Piaget, el apellido suizo 'de Jerez' para relojeros, actores y modelos

El éxito televisivo de Cristina, que lo fue todo en la moda española de los 90, hace recordar que su familia paterna se trasladó en 1884 desde Suiza a Jerez para abrir una relojería y donde han vivido y trabajado

Imagen del local en el que estuvo Piaget y Nadal, en la calle Larga de Jerez.
Imagen del local en el que estuvo Piaget y Nadal, en la calle Larga de Jerez. MANU GARCÍA
01 de febrero de 2026 a las 07:25h

Cristina Piaget es la nueva sensación televisiva, al menos eso dicen los que siguen habitualmente el nuevo Gran Hermano de famosos (este cronista ha visto un par de resúmenes para ambientarse). Cristina fue –o es, creo que esto es como lo de los toreros, que nunca se deja de serlo– una modelo muy famosa en los años 90 en España y alcanzó cierto nombre a nivel mundial. Aquello fue poco después de la época de las denominadas top model, ya saben, Naomi Campbell, Claudia Schiffer, Elle Mcperson, Linda Evangelista… y, si hubiera que hacer una lista patria sin duda Cristina Piaget estaría ahí con Judith Mascó, Inés Sastre y/o Esther Cañadas, si bien todas son un tanto posteriores a las top. Entre otros, ha trabajado para casas como Dior, Saint Laurent o Valentino y era de las modelos favoritas del modisto hispano-francés Paco Rabanne. En cine y teatro, sin embargo, aunque ha compartido escena con grandes como Andy García, Chazz Palminteri o La Fura dels Baus, digamos que nunca ha encontrado 'su' papel.

Hasta ahora. Porque puede que esté en la televisión. La gente disfruta y se cabrea con Cristina Piaget, una joven de 56 años un tanto desaforada, que entre su físico y su forma de ser es absolutamente imposible, para bien o para mal, pasar desapercibida…

Cristina Piaget, GH Dúo.
Cristina Piaget, concursante de Gran Hermano Dúo.

¿Y bien? Estas no son las páginas de televisión o de espectáculos, así que… ¿A qué todas estas líneas sobre Cristina Piaget? Aunque nacida en Madrid, su familia paterna es de Jerez. ¿Quién no recuerda la mítica relojería de la calle Larga, que cerró hace cosa de diez años, Piaget y Nadal? Pues Cristina es descendiente de esa familia, una familia suiza (de ahí el apellido francófono) que se instaló a finales del siglo XIX en Jerez, ciudad en la que ha vivido, ha ido y venido, durante varias generaciones.

Todo comenzó en 1884 cuando el relojero suizo Henri-Auguste Piaget abrió su propio negocio en la ciudad. Jerez era por entonces una ciudad próspera, en la que el negocio del vino (y el dinero que generaba) atraía a gente de toda Europa. Tal vez no en gran medida de Suiza, pero estamos hablando de relojes, así que, ¿de dónde mejor? El caso es que Aurelia Romero, que estuvo en la gerencia de Piaget y Nadal desde 2006 hasta poco antes del cierre en 2015, defiende que Henri-Auguste se instaló en la ciudad sin duda atraído por su potencia económica, una vez que decidió irse de Suiza –la familia vivía cerca de Ginebra–, entre otras cosas, según expone la propia Romero, por “la crisis que vivía el sector relojero” en el país transalpino por entonces.

La familia Piaget ya estaba metida en Suiza en el negocio relojero y de joyería. Diez años antes de la marcha a Jerez de Henri-Auguste, en 1874, otro Piaget, Georges-Edouard, comenzó a fabricar en la localidad de La Côte-aux-Fées “movimientos de alta precisión” que, a su vez, vendía a otras empresas; este taller no producía propiamente relojes, sino piezas, engranajes… soluciones técnicas para otras firmas. De hecho, no fabricará relojes hasta mucho más adelante, cuando los nietos del fundador registren la marca Piaget en 1943. La compañía se mantendrá independiente hasta 1988, fecha en que se integra en el grupo Richemont (Cartier, entre otras marcas), centrada siempre en la fabricación de relojes de lujo y alta joyería. Piaget mantiene aún dos centros de producción en Suiza y siempre han sido notables y muy valorados en el sector sus avances en lo que se da en llamar relojería ultradelgada.

c
Carteles de algunas de las películas que rodó Paul Piaget.

Pero dejemos a la familia Piaget de Suiza, primos con los que durante mucho tiempo habrá relación desde Jerez, tanto personal como comercial. Henri-Auguste encaja bien con la burguesía jerezana (y de buena parte de la provincia), que le compra relojes y joyas y confía en él también para las reparaciones. El negocio de Jerez prospera y lo continúa su hijo Roberto, que estuvo varios años formándose… en Suiza, dónde si no.

En cualquier caso, en 1945, en plena posguerra española, los Piaget funcionan en doble sentido: de un lado dan el salto a Madrid, donde abren un establecimiento en la calle Montera y, de otro, se asocian con José Nadal, dando lugar al nombre con el que se conoció ya al negocio jerezano hasta su extinción en 2015, desde siempre ubicado en el mismo local de la calle Larga. Nadal era un afamado relojero granadino, que comenzó a trabajar a los veinte años en una relojería llamada La Purísima y que, con 58 años, decidió dar un giro a su vida y venirse a vivir y trabajar a Jerez tras asociarse con Piaget… y a todo esto, en 1945 ya lleva once años en el mundo el que sería padre de Cristina, Jacques (Paul) Piaget.

Jacques tenía el destino marcado –el negocio de los relojes y las joyas– pero nunca se sabe... Digamos que Jacques fue 'descubierto' por el cine y durante varios años de su vida fue actor con el nombre de Paul Piaget. Paul era un hombre apuesto, con buena planta (se le ve alto, dicen que es que medía casi dos metros), mundano... vaya, aparentemente hecho para el cine. Paul Piaget trabajó en ocho películas, pero que nadie espere alguno de los grandes títulos de la época de García Berlanga, Bardem o Fernán-Gómez. Se trata de películas del oeste de bajo presupuesto, de las que se rodaban en Almería en los años 60, películas españolas, italianas o coproducciones hispano-italianas.

Eso sí, como gran curiosidad hay que decir que Paul Piaget fue doble de Charlton Heston durante el rodaje de El Cid, en 1961, toda una superproducción que, de hecho, fue su inicio en el mundo del cine debido a su parecido a la estrella americana y, por supuesto, a que sabía montar a caballo perfectamente. José Luis Jiménez, investigador de temas relacionados con el vino de Jerez y expresidente del Cine Club, es de los que tiene claro el parecido de Piaget con Heston e incluso tiene algún artículo de prensa al respecto. Este cronista reconoce el aire, aunque también le ve algo a lo Terence Hill, tal vez influido por ese tipo de cine, westerns de serie B.

El caso es que Paul Piaget es un rostro muy reconocible en este tipo de películas. ‘Cabalgando hacia la muerte’, ‘La venganza del Zorro’, ‘Cuatro balazos’, ‘El Séptimo de Caballería’... son algunos de estos títulos, de películas que seguramente hemos visto todos los que tenemos cierta edad, probablemente sin saberlo.

piaget
José Luis Jiménez charla con Cristina Piaget en 1998 en Málaga.

Pero el recorrido de Paul Piaget en el cine fue efímero, unos cuantos años en la década de los 60 del siglo pasado. A Paul le gustaba lo que entonces se llamaba 'vivir la vida' y el cine supuso para él escapar a un destino que parecía escrito. Escapada momentánea. Tras dejar el cine volvió a los relojes, la joyería y las piedras preciosas. La 'vida' siempre estuvo ahí... 

Paul muere en 1985, con tan solo 50 años, cuando Cristina era todavía muy joven. Eso lo ha recordado ella en el propio reality, donde ha hablado de sus visitas a Jerez y, sobre todo, a Sevilla, donde la familia tenía una finca en la que pasaban largos períodos. Cristina recordaba una infancia acomodada, feliz, con sus hermanos, sin complicaciones, a la que le siguió una juventud en la que de repente hubo que estrecharse el cinturón, precisamente por el fallecimiento de su padre.

Se da el caso de que Jiménez conoció a Cristina Piaget en el Festival de Cine de Málaga, en 1998, cuando ella ya era muy famosa. Se fueron a almorzar y, en el transcurso de la conversación él le comentó que era de Jerez, como su padre, a lo que ella le dijo que no, que su padre era suizo... Jiménez insistió y ella, entre bromas, le dijo que bueno, que es posible que él supiera más de su padre que ella. En realidad, puede que ambos tuvieran razón y Paul hubiera tenido la doble nacionalidad, no sería nada raro, al fin y al cabo su padre siguió siendo suizo, tener ese pasaporte no era ninguna tontería en el siglo XX. En Jerez, hace mucho que Piaget dejó de ser un apellido suizo...

Con agradecimiento a Aurelia Romero, Jorge Miró y, especialmente, a José Luis Jiménez.

Sobre el autor

Carlos Piedras, nuevo jefe de Edición y Opinión de lavozdelsur.es, en un retrato en la redacción del periódico.

Carlos Piedras

Ver biografía

Lo más leído