El pintor andalucista olvidado en Sevilla y las 365 Giraldas 'abandonadas' que ignoran todas las administraciones

La familia de este artista con obras en el Reina Sofía reconoce cierto hastío después de llamar a todas las puertas posibles y recibir negativas a la hora de exponer la colección

Montaje de Amalio con sus cuadros a partir de una foto original del pintor.
Montaje de Amalio con sus cuadros a partir de una foto original del pintor.
08 de febrero de 2026 a las 09:14h

El arte es una de las disciplinas más ignoradas por las administraciones. Los presupuestos en cultura suelen tener partidas mucho menores que las que hay en otras áreas. Este rechazo institucional no es abstracto. Detrás hay personas que se dedican o han dedicado profesionalmente a ello y con el paso de los años, bien ellos bien sus herederos, observan que lo aportado a la sociedad apenas tiene reconocimiento.

Para muchos el nombre de Amalio García del Moral no significa nada. Sin embargo, su firma está en el Museo Reina Sofía de Madrid. Aunque murió hace ya tres décadas, su familia intenta mantener su legado vivo en Sevilla. No obstante, durante los últimos años sus descendientes se han encontrado con las puertas cerradas de diferentes administraciones y entidades, un hecho que les ha llevado a bajar los brazos a la hora de difundir la obra de este granadino que durante su juventud se trasladó a la capital hispalense.

Uno de los cuadros de Amalio influenciado por el andalucismo.
Uno de los cuadros de Amalio influenciado por el andalucismo.

Amalio nació en Granada y desde muy pequeño la única forma de tenerlo entretenido era con lápices de colores y papel. Ahí empezó la carrera de un artista que completó el bachiller y acudía a la Escuela de Arte y Oficio en una época muy convulsa. Se trasladó a Madrid para los estudios superiores, donde las matrículas de honor fueron sus mejores acompañantes cuando la prensa ya hablaba de uno de los pintores más prometedores de la época.

El arte fue unido a su vida personal. Nacieron sus hijos y la inestabilidad ya no era una opción. Su mujer le pidió que se buscara algo fijo y así llegó a Sevilla, donde logró las Cátedras de Magisterio, de Bellas Artes y de Instituto. "Sevilla era el único sitio donde estaban las tres", cuenta su hija. Aquí, comenzó en los años 60 una etapa muy vanguardista con una colección de pintura matérica que terminaban comprando coleccionistas de Nueva York.

La Giralda árabe pintada por Amalio.
La Giralda árabe pintada por Amalio.

En concreto, su hija María José García del Moral, doctora en Bellas Artes, y su marido son los encargados de revitalizar todo ese legado. Un legado que está marcado por el andalucismo y todo el sentimiento que resurgía durante la Transición. "Él estaba todo el tiempo pintando. En verano se iba a pueblos como Setenil o Ronda", cuenta su hija a lavozdelsur.es

Esas inquietudes terminan desembocando en una colección de 365 cuadros donde aparece La Giralda. La razón es simple: el estudio en el que pintaba, en pleno barrio de Santa Cruz tenía vistas al gran monumento sevillano. Empezó con una para luego incluir el símbolo en todos los cuadros que elaboraba durante una época concreta. La idea era que fueran 100, pero terminó haciendo una por cada día del año.

Un autorretrato de Amalio.
Un autorretrato de Amalio.

Pese al interés de la familia en difundir esta colección, lo cierto es que actualmente se encuentra en un local sin que pueda ser visitada. Entre otras cosas por ninguna administración ha mostrado interés en que vea la luz pese a la insistencia de la familia del artista a través de la fundación que se constituyó para mantener vivo el legado de Amalio.

Manuel es el yerno de Amalio y durante varios años ha llevado las riendas de la fundación. "En vida mi suegro se lo ofreció a todas las instituciones que puedes imaginar. El Ayuntamiento, Diputación, Junta, Ministerio... él regalaba la colección con dos condiciones: que se expusiera entera una vez al año para comprobar que no desaparecía ningún cuadro y que los sevillanos entraran gratis. Pero todo fueron noes", explica.

La Fundación tras la muerte de Amalio

Cuando Amalio fallece, el matrimonio se hace cargo de la Fundación y comienza a ofrecer el proyecto a muchísima gente con la contra partida de hacerlos miembros del Patronato de la Fundación. Fueron varios años con la iniciativa, pero tras una década "con las puertas abiertas", algo que "cuesta mucho dinero y teníamos que poner dinero prácticamente todos los meses", la situación cambió y actualmente la Fundación tiene mucha menos actividad.

La Giralda arriada, otra obra de la colección.
La Giralda arriada, otra obra de la colección.

Lejos quedan las reuniones con Juan Espadas o Monteseirín cuando eran alcaldes de Sevilla. "Hemos recibido tantos noes que estamos esperando el momento". A Manuel y María José creen que el Museo de Arte Contemporáneo sería buena opción, pero para ello necesitan un paso adelante de las administraciones. La otra opción son entidades privadas como la Caixa en sus espacios Caixa Forum. Un proyecto que permitiría que la colección visitara varios lugares de España y uniese a Sevilla con Zaragoza, tierra natal de Manuel.

"Nosotros no tiramos la toalla, pero hemos recibido muchas negativas. Vamos a seguir intentándolo", afirma el matrimonio. "A nosotros nos da pena tener cerrada la colección, añade. La familia de Amalio cree que el pintor, una vez que han fallecido algunas celebridades de la ciudad contemporáneas a él y tras el parón de la pandemia, "ha caído totalmente en el olvido". El total de la colección nunca se ha expuesto, un hecho que da fuerzas a los herederos de Amalio. "Nos gustaría conseguirlo en algún momento porque la colección es muy interesante y variada".

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Emilio Cabrera.

Emilio Cabrera

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