Fito Cabrales y Albert Rivera: la foto que perturbó al rock

Ays, Fito, elegiste a la más guapa y a la menos buena.

Fito Cabrales y Albert Rivera.
Fito Cabrales y Albert Rivera.

A pesar de haber cosechado grandes elogios en la crítica especializada, el concierto de fin de gira de Fito & Fitipaldis en Madrid no pasará a la historia por lo musical. Lo hará en cambio por la fotografía que se hizo Albert Rivera con Fito Cabrales al concluir el espectáculo.

Para entender el enfado de sus seguidores basta con conocer un poco la historia musical de Fito. El músico bilbaíno fue el líder de Platero y Tú, grupo emblemático de finales de los 80 ligado al rock underground norteño, escena muy ligada a la izquierda (abertzale o no) del País Vasco. Su cancionero habla de libertad política (Tiemblan los corazones, Entre dos mares) y sexual (Juliette), de la precariedad (Tras la barra), de la decadencia social (Ya no existe la vida) o la rebeldía y el contrapoder (Rompe los cristales). Años más tarde, ya en solitario, volvió a componer temas con acento social como Ni negro ni blanco, sobre el conflicto vasco, o Medalla de cartón, en la que cantaba eso de “esa bandera siempre huele sangre".

https://www.youtube.com/watch?v=Au6vFZ8G9yU

La foto impacta porque Albert Rivera representa todo lo contrario a la iconografía de Fito. El líder de Ciudadanos le ha dedicado al País Vasco durísimas palabras en los últimos años y un sinfín de reproches ultraespañolistas cuando no se le ha llenado la boca de ETA. Para Rivera, igual que para el PP, todo era ETA o filoetarra. No queda ahí la cosa, Rivera dijo aquello de “llamar matrimonio a una unión homosexual genera tensiones innecesarias“. Sus propuestas económicas aplastan y ningunean al precario y las sociales reprimen al disidente. Rivera ve bien que existan presos políticos y artísticos en España y seguramente, y si por él fuera, habría más gente en las cárceles.

Todo es política, desde que nos levantamos de la cama hasta acostarnos. Desde comprar el pan en la panadería de mi vecino, a la forma en la que nos vestimos, a cómo planeamos las vacaciones en la sierra. También lo es prestarnos a una foto con Albert Rivera. La cultura crea hegemonía, que diría Gramsci, y si la invade el neofascismo cool de Rivera acabará perpetuando sus peligrosísimos ideales. Se trata también de una cuestión identitaria y de coherencia. Alguien que ha portado la bandera de la libertad no puede aparecer en plan cariñoso con míster 155. Es alta traición.

Ays, Fito, elegiste a la más guapa y a la menos buena.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído