Sempi Gold, la estafa del oro liderada por un ex de Afinsa: "Si conociera a un mercenario se lo enviaba..."

"Eran 40.000 euros, los ahorros de mi vida, para mis hijos…", asegura a lavozdelsur.es uno de los alrededor de 4.000 afectados. La Guardia Civil mantiene la operación abierta sobre un "chiringuito financiero" presidido por Gabriel Ruiz, con sociedades en Jerez, y que prometía plusvalías por invertir en lingotes que no tienen

Gabriel Ruiz Ramírez, presidente de Sempi Gold, ex de Afinsa, en una imagen de 'El Cierre Digital'. Adjunta, la relación de sociedades en las que aparece como administrador.

Lo vendieron durante años como “una inversión con seguridad”. Cuando llegó la covid, aseguraban que “el oro es la mejor solución a la crisis”. Gabriel Ruiz Ramírez, presidente de Sempi Gold España, llegó a asegurar, en enero del año pasado en el programa En el punto de mira, que Cuatro TV dedicó a los millonarios en tiempos de pandemia, que “el oro es el mejor de los activos posibles que hay en la Tierra”.

Lo que muchos no sabían, como se confirma ahora, es que el presidente de Sociedad Española de Metales Preciosos de Inversión (Sempi), Gabriel Ruiz, estuvo vinculado a Afinsa, tanto como trabajador (asesor comercial) como a través de su actividad de presidente y tesorero en una plataforma de afectados, Plataforma Blanca de Cádiz, según publicó en 2017 el rotativo de información económica Cinco días. Cercana a Afinsa, estafa que dejó hace quince años un reguero de miles y miles de afectados y millones de euros defraudados, dicha plataforma defendía la viabilidad de la empresa de sellos

Según los registros mercantiles de internet a los que ha accedido lavozdelsur.es, Ruiz Ramírez aparece desde 2014 hasta la actualidad como administrador de once sociedades, en su mayoría vinculadas con Sempi o relacionadas con el oro o los “productos especiales”. La última de estas empresas en las que figura como administrador único es Revolution Precious Metals SL, constituida en octubre del año pasado y para cuya administración fue dado de alta en el registro mercantil en noviembre pasado.

Intervención de Gabriel Ruiz, presidente de Sempi Gold España.

La empresa, cuyo domicilio social se encuentra en la calle San Cayetano de Jerez, en Cádiz, una de las dos sedes de Sempi Gold donde la Guardia Civil llevó a cabo detenciones y registros este pasado martes, tiene como objeto social la “importación, exportación, distribución y comercialización, tanto al por mayor como al por menor, de metales preciosos, especialmente oro y plata, bajo cualquier forma de presentación, incluso amonedado, sean de curso legal o no, y que puedan ser considerados como bien de inversión”.

Agentes del Grupo de Delitos Económicos de la UOPJ de la Comandancia de la Guardia Civil han detenido al menos a dos personas —se desconoce hasta el momento si una de ellas es el propio Gabriel Ruiz—, han incautado numerosa documentación y equipos informáticos, y barajan como principal línea de investigación una presunta trama delictiva que empezó como estafa piramidal y ha acabado en estafa total, donde la supuesta solvencia del oro que ofrecían sus promotores directamente no existe.

En 2019, la CNMV ya alertó de que Sempi Gold era un "chiringuito financiero"

Entre los alrededor de 4.000 afectados que puede haber en toda España —Sempi Gold también se expandió a Italia— y una estafa que puede ser millonaria —hay un solo inversor que llegó a pagar 700.000 euros—, están Juan José y J. C., malagueño e ilicitano, que han narrado a lavozdelsur.es cómo cayeron en las redes de las falsas plusvalías que prometían los comerciales de Sempi.

“Jamás he creído en lo del bitcoin y en cosas de estas, pero me meten en un ERTE, irrumpe la pandemia, veo que el oro va subiendo de forma terrible… me metí a hacer esto. Eran los ahorros de toda mi vida, para mis hijos… porque no conozco a ningún mercenario si no iban a buscar al tal Gabriel éste…”, asegura con voz temblorosa al otro lado del teléfono un afectado que ha perdido unos 40.000 euros en apenas tres años. “Confío en que se haga justicia, puede pasarle a cualquiera”, defiende.

En 2019, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) alertó de que Sempi Gold era posiblemente un chiringuito financiero, cuestionando en aquel momento que el "sistema de capitalización en oro" que efectuaban fuese real. Advertían entonces que realizaban una actividad de índole "peligrosa" y que podía ser una "tapadera para apropiarse del capital de sus víctimas”.

Damián Vázquez, abogado malagueño que ha agrupado la defensa de los intereses de un buen número de estafados en España, entiende, en declaraciones a lavozdelsur.es, que había alertas que debieron precipitar mucho antes los registros. Sin embargo, no ha sido hasta hace unos meses, cuando se han vuelto a adeudar las plusvalías generadas por las cantidades invertidas en oro en los últimos seis meses —se pagaban semestralmente— cuando las denuncias han llegado en cascada.

"Se te queda cara de tonto al ver que te han estafado"

“Estaban en el foco y demasiado han tardado en hacerse los registros porque llevaban dos años en este plan. Son españoles, y uno de ellos viene de la escuela de Afinsa, así que sabe cómo hacerlo”, asegura el jurista malagueño. En el caso de Juan José puso cerca de 1.900 euros y no ha recuperado nada. “Me lo pintaron muy bien, me informé, tuvo una cita física con un jefe de los comerciales y aparentemente todo era de maravilla. Te decían que el oro no se devaluaba, que habría más o menos beneficio, pero que la inversión nunca se perdía. Pero no había nada”, lamenta.

Era verano de 2017 cuando se embarcó en el dorado que prometía Sempi Gold. Hoy ha perdido casi 2.000 euros y su indignación se mezcla con la impotencia de la “cara de tonto que se te queda cuando ves que te han estafado”. Intentó desligarse en 2020. Se trataba de recuperar su inversión y que le abonasen las plusvalías. Una quincena de llamadas, mails y burofax después, nadie responde. “Por supuesto que no doy ese dinero por perdido, espero que haya justicia. Nunca me había visto envuelto en algo similar, me tiene un poco perdido e indignado todo esto”, asegura.

Entre las calles Miguel Yuste de Madrid y el entorno de la calle Zaragoza de Jerez —donde también rezan sedes sociales de empresas vinculadas a Gabriel Ruiz y con objeto social similar— se mueve un negocio que repartía dossieres bajo atractivos títulos: El oro frente al caos que amenaza al sistema monetario; 20 razones por las que invertir en oro físico… Curiosamente, en el footer de la web de Sempi Gold (metalesdeinversion.com) figuraba la dirección madrileña de Miguel Yuste, pero en cambio, en contacto, figura una dirección para envíos postales en Jerez de la Frontera.

"Pese a haber visto impactada su actividad corriente por la pandemia, como el grueso del tejido empresarial, Sempi Gold España presenta una situación económico-financiera sólida y estable que vuelve infundadas las especulaciones sobre que se encuentra en riesgo de insolvencia”, aseguraban en un comunicado remitido a Europa Press en marzo del año pasado. Esa fecha aseguraban que apenas tenían “un 1,25%” de clientes descontentos. Según los datos hechos públicos tras la intervención de la Guardia Civil, parece que son ya muchos más. Ni Gabriel Ruiz, presidente de Sempi Gold, ni la empresa, por cierto, han atendido este miércoles llamadas, tras intentar este medio sin éxito recabar su versión tras la investigación abierta por la Benemérita.

La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones al comprobarse tras los registros que, como sospechaban los investigadores, "la empresa no tiene en su poder el oro en el que supuestamente se sostenía la solvencia empresarial de la compañía". Detrás de cada número siempre hay una persona, reza el lema de Sempi Gold España. De momento, según las pesquisas de la Guardia Civil, puede haber unos 4.000 afectados.