Antonio y Silvia Flores, enólogos de González Byass: "Trabajar juntos padre e hija es todo un reto"

Estos dos profesionales nos hablan de su pasión por el vino, no solo del de Jerez, pero también de qué supone tener a tus órdenes a tu hija o tener claro cuando hablas con tu padre y cuando con el jefe

Silvia y Antonio Flores brindan con una copa de Tío Pepe.
Silvia y Antonio Flores brindan con una copa de Tío Pepe. MANU GARCÍA
06 de febrero de 2026 a las 21:01h

El hombre que nació encima del 'Tío Pepe'

"Aquí mismo, mirando para allá, aquí... que hay buena luz", dice Antonio Flores, que se ve que lleva encima un montón de entrevistas y al que, además, le interesa el mundo de la fotografía y el periodismo. Antonio lleva toda la vida –y no es una manera de hablar, es casi casi literal– en González Byass, donde trabaja como enólogo (es el jefe, no en vano ha sido elegido en varias ocasiones mejor enólogo del mundo) y se podría decir que también como poeta, dado el estilo tan personal que le da a sus catas. Desde hace nueve años trabaja con su hija Silvia, a la que cederá los trastos dentro de un tiempo, cuando toque. "Delegar ha costado, al principio... costó", confiesa a una pregunta sin intención -está entre las que se han quedado pendientes–, que se produce cuando se ha marchado Silvia, que tenía una reunión ineludible. Antonio es una persona a la que le gusta pensar en lo próximo, y lo próximo es la cata 'Entre amores y amorosos, el lado dulce del Jerez', que se celebra el día 12 en la bodega a beneficio de Madre Coraje. Si Obelix se cayó en una marmita y desde entonces no necesita tomar ninguna pócima, Antonio nació encima (vivía allí su familia) de la solera del Tío Pepe... y también se cayó de niño en una cuba durante la vendimia. A partir de ahí ya...

Pregunta: En el Marco de Jerez no es raro que padres e hijos se sucedan trabajando en una bodega, pero Antonio, es que, además, su padre también trabajó en González Byass, no sé si como enólogo, que ya sería una auténtica saga…

Antonio: Mi padre se llamaba Miguel, entró en González Byass de botones, con 14 años, a los 27 era jefe de capataces y se jubiló con 72 como director técnico… lo que se dice toda una vida.

ENOLOGO FLORES 01
Antonio y Silvia Flores, en una zona de González Byass que acaba de ser acondicionada para nuevos usos. MANU GARCÍA
P: Entonces, sin ser enólogo hacía las funciones…

A.: Sí, sí, ya digo que era el director técnico. Nosotros, la familia, vivíamos en la bodega, en lo que hoy es el Hotel Tío Pepe estaba la casa. Yo nací en el dormitorio de mis padres, que en mi época se nacía en casa…

P: Sí, puede sonar un poco a Gila, pero sé que era así…

A.: (Risas), Sí, pero es que no te puedes imaginar dónde estaba el dormitorio de mis padres: encima de la solera Tío Pepe Rebollo, que es donde nace la marca Tío Pepe. Lo he dicho muchas veces y supongo que la gente se preguntará si es así lo que le estoy contando…

ENOLOGO FLORES 12
Primer plano de la asistente de enólogo Silvia Flores.  MANU GARCÍA
P: Conozco la anécdota, pero sin estos matices, de hecho siempre creí que usted se daba un poco de pisto (risas).

A.: No, no, es literal (risas). Viví en González Byass desde mi nacimiento y el vino ha terminado por permear mi mente…

P: La bodega sería un sitio increíble para un niño, para jugar.

A: Era un sitio para la imaginación, un mundo aparte, de misterio. El olor a vino… cuando había una puerta abierta entrábamos y escuchábamos el crujido de la bodega, el ruido del silencio, perseguíamos a los ratones, jugábamos al fútbol en el césped de Villa Victorina…

P: Fútbol en cuesta, nueva modalidad (risas)…

A.: El mundo era vivir en la bodega... estabas todo el día con los trabajadores, con los arrumbadores, administrativos... eran como mi familia.

P: Silvia, la familia marca, claro, pero tú no puedes contar una historia así...

Silvia: Ufff… no, no. Cuando la cuenta mi padre todo el mundo se queda pasmado, será verdad, será mentira… pero tengo ese sentimiento, que ha pasado de mi abuelo a mi padre y luego a mí. Yo, la verdad, al principio no pensaba que mi vida profesional fuera a estar dedicada al vino. De hecho, me fui a estudiar Historia del Arte a Granada, no volví, seguí mi recorrido propio… pero choqué otra vez con el mundo del vino. Estudié sumillería y comencé a trabajar en un restaurante muy bueno en Barcelona. Allí descubrí por mi cuenta el mundo del vino. Antes para mí, ese mundo era solo Jerez, pero allí me enamoro del Champagne, de otros vinos internacionales… conozco buenos profesionales que me ayudan a conocer ese mundo fascinante. Pasan los años y vuelvo a Jerez, a González Byass.

ENOLOGO FLORES 15
Charla distendida entre padre e hija.  MANU GARCÍA
P: Por cierto, Silvia, ¿tu padre es tu jefe o tu jefe es tu padre?

S.: Pues hay días y días. Esa delgada línea… ese límite, ahora soy padre, ahora soy hija, ahora es mi jefe… ese tal vez ha sido el reto más difícil.  

A.: Eso ya lo viví yo con mi padre, tengo cierta experiencia en ese relevo, en la transición. Aunque al principio no es fácil, el tema está en separar la vida privada de la profesional. Mi mujer lo tenía muy claro desde el principio cuando nos reuníamos, “aquí no se habla de vinos”.

"En las comidas familiares llamo a mi madre antes a ver qué pone porque yo suelo llevar los vinos" (Silvia)

P.: Me parece muy difícil… ¿ni siquiera en plan lúdico?

A.: No, eso sí, “mira qué vino he conocido”, vale, me refiero más que nada al “oye, mañana a primera hora deberías…” (risas).

S.: Ese amor por los vinos nos hace ser curiosos. Nos gusta probar vinos con los que no estamos familiarizados. Nos gusta ese tiempo para abrir nuestras fronteras.

A.: La sorpresa es llevar un vino diferente, de fuera, ella lo hace mucho. Jerez nos encanta, pero hay muchas cosas, nos gusta mucho probar vinos.

ENOLOGO FLORES 07
Antonio y Silvia, en la zona de visitas de la bodega Tío Pepe, en González Byass. MANU GARCÍA
P.: ¿Quién se encarga de los vinos cuando tienen una comida familiar?

S.: A mí me gusta comer en casa de mis padres… mi madre y mi hermano son cocineros excelentes, así que tiro para casa de mis padres y soy yo la que suele llevar el vino.

P.: Pero llamas el día antes para ver qué va a poner tu madre y así llevar un vino u otro…
S.: Sí, bueno, a mi madre o a mi hermano…
 
P.: Entonces preguntas, mamá, ¿con qué nos vas a sorprender mañana? Y ya eliges el vino… Bueno, sorpresa, no mucha: sacrificada la sorpresa.

S.: (Risas) Sí, bueno… y además, entre ellos dos, mi madre y mi hermano, se pican en la cocina…

A.: Como el pique que yo tengo con ella con el vino, entonces somos como dos parejas, la del vino y la de la cocina… (risas)

S.: Eso sí, siempre me recibe con una copa de Tío Pepe, haya lo que haya.

ENOLOGO FLORES 16
Antonio Flores huele una copa de Leonor antes de probarla.  MANU GARCÍA
P.: Hombre, para el aperitivo... a ver. Por cierto, Antonio, tú no serás el típico que 'se ocupa' del aperitivo... y ya.

A.: No, no soy cocinillas, yo hago de crítico gastronómico (risas). Soy nulo en los fogones, pero disfruto mucho de la comida.

S.: Lo pasamos muy bien, la verdad, hablamos del vino, de la comida…

A.: Yo soy muy de paella… me parece tan difícil, ese momento crunchi, el socarrat… También disfruto de una buena barbacoa.

P.: ¿Cómo plantean las catas, a veces multitudinarias, tienen los papeles muy definidos?

A.: Pienso que nos complementamos bien… yo soy más técnico y pasional, y Silvia, por ejemplo, controla a la perfección la parte gastronómica. Funcionamos bien. En una cata lo importante es tener un hilo conductor, saber cuándo debe entrar uno u otro. Hay muchos factores externos, hay que improvisar, siempre pasa algo con lo que no cuentas, pero hay que saber volver al hilo conductor, todo tiene que tener un principio y un final.

ENOLOGO FLORES 06
Silvia Flores, charlando con su padre antes de la entrevista.  MANU GARCÍA
P.: Silvia, la vis poética de tu padre, me da que no la has heredado…

S.: Segundas partes nunca fueron buenas, las copias baratas (risas)... Cada uno tiene su personalidad, él es un poeta, un gran comunicador… cómo transmite su pasión por el mundo del vino. A mí me gusta fijarme como objetivo llevar el vino de Jerez a sitios difíciles, como puede ser la gente joven, quitar corsés de lo difícil que es supuestamente entender el jerez, uno vino que también se puede disfrutar en cualquier momento y de manera jovial.

A.: El jerez es un vino complejo, pero yo siempre me pregunto qué hay que en este mundo que merezca la pena y no lo sea. Pues eso. Es difícil acceder a una edad temprana al vino de Jerez si no eres de Jerez, eso es cierto. Además, se necesita un poco de madurez, de formación, y recursos económicos si ya avanzas… Volviendo a la pregunta, a ella siempre le he dicho que tiene que tener su estilo propio, no hay nada más triste que imitar a otro. Yo he desarrollo un estilo que me encanta y a la gente le encanta…

P.: Sí, es cierto que tu padre tiene un estilo muy personal, no tendría sentido...

S.: Pero soy su hija y trabajo con él, es inevitable que me impregne de su filosofía y haya cosas comunes, de su forma de ver las cosas…

ENOLOGO FLORES 11
Primer plan del enólogo Antonio Flores.  MANU GARCÍA
P.: Si, claro, pero más de fondo que de forma…

A.: Mi mujer, que es mi mayor crítica (risas), me suele decir “siempre cuentas lo mismo”... pero es que esto es como un concierto de los Rolling… ¿qué espera la gente? Pues Satisfaction, Angie… si no, no tendría sentido.

"Dirigir una cata es como un concierto de los Rolling. ¿Qué espera la gente? Pues Satisfaction" (Antonio)

P.: Contadme algo sobre la cata de 'Entre amores y amorosos, el lado dulce del Jerez' (es el jueves 12 de febrero en González Byass, a beneficio de Madre Coraje).

S.: Queríamos hacer algo la semana en la que se celebra el Día de los Enamorados, en el más amplio sentido de la palabra. Vamos a intentar enamorar a la gente con los vinos de Jerez.

A.: Queríamos hacer algo con Madre Coraje, con la que colabora González Byass, igual que otras empresas como Montesierra, El Gazul, Gadira Barbate, Pan Jerez... Todo va donado. El hilo conductor es el Día de los Enamorados. Hemos querido dar un giro a la cata, que al final son siempre lo mismo, de ahí los vinos seleccionados. Ah, y no todos son dulces y amorosos, también estará por ejemplo, el palo cortado Leonor que estamos tomando...

S.: El vino, el amor –todo el amor, también el amor al prójimo– la gastronomía... la gente lo va a disfrutar muchísimo, esperemos que venga mucha gente.

Sobre el autor

Carlos Piedras, nuevo jefe de Edición y Opinión de lavozdelsur.es, en un retrato en la redacción del periódico.

Carlos Piedras

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