gentes del sur

Alejandro Penedo, librero de barrio ‘online’ desde Sanlúcar: "Intento que no sea tan frío como comprar en Amazon"

Este gaditano afincado en Sanlúcar crea Liberto, un proyecto donde vende libros por Internet sin perder la cercanía y el trato humano, y reedita clásicos del pensamiento hispano que solo se encuentran en PDF o de segunda mano

  • Alejandro Penedo, gaditano que ha fundado la librería online y editorial Liberto en Sanlúcar. -
  • Alejandro se dedica al mundo de los videojuegos.
  • -

Pregunta. Su sector inicial era el videojuego. ¿Cómo empezó aquí hace diez años y a qué se ha dedicado?

Respuesta. Tengo una empresa de creación y edición de videojuegos. Hice el grado en Publicidad y Relaciones Públicas, luego Marketing Digital. Y después de unos años trabajando en una agencia en Madrid, hice un máster de Marketing y Producción de Videojuegos. Y hace cuatro años fue cuando dejé mi trabajo en Madrid y me hice autónomo. Empecé a buscarme clientes y a día de hoy sigo trabajando con algunos clientes de Europa, de Dinamarca, de Alemania. Nos dedicamos a prestar servicios a creadores de otros videojuegos que no tienen la capacidad de hacer marketing, comunicación, la relación con la plataforma, los acuerdos con otras empresas...

"El problema de las plataformas grandes es que no hay nadie al otro lado"

P. ¿Es más de comprar los libros en la librería o por Internet?

R. Siempre he sido realmente de comprar libros en librería de barrio. Y el concepto de Liberto Libro, la librería online, es replicar un poco esa experiencia de comprar en una librería de barrio, pero en digital, para que quien no tenga una cerca o no pueda desplazarse sí tenga en Internet una opción que no sea tan fría como Amazon o La Casa del Libro.

P. ¿Y cómo hace que los lectores sientan el calor y el trato humano a través de la pantalla?

R. Lo principal es la recomendación, que es la razón por la que yo siempre he ido a una librería de barrio. Cuando tú compras uno, dos, tres libros, tienes unas cuantas conversaciones con el librero, rápidamente os empezáis a conocer y empiezas a asesorarte. Si quieres aprender de algún tema, ya sabe lo que te gusta. Entonces, esa relación es la que es imposible que una empresa muy, muy grande te dé por el volumen de clientes. En nuestro caso, sí que puedo hacerlo porque tengo un volumen de clientes manejable. Intento construir esa relación desde el primer libro, donde, cuando compran un libro, me presento, les cuento un poco de qué va ese libro, les hago un par de recomendaciones de la misma temática y me pongo a su disposición por si quieren comentar el libro en sí o pedirme cualquier tipo de recomendación o de asesoría.

  • El gaditano, con uno de los libros reeditados. 
  • -

P. ¿Y desde que ha iniciado el proyecto, ha recibido ya algún pedido?

R. Sí, unos 25 pedidos desde que abrimos a mitad de octubre. Por ahora todos menos dos o tres son de Andalucía, porque es donde, supongo que por redes, he conseguido llegar a más gente. Hay bastantes de Sevilla, de Cádiz, conocidos míos. Y luego hay alguna persona de Madrid o Barcelona.

P. Intenta romper esa barrera al estar comunicándote a través de la pantalla.

R. Claro, exactamente. El problema muchas veces con las plataformas tan grandes es que o hablas con un chat de IA o no hay nadie al otro lado. En mi caso, soy yo personalmente el que responde los emails, el que te hace recomendaciones conociéndote, el que te coge el teléfono si necesitas cualquier cosa. Y, bueno, ese es el punto diferencial realmente con una gran superficie. Ese punto de librería de barrio.

"Las librerías online van a convivir"

P. ¿Cree que el futuro de las librerías está en Internet?

R. Pues yo creo que no van a sustituir a la experiencia física. Es decir, es como cuando se suponía que Netflix se iba a cargar los cines. Yo creo que es un poco así. Son cosas que van a convivir, que no van a transformarse la una en la otra, pero yo no creo que sean excluyentes.

  • Alejandro busca mantener la cercanía de una librería de barrio a través de la pantalla. 
  • -

P. ¿Y qué dinámicas de compra siguen hoy en día los lectores?

R. Yo creo que lector ahora más común es el de novedades, donde hay los típicos premios Planeta. No es realmente el lector tampoco al que yo me dirijo, porque el catálogo que hay en Liberto, que hay unos 980 libros más o menos ahora, son casi 1.000 ya, es un catálogo seleccionado por mí. Es básicamente una versión extendida de mi librería personal. Y yo diría que es un poco más de nicho. Combina clásicos con ensayos, con fantasía, con ciencia ficción. Yo creo que el lector que más interesante resulta para una librería es el lector que tiene más compras de repetición. No el que compra dos novedades o tres al año, sino el que de pronto se interesa por la filosofía griega y te compra un libro a la semana. Es el tipo de lector que yo busco.

P. Y en ese catálogo están también los libros que ha querido recuperar sobre el pensamiento hispano clásico.

R. Sí. Dentro de la web hay una sección de editorial donde están los cuatro que tenemos editados hasta ahora y el que saldrá próximamente, que saldrá a principios de diciembre, que es Instrucción de mercaderes.

  • Alejandro cuida los detalles en cada pedido.
  • -

P. ¿Por qué rescata estos títulos?

R. Son libros muy conocidos y muy referenciados por obras actuales. Es decir, no son libros que yo haya rescatado del absoluto olvido o que no conozca nadie, ni mucho menos. Se pueden encontrar citados en artículos, en ensayos actuales, pero el caso es que lo que queda a la venta ahora mismo son libros de segunda mano muy, muy antiguos, que son libros más de colección que para leerlos. Entonces, a mí me parecía una pena que libros que son pensamiento español clásico, que sigue teniendo total vigencia hoy, no tengan ediciones, como Dios manda, nuevas, para aquel que no solo quiera coleccionar un libro porque es antiguo, sino porque es un libro que merece ser leído.

P. ¿Cuál puede ser el gancho para que el público se interese por un libro escrito en 1545? ¿Hay mucho interés?

R. Desde luego, no es el tipo de libro más comercial del mundo, eso está claro. Yo creo que los libros, de hecho, tienen un valor que está por encima de que vaya a ser un libro de masas, porque no va a ser el caso. Pero sí que es cierto que, es para cierto público que lo está buscando y que no le queda más remedio que leerse un PDF en baja calidad o comprarlo en segunda mano. Aspiro a tener, poco a poco y con mucho esfuerzo, al cabo de los años, una biblioteca disponible en la editorial de 30, 40 o 50 títulos. Y que ahí sí haya el suficiente volumen de obra como para generar un mayor interés.

  • Alejandro se dedica al mundo de los videojuegos.
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Pregunta. Su sector inicial era el videojuego. ¿Cómo empezó aquí hace diez años y a qué se ha dedicado?

Respuesta. Tengo una empresa de creación y edición de videojuegos. Hice el grado en Publicidad y Relaciones Públicas, luego Marketing Digital. Y después de unos años trabajando en una agencia en Madrid, hice un máster de Marketing y Producción de Videojuegos. Y hace cuatro años fue cuando dejé mi trabajo en Madrid y me hice autónomo. Empecé a buscarme clientes y a día de hoy sigo trabajando con algunos clientes de Europa, de Dinamarca, de Alemania. Nos dedicamos a prestar servicios a creadores de otros videojuegos que no tienen la capacidad de hacer marketing, comunicación, la relación con la plataforma, los acuerdos con otras empresas...

"El problema de las plataformas grandes es que no hay nadie al otro lado"

P. ¿Es más de comprar los libros en la librería o por Internet?

R. Siempre he sido realmente de comprar libros en librería de barrio. Y el concepto de Liberto Libro, la librería online, es replicar un poco esa experiencia de comprar en una librería de barrio, pero en digital, para que quien no tenga una cerca o no pueda desplazarse sí tenga en Internet una opción que no sea tan fría como Amazon o La Casa del Libro.

P. ¿Y cómo hace que los lectores sientan el calor y el trato humano a través de la pantalla?

R. Lo principal es la recomendación, que es la razón por la que yo siempre he ido a una librería de barrio. Cuando tú compras uno, dos, tres libros, tienes unas cuantas conversaciones con el librero, rápidamente os empezáis a conocer y empiezas a asesorarte. Si quieres aprender de algún tema, ya sabe lo que te gusta. Entonces, esa relación es la que es imposible que una empresa muy, muy grande te dé por el volumen de clientes. En nuestro caso, sí que puedo hacerlo porque tengo un volumen de clientes manejable. Intento construir esa relación desde el primer libro, donde, cuando compran un libro, me presento, les cuento un poco de qué va ese libro, les hago un par de recomendaciones de la misma temática y me pongo a su disposición por si quieren comentar el libro en sí o pedirme cualquier tipo de recomendación o de asesoría.

  • El gaditano, con uno de los libros reeditados. 
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P. ¿Y desde que ha iniciado el proyecto, ha recibido ya algún pedido?

R. Sí, unos 25 pedidos desde que abrimos a mitad de octubre. Por ahora todos menos dos o tres son de Andalucía, porque es donde, supongo que por redes, he conseguido llegar a más gente. Hay bastantes de Sevilla, de Cádiz, conocidos míos. Y luego hay alguna persona de Madrid o Barcelona.

P. Intenta romper esa barrera al estar comunicándote a través de la pantalla.

R. Claro, exactamente. El problema muchas veces con las plataformas tan grandes es que o hablas con un chat de IA o no hay nadie al otro lado. En mi caso, soy yo personalmente el que responde los emails, el que te hace recomendaciones conociéndote, el que te coge el teléfono si necesitas cualquier cosa. Y, bueno, ese es el punto diferencial realmente con una gran superficie. Ese punto de librería de barrio.

"Las librerías online van a convivir"

P. ¿Cree que el futuro de las librerías está en Internet?

R. Pues yo creo que no van a sustituir a la experiencia física. Es decir, es como cuando se suponía que Netflix se iba a cargar los cines. Yo creo que es un poco así. Son cosas que van a convivir, que no van a transformarse la una en la otra, pero yo no creo que sean excluyentes.

  • Alejandro busca mantener la cercanía de una librería de barrio a través de la pantalla. 
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P. ¿Y qué dinámicas de compra siguen hoy en día los lectores?

R. Yo creo que lector ahora más común es el de novedades, donde hay los típicos premios Planeta. No es realmente el lector tampoco al que yo me dirijo, porque el catálogo que hay en Liberto, que hay unos 980 libros más o menos ahora, son casi 1.000 ya, es un catálogo seleccionado por mí. Es básicamente una versión extendida de mi librería personal. Y yo diría que es un poco más de nicho. Combina clásicos con ensayos, con fantasía, con ciencia ficción. Yo creo que el lector que más interesante resulta para una librería es el lector que tiene más compras de repetición. No el que compra dos novedades o tres al año, sino el que de pronto se interesa por la filosofía griega y te compra un libro a la semana. Es el tipo de lector que yo busco.

P. Y en ese catálogo están también los libros que ha querido recuperar sobre el pensamiento hispano clásico.

R. Sí. Dentro de la web hay una sección de editorial donde están los cuatro que tenemos editados hasta ahora y el que saldrá próximamente, que saldrá a principios de diciembre, que es Instrucción de mercaderes.

  • Alejandro cuida los detalles en cada pedido.
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P. ¿Por qué rescata estos títulos?

R. Son libros muy conocidos y muy referenciados por obras actuales. Es decir, no son libros que yo haya rescatado del absoluto olvido o que no conozca nadie, ni mucho menos. Se pueden encontrar citados en artículos, en ensayos actuales, pero el caso es que lo que queda a la venta ahora mismo son libros de segunda mano muy, muy antiguos, que son libros más de colección que para leerlos. Entonces, a mí me parecía una pena que libros que son pensamiento español clásico, que sigue teniendo total vigencia hoy, no tengan ediciones, como Dios manda, nuevas, para aquel que no solo quiera coleccionar un libro porque es antiguo, sino porque es un libro que merece ser leído.

P. ¿Cuál puede ser el gancho para que el público se interese por un libro escrito en 1545? ¿Hay mucho interés?

R. Desde luego, no es el tipo de libro más comercial del mundo, eso está claro. Yo creo que los libros, de hecho, tienen un valor que está por encima de que vaya a ser un libro de masas, porque no va a ser el caso. Pero sí que es cierto que, es para cierto público que lo está buscando y que no le queda más remedio que leerse un PDF en baja calidad o comprarlo en segunda mano. Aspiro a tener, poco a poco y con mucho esfuerzo, al cabo de los años, una biblioteca disponible en la editorial de 30, 40 o 50 títulos. Y que ahí sí haya el suficiente volumen de obra como para generar un mayor interés.

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