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Lamine Yamal y Oyarzabal ahuyentan los males de España frente a Arabia Saudí (4-0)

La Selección se vale de un arranque en vendaval, concienciados de que había que evitar el papelón. La clasificación es virtual

  • Lamine Yamal, diferencial en este partido.

La Selección Española se citaba este domingo contra Arabia Saudí tras el papelón de la primera jornada frente a Cabo Verde, un partido inexplicable sin pólvora ni maldad ante un rival inferior. También inferior eran los saudíes, que venían de arrancarle un empate a Uruguay. Así que no había que confiarse.

Por eso, Luis De la Fuente decidió salir con Lamine Yamal de inicio, el cambio más importante respecto al primer partido, que cambió varias caras más. Y España entró en otro mundo, el de la verticalidad, el peligro, la búsqueda de espacios... Dejó de ser el equipo previsible de la primera jornada. Fue la gran diferencia que permitió un arranque en vendaval. El dibujo se parece más al del Barça: Rodri y Pedri en doble pivote, en lugar de tres medios como en el primer partido. Podría ser ya la apuesta en adelante.

  • Oyarzabal, bigoleador.

El que más aprovechó las propuestas constantes del barcelonista fue Mikel Oyarzabal. El delantero vasco encontró el sitio exacto donde ponerle el balón a Lamine para el primero y luego logró otros dos tantos de factura distinta, propias del 9 que se vio obligado a ser tras la grave lesión sufrida y que le sacó de la banda. Con tres goles, España ya se vio en superioridad y ahí acabó la historia. 

  • Rodri, algo mejor que el primer partido.
  • -

Como era esperable, Lamine duró hasta el descanso. Si hubiese necesitado más de él, seguramente se le habría forzado algo más. Fue titular por primera vez desde abril y se le vio acabar cansado la primera parte. Cucurella hizo el cuarto y a Ferrán le anularon el quinto. Ahora, tiene una semana más hasta Uruguay, aunque ya España llegará presumiblemente clasificada, en el peor de los casos como tercera, aunque aún no matemático. Eso permitirá a España no tener que forzar con los dudosos.

En la segunda parte, España recordó más a la del primer partido, pero es que el trabajo estaba hecho. Al menos, tras sacudirse los miedos, tras reaccionar, no será la sorpresa negativa de la primera vuelta. Sobrepuestos al bajón, ahora toca mirar la enfermería y los posibles cruces. Lo ideal sería evitar a Argentina en dieciseisavos. Pero esto es un Mundial y lo importante es llegar a las semanas clave en forma. Aún no está en esa España. Tendrá que ser, sí o sí, con Lamine en 90 minutos.

La Selección Española se citaba este domingo contra Arabia Saudí tras el papelón de la primera jornada frente a Cabo Verde, un partido inexplicable sin pólvora ni maldad ante un rival inferior. También inferior eran los saudíes, que venían de arrancarle un empate a Uruguay. Así que no había que confiarse.

Por eso, Luis De la Fuente decidió salir con Lamine Yamal de inicio, el cambio más importante respecto al primer partido, que cambió varias caras más. Y España entró en otro mundo, el de la verticalidad, el peligro, la búsqueda de espacios... Dejó de ser el equipo previsible de la primera jornada. Fue la gran diferencia que permitió un arranque en vendaval. El dibujo se parece más al del Barça: Rodri y Pedri en doble pivote, en lugar de tres medios como en el primer partido. Podría ser ya la apuesta en adelante.

  • Oyarzabal, bigoleador.

El que más aprovechó las propuestas constantes del barcelonista fue Mikel Oyarzabal. El delantero vasco encontró el sitio exacto donde ponerle el balón a Lamine para el primero y luego logró otros dos tantos de factura distinta, propias del 9 que se vio obligado a ser tras la grave lesión sufrida y que le sacó de la banda. Con tres goles, España ya se vio en superioridad y ahí acabó la historia. 

  • Rodri, algo mejor que el primer partido.
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Como era esperable, Lamine duró hasta el descanso. Si hubiese necesitado más de él, seguramente se le habría forzado algo más. Fue titular por primera vez desde abril y se le vio acabar cansado la primera parte. Cucurella hizo el cuarto y a Ferrán le anularon el quinto. Ahora, tiene una semana más hasta Uruguay, aunque ya España llegará presumiblemente clasificada, en el peor de los casos como tercera, aunque aún no matemático. Eso permitirá a España no tener que forzar con los dudosos.

En la segunda parte, España recordó más a la del primer partido, pero es que el trabajo estaba hecho. Al menos, tras sacudirse los miedos, tras reaccionar, no será la sorpresa negativa de la primera vuelta. Sobrepuestos al bajón, ahora toca mirar la enfermería y los posibles cruces. Lo ideal sería evitar a Argentina en dieciseisavos. Pero esto es un Mundial y lo importante es llegar a las semanas clave en forma. Aún no está en esa España. Tendrá que ser, sí o sí, con Lamine en 90 minutos.

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