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El futbolista Bruno Herrero juega desde finales de agosto en el Northeast United de la 'Indian Super League', en un país donde la miseria azota la vida de millones de familias. "Valoro mucho más lo que tengo, lo verdaderamente importante", afirma.

Como cualquier crío, Bruno Herrero comenzó a pegarle patadas a una pelota mientras jugaba en plena calle con sus hermanos. A este jerezano no se le daba mal lo del balompié, y en el patio de su colegio ya comenzaba a mostrar destellos de calidad. “Mi padre me llevaba y me recogía de todos los entrenamientos, supo no someterme a la presión que algunos niños sufren de sus padres. Me educó para que estudiara e intentar ser buena persona. No hay quien lo conozca que no hable bien de él”.

En El Pilar comenzó sus estudios además de encontrar su vocación como futbolista mientras entrenaba en el viejo campo de arena de Santa Fe. Desde la ventana de su clase observaba sin parar aquella cancha en la que disfrutaba con sus compañeros y amigos. “Aquellos años para mi fueron maravillosos, fue la parte de mi vida donde disfrutaba más, en mi cabeza sólo existía futbol. Tuve la suerte de crecer futbolísticamente con un grupo de entrenadores que me enseñaron y educaron en este mundo. Carlos Orúe, Boro, José Calle, Oke, Gonzalo Caminero... además de coincidir con un grupo de compañeros de fútbol y de colegio que hoy en día son mis íntimos amigos”.En aquellos campos de arena, comenzó a conocer las primeras heridas de guerra que se curaban con un simple chorro de agua y subiéndose la media. “Me enteré el otro día que se había inaugurado un campo nuevo de césped artificial. Voy a echar de menos aquel campo de albero por muchas veces en las que me haya destrozado los pantalones vaqueros. Me vienen muchos recuerdos ahora mismo a la cabeza, días enteros en el colegio donde llegaba a las nueve para empezar las clases y cuando acababa entrenaba hasta las ocho de la tarde”.

La ilusión por llegar a dedicarse al fútbol de manera profesional jamás la perdió. Juande Ramos le hizo debutar en Primera División vistiendo la elástica del Sevilla FC aunque ha dejado huella en otros equipos como el Xerez CD, Real Murcia o Girona. Desde hace unos años y obligado también por la crisis del fútbol, Bruno Herrero cogió su maleta y se marchó a jugar al fútbol a Tailandia, un país del que descubrió su cultura y pasión por el deporte. Este jerezano le ha cogido el gusto a conocer otros lugares y desde hace unos meses se encuentra jugando en la India. “Cuando acabé en Tailandia estaba sin equipo, las pocas ofertas que tenía no me convencían. Estuve con la selección de AFE y salió la oportunidad de jugar en la India”.

En Tailandia tuvo la oportunidad de ampliar su experiencia profesional con títulos como la liga y las dos copas nacionales del país. “En Tailandia disfruté mucho del fútbol no solo dentro del campo sino fuera también. Es un país que me encantó conocer, hacía mis rutas turísticas con una mochila a la espalda. Recomiendo aquel país a todo el mundo”.

"En Tailandia hacía mis rutas turísticas con una mochila a la espalda. No solo disfruté dentro del campo"

Su ímpetu le ha llevado a hacerse un blog en el que cuenta sus peripecias en el país asiático. Diariodeunfutbolista.com es la ventana que Bruno Herrero abre al mundo para contar no solo su experiencia profesional sino para compartir también la vida de los millones de personas que residen allí. “Mi hermano Jorge me insistía en que me hiciera un website en el que contara mi experiencia. Al principio no le hice mucho caso pero fue él quien me lo creó. Un día llegó y me dijo que ya podía empezar a escribir. Es un entretenimiento al que le estoy cogiendo gustillo y a la gente le agrada. Lo del fútbol da para escribir un libro”.

En el Northeast United de la Indian Super League no está solo ya que se ha reencontrado con algunos compañeros con los que compartió vestuario o contra los que se enfrentó. “Todos los de mi equipo son nuevos porque cambié de club. Me he reencontrado con Bruno Perone que estuvo en el Xerez CD conmigo durante la etapa de Javi López. Jofre es otro de los futbolistas que jugó conmigo en el Murcia y Girona. Simao es otro de los compañeros al que conocía de verlo en televisión".

Al acabar los entrenamientos, Bruno Herrero sale a la calle para hacer su vida diaria. Ir al mercado o pasear son algunos de los ratitos con los que el jerezano disfruta. Pese a todo, la realidad fuera del fútbol en la India es bien distinta. “Aquí estoy descubriendo lo diferente que puede ser la vida según donde nazcas. Aquí la vida es muy pobre, no hay clase media, la gente vive con muy poco y en pésimas condiciones. Valoro mucho más lo que tengo, lo verdaderamente importante sobre todo cuando veo en las condiciones que vive la gente. Un día me encuentro en un templo mientras sacrifican un búfalo, otro día me veo en un sitio que no tendría los certificados de calidad comiendo platos con sabores y olores que no conocía, otro en un safari viendo leones, otro entrenando con una vaca dentro del campo…cada día descubro algo nuevo", dice.

En cuanto a sus anécdotas profesionales, a este mediocentro le ha pasado de todo. Alguna lesión, goles, expulsiones…pero sin duda la que más le conmovió fue la que le ocurrió durante un partido el año pasado. “Me dieron un codazo en el ojo jugando un partido y me lo abrieron. Me llevaron a una especie de choza que lo llamaban hospital después del partido y una monja anciana me cosió el ojo, su pulso no era muy bueno. Dejé el futuro de mi ojo en manos de Dios”.

Además de haber rodado un anuncio en televisión con Alessandro Del Piero, otra de las anécdotas tuvo que ver con un terremoto que hubo en el país. “Jamás había vivido la experiencia de un terremoto. Estaba en la habitación del hotel acojonado, todo se movía y salí corriendo. Los indios ni se inmutaron. Yo no regresé al hotel hasta pasado un buen rato”.

La pobreza de la India sobrepasa los límites. La miseria toca la mano de muchas familias enteras que viven en la calle, descalzas y con ropas desgatadas. “Hasta que no llegué a la India no supe que era eso. Estoy pensando en colaborar de alguna manera con la pobreza de aquí. Dar limosna sirve de muy poco, hay que movilizar a la gente para que sirva de algo. En todos los lugares hay pobreza, no como aquí, pero se puede ayudar allí donde estés. En Jerez también hay gente necesitada, lo puedo hacer allí”.

“Jamás había vivido la experiencia de un terremoto. Estaba en la habitación del hotel acojonado, todo se movía y salí corriendo. Los indios ni se inmutaron"

Cada club tiene su propia afición, y cada estadio vive de manera diferente los encuentros de su equipo. En la India, Bruno señala que “la gente es muy apasionada y respetuosa. El otro día jugué en un estadio con 60.000 aficionados, casi nada. Cuando un equipo por ejemplo se acerca al área del rival, se ponen a chillar como si fuera una ocasión de gol, es muy gracioso. Aquí el fútbol acaba de aterrizar como quien dice, irá a más”.

Al margen de su trayectoria futbolística, la ilusión de muchos niños de llegar a ser futbolista es algo que preocupa mucho al jerezano. “El fútbol tiene sus cosas buenas pero también otras muy duras. Hay jugadores que ganan mucho dinero pero hay otros que cobran dos duros. Yo intento sacarle todo el jugo a las cosas positivas y aprender de las experiencias negativas. Mi madre me enseñó a tener fe, a reponerme de situaciones difíciles. La sensación de ganar un partido o marcar un gol es única. Si volviera a nacer intentaría ser futbolista de nuevo pero luchando por mejorar muchas cosas”.

El exilio no es solo para cualquier joven que intenta abrirse camino en su futuro. Es una experiencia que obliga a muchas personas a luchar por lo que quieren. En el fútbol, la realidad económica también toca muy de cerca. “El balompié ha cambiado mucho en cuanto al poder adquisitivo. Antes había contratos en 2ª B que son los actuales de un buen contrato en 2ª División. Hay jugadores que en los años de crisis han estado meses y meses sin cobrar, que tenían que pedir dinero prestado, que se encerraban en los vestuarios a dormir, cuanta más pequeña es la categoría más se agravaba este problema".

"Hay jugadores que en los años de crisis han estado meses y meses sin cobrar, que tenían que pedir dinero prestado, que se encerraban en los vestuarios a dormir"

A pesar de vivir actualmente a miles de kilómetros de su casa, no pierde la oportunidad de leer a diario la prensa donde no se despista de su Jerez natal. “Por mucho que viaje fuera y vea cosas con las que alucino seguiré pensando que mi ciudad es el mejor sitio para vivir. Por mucho tiempo que esté fuera no cambia. Las costumbres son difíciles de cambiar sobre todo cuando cambias a peor calidad. Cuando deja de haber jamón y el hambre aprieta, la mortadela te sabe incluso mejor que el jamón. Creo que España es el país en el que mejor se sabe disfrutar con lo que tenemos. Nosotros trabajamos para disfrutar de la vida aunque muchos otros, tristemente viven para trabajar”.

Política, economía o cultura, a Bruno Herrero no se le escapa nada en prensa desde el otro lado del mundo. “Cada vez que leo algo me hago la pregunta de si será verdad o no. Pienso que la prensa está muy manipulada también y nos hacen pensar lo que ellos quieren que pensemos. El gobierno actual ha trabajado en la faceta económica pero sacrificando la calidad de vida de muchos españoles. La entrada de los nuevos partidos creo que está desestabilizando la situación pero como te digo no sé si creerme todo lo que se dice de ellos”.

Tampoco esquiva la situación actual del Xerez CD, el equipo donde se forjó siendo un crío y que años después le brindó la oportunidad de jugar como profesional. “Es muy triste lo que le está pasando al Xerez CD. Es una de las cosas malas que tiene el fútbol, hay gente muy oscura y creo que el Xerez ha sido una residencia para ellos. Le han chupado la sangre hasta dejarlo sin fuerza alguna. No sé si hay algún remedio para curarlo. Con gente decente estoy seguro de que hubiera sido un club asentado en Primera División”. Acerca de esto, el mediocentro expresa también su opinión sobre la división de la afición. “Crear división pienso que se ha creado pero hay que intentar eliminarla, los aficionados del DFC son los mismos que había en el CD y por supuesto lo seguirán siendo mientras el CD viva, pero están cansados de darle dinero a los personajes que han estado dirigiendo el club y tienen la ilusión de crear un club de jerezanos y xerecistas. Si por algún casual el Xerez CD desapareciera, que desgraciadamente no sé si pasará, el jerezano necesita fútbol. 

"Dejamos de ganar dinero con lo que sabemos hacer cuando estamos en la mitad de nuestras vidas, nos queda la otra mitad sin saber a lo que dedicarnos"

Al margen del fútbol y para el futuro a Bruno le gustaría terminar sus estudios, Ciencias Actividad Física y el Deporte, que tiene actualmente aparcados debido a su profesión. “Estoy haciendo cursos de vez en cuando, leo mucho porque así me preparo a diario. La vida del futbolista acaba muy pronto y la mayoría no somos conscientes de ello. Dejamos de ganar dinero con lo que sabemos hacer cuando estamos en la mitad de nuestras vidas, nos queda la otra mitad sin saber a lo que dedicarnos. Aunque hayas ganado todo el dinero del mundo se necesita algo que te llene el día a día".

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