El imperio de 'El Pionero' llega a Jerez: "Hemos venido para quedarnos muchos años"

Gilmar, la inmobiliaria fundada por Jesús Gil Marín, el hijo mayor de Jesús Gil y Gil, comercializa obra nueva y viviendas de lujo en la ciudad, tradicionalmente copada por promotores locales

Un cartel de Gilmar, de una promoción de obra nueva, en Jerez.
Un cartel de Gilmar, de una promoción de obra nueva, en Jerez. Autor: Manu García

“Fase 1. Pisos de uno, dos, tres y cuatro dormitorios en un entorno de lujo”. Los carteles se pueden ver en distintas zonas de Jerez y todos tienen un denominador común. Los promueve Gilmar, la inmobilaria creada en 1983 por Jesús Gil Marín —junto a Manuel Marrón Fuertes—, el mayor de los cuatro hijos de Jesús Gil y Gil, una empresa que hasta hace poco más de un año no desembarcó en la ciudad, pese a que Jerez fue una de las grandes mecas de la edad de oro del ladrillo hace solo unos 15 años.

“Cádiz es la unión de dos continentes, de dos culturas, de dos mares, de dos religiones… Es un mundo geográficamente muy estratégico que ha tenido una gran influencia turística y nosotros queremos colaborar para que la siga teniendo, gracias a nuestras alianzas comerciales con inmobiliarias, sobre todo, del Reino Unido”, aseguraba Jesús Gil Marín, copropietario de la firma, durante la inauguración de las oficinas de El Puerto. “Para nosotros es un reto estar aquí. Es el lugar ideal para comprarse una casa y disfrutar de la vida en esta zona”, agregaba.

Con 21 años, Jesús Gil Marín fundó la sociedad Consulting Inmobiliario Gilmar, junto a Manuel Marrón —las tres primeras letras de sus apellidos dan nombre a la empresa—, siguiendo la estela de su padre, Jesús Gil y Gil —“mi padre ha tenido mucha influencia", llegó a decir—, que “tenía un sentido especial, que no se ha visto en mucha gente, y una visión que se anteponía muchas veces a los acontecimientos”. Unos años después, fue alcalde de Estepona bajo las siglas del GIL (Grupo Independiente Liberal) entre 1994 y 1999, e incluso consejero y vicepresidente del Atlético de Madrid —hasta 2004—.

El mayor de los Gil Marín llegó a estar investigado dentro de la Operación Malaya por su supuesta implicación en cobros irregulares y corrupciones inmobiliarias llevadas a cabo en la Costa del Sol, aunque sin llegar a estar condenado por ello. La familia figura en el puesto 92 de las más ricas de España, a pesar de que tiene embargadas 150 propiedades debido a la condena del Tribunal de Cuentas de 2011 que les exige la devolución de 105 millones de euros —81 millones más intereses— del saqueo de las arcas del Ayuntamiento de Marbella capitaneado por Jesús Gil y Gil, fallecido en 2004, legando un gran patrimonio, y también una gran deuda, a su familia. Una vida que hasta ha reflejado HBO en la serie El pionero. 

Jesús Gil Marín fundó la sociedad Consulting Inmobiliario Gilmar en 1983, cuando tenía 21 años, siguiendo la estela de su padre

El mercado inmobiliario en Jerez, tradicionalmente copado por promotores locales, cambió con la llegada de la crisis de 2008, cuando la construcción y la venta de viviendas bajaron considerablemente. “En Jerez somos un pueblo grande y funciona la confianza que transmitas a los clientes, por eso funcionamos las inmobiliarias tradicionales”, asegura Francisco Escot, perito judicial tasador, fundador del Grupo Inmobiliario de Cádiz (GICA) y gerente de Mistercasa, una inmobiliaria con más de dos décadas de experiencia en el sector. Pero parece que algo está cambiando.

“Ha habido muchos años sin obra nueva, había una demanda dormida que necesitaba esa vivienda”, señala Escot, quien agrega que la demanda existente “se va cubriendo por fases”, ya que los promotores dividen las promociones para no construir demasiadas al mismo tiempo. La presencia de inmobiliarias extranjeras, dice Escot, es “anecdótica”, porque “éste es un negocio de personas y no se trata de vender pisos, sino de conseguir hogares para personas”.

Sin embargo, hay franquicias que van ganando terreno. Después de consolidarse en otras zonas de Andalucía como la Costa del Sol o Sevilla, y de contar con 34 oficinas por todo el país, Gilmar llega a la provincia de Cádiz, en la que es su quinta delegación en la comunidad, que abarca desde Tarifa hasta Sanlúcar, pasando por Jerez, la Sierra, Cádiz y El Puerto. César de Diego, director comercial de la firma en la provincia, asegura en declaraciones a lavozdelsur.es que visto el “gran potencial” de la zona, y la “necesidad” detectada, llegaron a Cádiz porque “el hilo conductor de Madrid y Sevilla terminaba aquí, donde hay una gran demanda”.

“Hemos venido para quedarnos muchos años”, avisa De Diego, quien señala que la provincia “no se ha explorado lo suficiente”, y asegura que hay “un potencial muy bueno”. El director comercial de Gilmar en Cádiz señala que la suya es “una de las inmobilarias más grandes de la provincia, por tamaño, personal y cobertura”. Durante el confinamiento hubo un parón “lógico” en las operaciones, “pero el postconfinamiento ha sido magnífico, uno de mis mejores veranos desde que estoy aquí”, señala quien lleva dos décadas en la empresa. Los precios de Jerez, dice, “no son elevados”, y detecta “un cambio de mentalidad a la hora de buscar vivienda”, ahora se demandan más las que tienen terraza o jardín.

Jerez, durante el segundo trimestre de 2020 —marcado por la pandemia—, registró una bajada del 11% en el número de venta de viviendas respecto al mismo periodo de 2019, según el Ministerio de Fomento, con unas 500 ventas, las mismas que en los primeros tres meses del año. La caída no es tan grande como a nivel provincial, donde el descenso es del 45%, del 49% en el caso de Andalucía y del 51% en toda España.

"Ha bajado el número de curiosos que visitan viviendas en Jerez, pero el ratio de conversión es mayor", asegura Francisco Escot, perito judicial tasador

“Hemos vuelto a la rutina”, detecta Francisco Escot, “durante el confinamiento se llegaron a firmar operaciones de venta que tenían reservas confirmadas y se paralizaron las visitas de viviendas y las nuevas reservas”. El gerente de Mistercasa explica que cuando acabó el encierro domiciliario provocado por la pandemia, “hubo un boom de la demanda paralizada durante esos meses”, y se sellaron “muchas ventas en poco tiempo”, lo que dio paso a una “estabilización” del sector. “Hemos notado que ha bajado el número de curiosos que visitan viviendas, el turista inmobiliario que lo llamamos, pero el ratio de conversión es mayor, hay menos personas curioseando pero los compradores reales siguen estando y concretando operaciones”.

Los precios, detectan ambos expertos, no se han movido demasiado. “El precio medio sigue estable”, señala Escot. Y matiza: “No hablamos del precio que piden los clientes, sino del que se termina firmando”, que se mantienen como a finales del año anterior. Eso sí, “el precio de las unifamiliares ha subido un poco, por el hecho de tener jardín, están un poco más cotizadas, pero los pisos sin terraza han bajado algo, por lo que en la estadística global de precios apenas se notan estas variaciones”.

“No he visto bajada excesiva”, cuenta De Diego, ya que considera que “los propietarios no tienen necesidad de vender, ni los compradores van con la oferta muy a la baja”. Entre un 5 y un 10% de bajadas y un 10 y un 15% de subidas, en los mejores casos, calcula. Las nuevas medidas restrictivas de la movilidad, por el estado de alarma, pueden provocar que haya clientes que se trasladen a la provincia, vaticina el director comercial de Gilmar en Cádiz, ya que "hay clientes de otras zonas que se han venido a vivir y teletrabajar aquí”. 

La pandemia provoca que, durante 2020, el precio de la vivienda caiga en España un 1,4%, siendo uno de los tres países de Europa que registra descensos, junto a Portugal (-0,6%) e Irlanda (-1,6%). Pero es un espejismo. Para 2021 la previsión es que aumente un 1,8%. Para 2022 se espera una subida del 4,5% y para 2023, un 3,6%, es decir, casi un 10% de subida en apenas tres años, atendiendo a las previsiones del último informe de Standard & Poor's sobre el impacto del coronavirus en el mercado de la vivienda en el continente europeo.

Así, la firma de hipotecas en Andalucía cayó un 6,1% respecto al mismo mes del año anterior, con 3.689 operaciones de venta, según los datos facilitados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque fue la comunidad con mayor número de hipotecas constituidas, por delante de la Comunidad de Madrid (3.059) y Cataluña (2.787). El sector, de momento, resiste el envite de un virus que no se sabe cuándo remitirá. 

Archivado en:

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído