Sabe, aunque le molesta que se lo recuerden, porque dice que le hacemos viejo, que ha sido la voz del fútbol para muchos jóvenes andaluces que ya hemos sobrepasado los 30 años. Cuando en España sólo se retransmitía un partido liguero a la semana, en abierto, los sábados a las ocho y media de la tarde —después llegaría el del Plus los domingos—; cuando parecía un disparate que un encuentro pudiera programarse a la 1 de la tarde para que la audiencia de China o Japón pudiera verlo; cuando el Carrusel Deportivo era un auténtico carrusel de partidos, casi todos a la misma hora; y cuando uno, por obligación, tenía que esperar a que se emitiese Estudio Estadio, en La 2, o Gol a Gol, en Canal Sur, para ver los goles de tu equipo antes de irte a la cama, Manolo Ladrón de Guevara (Jerez, 1959) ya llevaba centenares de retransmisiones deportivas a sus espaldas, desde Juegos Olímpicos a Mundiales de Fútbol, pasando por Copas Américas, partidos ligueros y de Copa del Rey. Ahora, cuando se considera un “periodista deportivo en excedencia” —más allá de matar el gusanillo escribiendo en su blog— ya que actualmente está al frente de la redacción que nutre de contenidos a la página web de Canal Sur, nos sentamos con él en la terraza de una cafetería de Vistahermosa, en El Puerto, donde el periodista jerezano disfruta de unos días de vacaciones.

Criado en la barriada de La Constancia, prácticamente enfrente de la tapia del viejo estadio Domecq, explica que su afición al fútbol se la debe, en parte, a un “vecino muy fatiga que me llevaba hasta a los entrenamientos del Jerez Industrial”. Pero también a la radio. Su padre, que no era futbolero, trabajaba administrando una finca en la carretera de Arcos. Allí, de niño junto a un amigo, cuando se acercaba las cinco de la tarde, guardaban sus conbois y sus indios y encendían la radio para escuchar Carrusel Deportivo, imaginándose que estaban en el Bernabéu, o en el Calderón, en el Camp Nou o en cualquiera de los grandes estadios del fútbol español. “Por eso luego me resultó muy fácil, ya trabajando en la radio, hacer mi primera retransmisión. Me salió del alma porque era lo que llevaba escuchando prácticamente desde que tenía uso de razón”.

"Mi primera retransmisión me salió del alma, porque era lo que llevaba escuchando prácticamente desde que tenía uso de razón"

Manolo Ladrón de Guevara iba para abogado. O eso creía él cuando empezó a estudiar Derecho. Sin embargo, su afición por la radio le hizo llegar a finales de los 70 a Radio Jerez, en la calle Caracuel, con Carlos Vergara como jefe de programas. Allí estuvo un año y coincide, entre otros, con Manolo Yélamo —“personalmente y profesionalmente, un tío impresionante. Lo trabajaba todo, era un periodista de raza”— y con Rafael Plaza, “un tío del que también aprendí mucho. En Jerez había una colección de periodistas impresionantes”. De ahí pasó a Radio Popular de Jerez. “Hacíamos una emisora de radio musical. Éramos un grupo de chavales y eso era la gloria porque teníamos libertad absoluta y hacíamos realidad la radio que nos gustaba”, recuerda. Un verano, el director de la emisora, Andrés Luis Cañadas, “la persona más importante que ha habido en mi vida profesional y que más me ha influido”, le ofrece cubrir un torneo de fútbol ante la baja del compañero que hacía deportes. No lo haría mal, cuando el propio Cañadas, lo llamó a su despacho días después. “Estuve a punto de dejar el periodismo, porque seguía estudiando Derecho, me eché novia, tenía proyectos de vida… Pero Andrés me dio un consejo: "Te puedes dedicar al Derecho si quieres, pero yo te aconsejo que te dediques a esto". Y la verdad es que le hice caso y me alegro mucho, porque la verdad es que me lo he pasado de puta madre”.

A partir de ahí, comenzaría a cubrir los partidos del Xerez Deportivo. Su debú fue en el año 84, en Talavera de la Reina, un partido de segunda B que acabó con empate a uno y en el que el xerecista Felipe Rivas marcaba el tanto que ponía las tablas en el marcador. Sin embargo, con el tiempo, las dudas seguirían asaltando al joven Manolo Ladrón de Guevara, hasta el punto de plantearse, por segunda vez, dejar el periodismo. “Si he hablado de una persona fundamental en mi carrera, que fue Andrés Cañadas, tengo que hablar de una fecha, un 18 de mayo de 1986, Domingo de Pentecostés. Aquel día por la mañana no sabía a lo que iba a dedicar mi vida, pero por la noche lo tenía clarísimo. Aquel día el Xerez ascendió a Segunda División, jugó en el viejo Domecq ante el Ceuta, ganó por uno a cero y ascendió. Hice la retransmisión de aquel partido y la vivencia personal y profesional fue tan profunda, disfruté tanto, que por la noche ya tuve claro que me iba a seguir dedicando a esto”. Desde entonces, se dedicó en cuerpo y alma al periodismo deportivo. Compagina entonces la radio con la dirección de la redacción de Deportes del recién creado Periódico del Guadalete, pero pronto llegarían nuevos retos, ya que la Cope se fija en él para cubrir en Seúl los Juegos Olímpicos de 1988.

Pero el paso definitivo, y por el que a la postre se ha convertido en una cara conocida del periodismo deportivo andaluz, lo da en 1989. Entre Paco Lobatón y Joaquín Durán lo convencen para que marche a Sevilla, a Canal Sur Televisión, que acababa de comenzar sus emisiones. Allí, en aquella nueva redacción de deportes, se encuentra un grupo profesional y humano “excelente”: José María Gutiérrez, Manolo Valverde, su “hermano” Paco Gamero… Por entonces, todavía no era la voz de las retransmisiones deportivas de la tele andaluza. Pero en el año 91 la Forta, la federación que aglutina a todas las emisoras autonómicas nacionales, compra los derechos de la Copa América que se disputa en Chile. Canal Sur apuesta por él para que cubra el torneo. “Debí gustarles, porque aquel verano, que estaba de vacaciones, me llamó Paco Gamero, que era jefe de Deportes, y me dijo que ya que la Forta tenía los derechos de las retransmisiones, habían pensado en mí para retransmitir la Liga, con Juanito de comentarista”. Y así 18 años, cubriendo los mejores partidos nacionales e internacionales, pisando estadios míticos y narrando goles estratosféricos, como aquel de un jovencísimo Ronaldo Nazario, con la camiseta del Barcelona ante el Compostela, un 12 de octubre de 1996 en el Multiusos de San Lázaro.¿Cómo recuerda ese partido?

Recuerdo primero a Bobby Robson, entrenador del Barcelona, un tipo al que yo le tenía una profunda admiración porque era un caballero, en la banda, con las manos en la cabeza. Y después el palco, en el que estaba todo el mundo en pie aplaudiendo el gol menos el presidente del Compostela, Caneda, con cara de enfadado. De todas formas te tengo que confesar una cosa, y es que tampoco estoy muy satisfecho con la narración de ese gol. Creo que merecía un poquito más de énfasis…

Ha cambiado la forma de narrar y también el periodismo deportivo…

Ha cambiado mucho, y no para mejor. Anoche se jugó un partido de Champions (habla del Real Madrid 4- Bayern de Munich 2, partido de vuelta de cuartos de final) y la verdad es que es casi más divertido seguir los partidos por las redes sociales, porque lo del periodismo de camiseta es espantoso. Hace unos años, viendo un programa de estos de debate, que no me gustan mucho porque tienen más de espectáculo que de periodismo, escuché a un periodista muy conocido, porque escribe en uno de los grandes periódicos madrileños, decir una cosa que me dejó completamente impactado: “Yo soy madridista antes que periodista”. En ese momento apagué la tele y pensé: ya no voy a volverte a leer más en la vida porque nunca me voy a creer lo que me cuentes. Eso me parece una auténtica obscenidad profesional. Hay un libro de Iñaki Gabilondo que me gusta mucho, El fin de una época, en el que dice que un periodista puede ser de izquierdas, pero periodista; de derechas, pero periodista; periodista del Opus, pero periodista; y yo lo ampliaría al tema deportivo, pero eso ya se ha perdido y no hay ni el más mínimo pudor en decirle a la gente que está haciendo periodismo con la camiseta de tu equipo puesta. Yo no te voy a decir que no tenga equipo, porque lo tengo, pero la gente no tiene porqué saberlo, o aunque lo sepa procuro cuando estoy trabajando, por respeto a la gente que me lee o me oye, ser periodista por encima de todo. La moda del periodismo de camiseta entiendo que será un negocio tremendo cuando periodistas mayores y reputados han seguido esa moda, pero conmigo que no cuenten, yo estoy ya muy mayor para eso.

¿No hay vuelta atrás para que cambie este tipo de periodismo?

Yo tengo buena amistad con algunos de los mejores periodistas de España, con los que he coincidido en grandes partidos, y la explicación que te dan es que el negocio va por ahí, pero también veo que hay otro tipo de negocio que afortunadamente está surgiendo de medios de mucha calidad. Si hablamos de deporte, revistas como Líbero o Panenka, en la que uno encuentra historias muy bien documentadas, muy bien escritas, de mucho rigor. A lo mejor yo soy un bicho raro y lo que me gusta es eso. Lo otro no me interesa nada.

¿Qué futbolistas le han marcado de todos los que ha visto?

Aparte de Messi, que me parece una cosa de otra galaxia, yo siempre he dicho que en la santísima trinidad de futbolistas que yo he visto, aparte de los actuales, tengo a Mágico, porque además coincidió que en su mejor época estaba yo en Radio Popular de Cádiz. Mágico es un futbolista al que le he visto hacer cosas que no se las he visto hacer a otros. Luego Romario, un futbolista, como dijo Valdano, de dibujos animados, que te sorprende siempre y con el que vas expectante al estadio. Messi y Ronaldo son muy buenos, pero difícilmente te van a sorprender, sin embargo con Mágico o Romario ibas al campo pensando en qué iban a hacer.

¿Es Messi el mejor de todos los tiempos?

De los que yo he visto, sí, pero eso es una opinión mía personal. Pero yo no he visto a Di Stéfano, y hay un dato que dice que cuando llega al Real Madrid en el año 53, el equipo en los últimos 25 años había ganado dos ligas. Cuando se fue 11 años después había ganado ocho ligas, cinco Copas de Europa, había sido seis o siete veces pichichi y sobre todo le cambió el carácter al Madrid para todo el siglo XX. Estadísticamente hablando no ha habido un futbolista más importante que Alfredo Di Stéfano en la historia del fútbol mundial, lo que pasa es que no lo he visto jugar y por eso no puedo decir que sea el mejor. De los que he visto y lo que más me han gustado, repito, han sido Mágico, Romario y Messi.

"La moda del periodismo de camiseta entiendo que será un negocio tremendo cuando periodistas mayores y reputados han seguido esa moda, pero conmigo que no cuenten, yo estoy ya muy mayor para eso"

¿Fuera del terreno de juego, con qué futbolista se queda?

Yo apenas he tenido contacto con ellos, porque hacía retransmisiones y estaba arriba, así que no tenía necesidad de hacer zona mixta ni de ir a los entrenamientos. Yo he conocido más a futbolistas o exfutbolistas que han comentado partidos conmigo y ahí te tengo que hablar de Juanito, que fue el primero y con el que tuve amistad. Se mató tres días después de haber estado juntos en Barcelona, a la vuelta de haber narrado un partido de la Copa de Europa en Praga. Me enteré en un taxi. El taxista me dijo que se había matado. Aquella noticia me impactó muchísimo y sigo teniendo un recuerdo enorme de Juan.

¿El mejor partido que ha narrado?

Por sentimientos, ese modestísimo Xerez-Ceuta de mayo del 86. Emocionalmente también el ascenso del Xerez a Primera. No hacía retransmisiones de Segunda por entonces, las hacía Antonio Bustos, pero cuando supo que íbamos a retransmitir aquel partido, me dijo que no podía hacerlo otro. Parece que estaba destinado que lo narrara yo. Ahí sí que se me notaron los colores. Y luego un partido que retransmití del Mundial de EEUU, el último de Maradona con Argentina, porque al siguiente partido lo pillaron de coca hasta arriba y ya no volvió a jugar más con la albiceleste. Marcó contra Grecia. Pero de aquel Mundial recuerdo un Holanda-Brasil, una cosa tremenda, un partido impresionante. Y después las tres finales de Champions que me tocó hacer, especialmente la que ganó el Barcelona en Wembley contra el Manchester que ganó 3 a 1. Y después de partidos de liga, imagina en 17 años… He hecho un 5-0 del Barcelona en el Nou Camp y al año siguiente un 5-0 del Madrid al Barcelona en el Bernabéu…

¿El fútbol ha evolucionado para bien o para mal?

Yo recuerdo que una vez escribí que el fútbol de ahora está mejor gestionado y es un negocio mejor, pero el de antes era más auténtico. Si te metes en Youtube y buscas finales europeas de los años 70 u 80 te encuentras campos embarrados, cosas espantosas. Ahora la globalización del fútbol ha hecho que todos los países pierdan sus esencias, pero la revolución del Barça de Guardiola ha sido global, porque prácticamente todos quieren jugar tocando y con el césped mojado. Para el espectáculo es bueno, porque este fútbol es más bonito que el de hace 30 años, pero a los nostálgicos nos gustaría ver de vez en cuando un partido en un campo embarrado.

Dice que el fútbol está mejor gestionado. ¿En España también?

La Liga española es mejor futbolísticamente hablando que la Premier, pero ésta está infinitamente mejor vendida que la Liga. ¿Qué falla? Fallan los gestores. A mí hay algo que me da coraje, y es que se ha apostado por un modelo en el que cada partido se juega a una hora distinta, cuando en la Premier eso solo pasa con tres o cuatro. ¿Si lo hacen así y lo venden mejor, por qué nosotros no lo hacemos igual? Si me dices que un partido a la 1 se ve en China… ¿Pero están interesados en un Eibar-Real Sociedad, por ejemplo? Fuera de nuestras fronteras, más allá de Madrid o Barcelona, los demás interesan muy poquito.

Volvamos al periodismo. ¿Un narrador actual con el que se queda?

En televisión me gusta mucho Carlos Martínez. Siento que a veces sobreactúa un poco, pero como también habré sobreactuado yo en algunas narraciones, porque es que hay veces que el mismo espectáculo que tienes delante te arrastra, algo que no debería pasar y tendríamos que cuidar.

¿De radio?

No es por barrer para casa, pero creo que ahora mismo en Canal Sur tenemos a un par de narradores de fútbol que son espectaculares, Pedro Lázaro y Jesús Márquez. El que no los haya escuchado, que lo haga, porque creo que difícilmente se puede mejorar el nivel que tenemos.

"Messi y Ronaldo son muy buenos, pero difícilmente te van a sorprender, sin embargo con Mágico o Romario ibas al campo pensando en qué iban a hacer"

¿Qué recomendaría a los jóvenes periodistas que quieran empezar en el mundo deportivo?

Yo le leí una vez una frase a Vicente del Bosque con la que me quedo: “La pasión es el motor de todo”. Si te apasiona lo que estás haciendo, es muy probable que te salga bien. Yo ya no es solo cuando retransmito, cuando hago una pieza para televisión, yo siempre tengo una máxima en la cabeza, y es que si no te emociona lo que estás haciendo, déjalo, porque no te va a salir bien. La emoción y la pasión es fundamental. De lo contrario te saldrá un trabajo burocrático, correcto, pero no brillante.

No podemos acabar sin hablar de la situación del fútbol en Jerez…

No puedo hablar mucho de esto porque en su momento me quise apartar de este conflicto. Yo tengo ya 57 años y a estas alturas no me puedo hacer de otro equipo de fútbol. Emocionalmente, por mucho que quisiera, es imposible. Así que cuando se planteó este conflicto, muchos amigos me llamaron y dije que no. Además coincidía con que profesionalmente me apartaba de la información deportiva, así que no participé en el conflicto, no he seguido la evolución y no puedo hablar de esto. Lo único que te puedo decir es lo que le comenté a un amigo. Yo llevo muchos años viviendo en Sevilla y allí ha habido muchos líos con el Betis de Lopera, pero a nadie se le ha ocurrido fundar otro equipo. Salieron 60.000 béticos a la calle pidiendo su dimisión y hubo una movilización tan grande que, junto al asunto judicial, obligaron a Lopera a irse y los aficionados recuperaron el club, pero la pelea la hicieron desde dentro, a nadie se le ocurrió fundar otro Betis. Aquí en Jerez se decidió hacerlo de otra manera y no sé por qué, ni si fue la mejor solución, pero desde luego la consecuencia no creo que haya sido la ideal, tener a dos equipos paralelos y a dos aficiones divididas.

¿Echa de menos el deporte?

Ahora mismo no. Estoy en otro proyecto que me llena completamente, algo totalmente diferente. Me gusta hacer cosas nuevas, creo que la vida es corta y hay que llenarla de cosas diferentes.

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