Illana, autor de 'El esclavo feliz': "Decirle a un niño andaluz que hable bien es colonización"

El doctor en Periodismo Manuel Rodríguez Illana publica con la nueva editorial de secretOlivo una obra en la que desmonta el discurso mediático en torno a lo andaluz: "Nos quieren buenos, leales y siervos"

Manuel Rodríguez Illana con 'El esclavo feliz', el libro que ha publicado con secretOlivo esta semana
Manuel Rodríguez Illana con 'El esclavo feliz', el libro que ha publicado con secretOlivo esta semana

El psicólogo que se pasó a Periodismo

Manuel Rodríguez Illana (Sevilla, 1975) no es un comunicador y periodista al uso. Este profesor de Lengua Castellana y Literatura en enseñanza secundaria —en excedencia— se dedica a desmontar los discursos mediáticos en el ámbito del análisis ideológico del mensaje, tal y como denota su prolífica obra. El sevillano, que se cambió tras la vuelta de su beca erasmus de Psicología a Periodismo, trabajó en comunicación institucional y marketing electoral, llegando a ser observador internacional de medios durante el referéndum de Venezuela en 2004. 

Esta primavera estrena en la nueva editorial de la revista de cultura andaluza contemporánea secretOlivo El esclavo feliz (secretOlivo ediciones, 2022), el primero de los libros de una saga que hila muy bien con sus pertinentes y críticas publicaciones anteriores: El españolismo sonriente (Hojas Monfíes, 2017), Por lo mal que habláis (Hojas Monfíes, 2019) y Andalucía, basurero del Estado español (Hojas Monfíes, 2021). 

 

Es una constante en tus ensayos definir a Andalucía como colonia. ¿Por qué?

Andalucía es una colonia por varios aspectos. En lo cultural, porque se utilizan nuestros distintivos culturales adulterados y descontextualizados, transformándolos en valor de cambio para una entelequia llamada España. En lo militar, porque somos colonia desde que nos conquitaron los reinos cristianos del norte. Ahora, encima, somos objetivo de Rusia por las bases (norteamericanas). Luego, en lo económico, como han puesto de manifiesto autores como Manuel Delgado Cabeza, porque tenemos una economía extractiva pensada para centros exteriores en la cual no decidimos nada. No tenemos soberanía. 

De hecho, en El esclavo feliz menciona un escrito de la época de Franco en la que se dice literalmente "colonia"…

Esa publicación del Ministerio de Industria nos describió literalmente como una colonia situada al sur en 1975, con el dictador agonizando. Si estudiamos a determinados autores que han abordado el fenómeno de la colonización como Frantz Fanon, con su obra Piel negra, máscaras blancas, hay muchos elementos comunes. Las diferencias residen, por ejemplo, en la evidencia geográfica. No nos separa un océano, pero en los libros de texto nos dicen que nuestros ancestros provienen de un lugar lejano como Burgos o Palencia. Tampoco nos separa el color de la piel, como en el caso de las Antillas francesas. Sin embargo, la dinámica de fondo está ahí. Cuando le decimos a un niño o a una niña que hable bien, estamos diciéndole que se hable como en Castilla.

"Cuando le decimos a un niño o a una niña que hable bien, estamos diciéndole que se hable como en Castilla"


Aunque hay avances sobre el uso del andaluz en los medios, suelen usarlo más aquellos presentadores de programas entretenimiento que en programas serios…

Sí, de hecho, de ese tema concreto, el lingüístico, me ocupé en Por lo mal que habláis (Hojas Monfíes, 2021). En realidad, y aunque suene a tópico, son cuestiones interdisciplinares. La ridiculización de lo andaluz está relacionada con la diglosia en el tema del habla. Hay que abordar estos temas analíticamente. Sin embargo, estamos viendo también algunos brotes verdes. Ya hay andaluces que no disfrazan tanto su forma de hablar. Sí, algo se está moviendo... menos mal.

En El Esclavo Feliz mencionas la colonización de lo cultural, lo simbólico, lo económico y lo militar. ¿Los actores de este binomio colonizador-colonizado son visibles y tienen explicación?

El cambio abrupto del que vienen muchos de estos males es la conquista de Castilla entre los siglos XIII y XV. Tal es así, que hay dos investigadores de la Universidad Pablo de Olavide que han encontrado una correlación entre los niveles de renta de una determinada comarca con la velocidad con la que fue conquistada por los reinos del norte en aquella época. Es verdad que el mundo cambia y no todo es estático. Pero también es cierto que a ese cambio abrupto inicial se le han ido añadiendo otras dinámicas que incluso han acentuado esa división. Hay una subalternidad económica y simbólica.

Para colonizar no siempre es necesario hacerlo de la metrópoli. Hay un discurso que puede asumir el propio colonizado…

Claro. De hecho, pasa siempre. Suelo decir que a mí no me preocupa demasiado lo que alguien de, por ejemplo, Valladolid opine de cómo hablamos. Lo que me preocupa es lo que nosotros mismos pensamos acerca de nuestra lengua natural o del origen de nuestro empobrecimiento económico. Así funciona el síndrome del colonizado.

'El esclavo feliz' (secretOlivo Ediciones, 2022) cuenta con una portada del ilustrador GarridoBarroso
'El esclavo feliz' (secretOlivo Ediciones, 2022) cuenta con una portada del ilustrador GarridoBarroso

Habla de un pueblo sumiso, anestesiado, dormido.

Bueno, hay múltiples instancias institucionales, económicas que así lo dicen. Yo me centro es en los agentes mediáticos. Un caso que me parece paradigmático y del que suelo extraer bastantes ejemplos es la llamada televisión autonómica. Canal Sur está claramente supeditada a una práctica de discurso que está programada de antemano y que obedece a adormecer a los andaluces. Nos quieren buenos, leales y siervos felices. De ahí el título de mi libro.

Haciendo símil con el himno… ¿Cómo se pueden levantar los andaluces de ese mal sueño?

Con un reseteo, poniendo en dudas muchas cosas. No lo sé. Es muy complicado porque es una lucha de David contra Goliat. Se trata de un bombardeo constante y omnipresente a través de todas las instancias, siguiendo la regla propagandística de la orquestación que consiste en el mantenimiento de un mismo mensaje en esencia que va cambiándose según los distintos tipos de público. Ahí están las declaraciones institucionales en el Parlamento Andaluz, los programas, la publicidad donde se utiliza esa imagen de Andalucía para vender, los libros de texto… es una lluvia fina, un chirimiri, que empapa nuestras mentes y nos hace reaccionar en modo de reflejo condicionado.

Apropiación cultural, glorificación de los símbolos andaluces con prejuicios de por medio. ¿Ha habido un cambio de lo andaluz en los medios o se sigue reproduciendo lo mismo que antes?

En esencia el mensaje sigue siendo el mismo, pero es verdad que asoman determinados brotes verdes que incluso han hecho al campo mediático reformularse aunque sea superficialmente. La prueba está en el último anuncio de Cruzcampo, donde han recogido determinadas sensibilidades que pueden ser esperanzadoras. Habrá que ver hasta qué punto seguirán creciendo.

'El esclavo feliz' es la primera obra editada por secretOlivo ediciones
El esclavo feliz es la primera obra editada por secretOlivo ediciones

También está el debate de si es una oportunidad o una forma de llevar a lo comercial y a lo anecdótico las preocupaciones del nuevo andalucismo…

Es evidente que las grandes corporaciones van a lo suyo y el objetivo de esta marca de cerveza es vender. No estoy queriendo decir que el hecho de que haya un anuncio de Cruzcampo con música de Califato ¾ sea algo maravilloso, pero si vemos todas las aristas del fenómeno, podemos pensar que si han hecho esto es porque han percibido a través de un termómetro que hay una cierta conciencia social que cuestiona muchas cosas en Andalucía.

¿Tienen los actores mediáticos nombres y apellidos en su ensayo?

Sí, por supuesto. Otra cosa no, pero trato de documentarlo todo, aun a riesgo de pecar de ser muy mijita. Hay que referenciarlo, ya que jugamos en contra en este país. Hay muchos actores que van a tratar de invalidar nuestro discurso diciendo en virtud de su criterio de autoridad que nos inventamos las cosas. Por eso mismo pongo nombres y apellidos.

GarridoBarroso ilustra El Esclavo Feliz con unas cadenas y unas palmas tocando. ¿Es el cachondeo el opio del pueblo andaluz?

En parte, sí. El cachondeo o la imagen del supuesto cachondeo que hay aquí. GarridoBarroso ha sintetizado visualmente y de forma genial lo que es la esencia del libro. Lo ha hecho recreando un poco aquellos versos de la canción que cantaba Pepe Suero: Andalucía, la que divierte. Esa es la superficie, si rascamos salen las estadísticas de paro y pobreza, que no sale tanto.

La Andalucía que no ríe, sino que llora, como dijo Blas Infante...

Efectivamente, la Andalucía que llora. Blas Infante ha sido una figura adulterada y desactivada por las instituciones de lo que llamo virreinato colonial de la Junta. Es una muestra de ello.

Sobre el autor:

Sebastián Chilla.

Sebastián Chilla

Jerez, 1992. Graduado en Historia por la Universidad de Sevilla. Máster de Profesorado en la Universidad de Granada. Periodista. Cuento historias y junto letras en lavozdelsur.es desde 2015. 

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Comentarios (1)

Manuel Hace 1 mes
Si somos colonias porque nos conquistaron los reinos del Norte, pregunto, ¿Cuando notar conquistaron los reinos africanos, qué fuimos? O cuando nos conquistaron los romanos...
Alfredo Hace 20 días
¿Por qué piensas que se impone forzadamente el castellano frente al andaluz?
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