interesante de un ingeniero de audio que se llamaba Rupert Neve que se hizo muy famoso en los 60 por un amplificador que había hecho. Estuvo trabajando hasta los 100 años y antes de morir hizo otro amplificador y le dijeron: "¿Qué diferencia hay entre estos amplificadores y los otros?" Él dijo: "La diferencia es que ahora hago lo que quería, y los que hacía en los años 60 son imperfectos porque no podía por la técnica. Pero esa imperfección le gustaba tanto a la gente que en el aparato de ahora tengo un botón para que suene como antes". Pues eso... sus equipos más valorados no eran perfectos. Sin embargo, el perfecto era el otro. 

Mudarse y montar su propia universidad

A Paco Loco le gusta su casa, aunque con matices. "Somos muy felices aquí, pero me gustaría ir a un sitio que tuviera más diferenciada la casa del estudio. No es por intimidad, sino porque se escucha cuando la gente habla y que también, en un momento dado, si quiero llamar a alguien para que trabaje el estudio, no sea mi propia casa", dice. Ahora, reconoce, no puede permitírselo. "A ver, eso depende de la lotería, está un poco jodido". Pero si le toca, ya lo tiene todo pensado. "La nave que está aquí detrás, justo. Vive una familia, no está en venta, pero yo le haría una buena oferta", ríe.

El productor está en proceso de montar la Universidad de Paco Loco. "La gente no ha entendido la gracia de lo de la universidad autónoma. A ver, todo el mundo hace lo de academia de sonido... pues yo universidad", cuenta. Su idea original era hacer vídeos enteros y colgarlos semanalmente, pero reconoce no tener mucho tiempo. 

"Iba a ser una cosa de dar charlas con gente a propuesta de un amigo mío". De hecho, pensó hasta que estas, transcritas, fueran su tercer libro, pero cree que carece de interés. "Es un peñazo, ¿no? El mundo este del sonido y de los músicos es un poco endogámico, es más para nosotros. Lo guay que tienen los dos libros que he escrito, si es que tienen algo guay, es que cruzan la frontera de la gente que está en el estudio de grabación. Yo siempre pienso de qué manera puedo escribir algo, porque como técnico soy muy limitado y si explico cosas técnicas como que da un poco la risa. Tiene que trascender algo más", explica.

El productor trabaja ahora a modo de "especie de sello discográfico". Si bien, no se dedica al desarrollo de las bandas, las lanza y promociona, dando a elegir a estas luego si grabar o no con ellos, dependiendo del desarrollo. La clave es una primera aproximación al público, ver cómo va la comunicación y apostar por ellas. "Lo hacemos un poco por amor al arte", dice.

No te he preguntado... ¿va a haber un tercer libro?

Es complicado que haya tercero, el otro día hablé con la editorial y se lo dejé caer. Sería un poco de lo mismo y si hubiera un tercero, igual no hablaría de música. No tengo el intelecto como para hacer una novela y el título sería algo así sobre cómo cerrar un estudio de grabación, para acabar con la trilogía. Claro, que no sé por qué las cosas van con trilogía y tampoco cuál es la palabra para dos libros...  ¿dilogía? ¿bilogía? Nunca pensé que iba a escribir un libro, y menos dos... tampoco es que tenga mucho más que decir. Soy una persona con un concepto de mí bastante bajo. 

Paco Loco ha escrito dos libros, y pensó en un tercero que no está seguro si llegará.   MAURI BUHIGAS

Cuando te dijo Daniel Cervantes de hacer un documental sobre ti, imagino que pensaste lo mismo.

Es lo primero que le dije, que no. Me convenció porque me dijo que no iba a ser un documental sobre mi figura sino cómo es mi figura, que es diferente.

Más personal...

Conozco mucha gente que vio el documental, que no le gustaba la música, y les gustó mucho porque no es un documental del rollo sino del día a día de una persona. A mí me preocupaba mucho que no se me reconociera, que me dijeran: ¡Ostras, es que pareces otra persona! La gente que no me conoce y lo ve es como si me conociera y estuviera conmigo, y la gente que me conoce, le gusta y me reconoce. Por eso me parece interesante. Es lo que más me gusta también cuando me dicen que han leído mi libro, que es como si hubieran estado conmigo. 

He escuchado que eres abstemio. No bebes alcohol.

No, nada, no bebo porque no me gusta. Pero tampoco tengo una historia oscura detrás interesante. (Ríe). No bebo por el sabor y luego por el día después. Es verdad que cuando estás ahí puedes que lo pases bien, pero luego no te acuerdas y el día después es una mierda. Dices: me lo pasé genial, pero no me acuerdo de nada. Eso es un poco raro, ¿no?