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  • Fachada del futuro Hospital Macarena-Cartuja Rosalia Robles, ubicado en la Isla de la Cartuja de Sevilla. -

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El nuevo Hospital Materno-Infantil de Sevilla: la larga travesía del Rosalía Robles, un proyecto llamado a transformar la sanidad sevillana

Del edificio que permaneció vacío durante más de una década al futuro Hospital de la Mujer: cinco años de anuncios, reformas y retrasos marcan la historia de una infraestructura concebida para aliviar la presión asistencial del Hospital Virgen Macarena y modernizar la atención a la mujer y al recién nacido

En la calle Leonardo da Vinci, en plena Isla de la Cartuja, existe un edificio cuya historia resume buena parte de la evolución reciente de la sanidad pública sevillana. Durante años permaneció vacío, convertido en un símbolo de una infraestructura levantada para un uso sanitario que nunca llegó a materializarse. Hoy, bajo el nombre de Hospital Macarena-Cartuja Matrona Rosalía Robles, ese mismo inmueble representa una de las mayores apuestas del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para reorganizar la asistencia hospitalaria en Sevilla. Pero el camino hasta aquí ha estado marcado por anuncios, cambios de calendario, reformas en dos fases y una apertura que, por el momento, solo ha sido parcial.

Lejos de ser únicamente un nuevo hospital para partos y recién nacidos, el Rosalía Robles responde a una estrategia mucho más amplia: redefinir el funcionamiento del Hospital Universitario Virgen Macarena, aumentar su capacidad asistencial y adaptar sus instalaciones a las necesidades de una población creciente.

  • Cartera de servicios que actualmente ofrece este edificio sanitario sevillano.
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Un edificio con una segunda oportunidad

El inmueble no nació como hospital materno-infantil. Fue construido hace más de una década con otro propósito sanitario, aunque nunca llegó a entrar en funcionamiento. Durante años permaneció cerrado, hasta que la pandemia de la Covid-19 cambió por completo el escenario.

Dentro del denominado Plan 7.500, aprobado por la Junta de Andalucía para reforzar la capacidad hospitalaria tras la crisis sanitaria del covid, el edificio fue incorporado al área del Hospital Virgen Macarena con un doble objetivo. En una primera fase podía servir como recurso frente a la pandemia y, posteriormente, transformarse en un hospital especializado en la atención a la mujer, la maternidad y el recién nacido.

Aquella decisión permitía recuperar una infraestructura sin uso y responder, al mismo tiempo, a un problema estructural que llevaba años afectando al principal hospital del norte de Sevilla.

El 7 de junio de 2021 el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, presentó oficialmente el proyecto. El anuncio tuvo un importante impacto mediático. El nuevo centro albergaría todas las áreas de Obstetricia, Ginecología, Neonatología y atención al recién nacido del Hospital Virgen Macarena, con una inversión prevista de 11,5 millones de euros. Además, incorporaría tecnología diagnóstica de última generación y permitiría reorganizar el complejo hospitalario. Sin embargo, la documentación administrativa revela que detrás del proyecto existía un objetivo menos visible pero igualmente trascendental.

La resolución que inicia la contratación de la segunda fase de las obras explica que la adecuación del edificio persigue disminuir la saturación del Hospital Virgen Macarena, responder a la falta de camas hospitalarias, reducir la transmisión nosocomial y eliminar aproximadamente el 40 % de las habitaciones de tres camas, una reivindicación histórica tanto de profesionales como de pacientes. Asimismo, contempla la creación de nuevas áreas de Neonatología y Atención Integral al Parto, la habilitación del bloque quirúrgico y la adaptación del área de Diagnóstico por Imagen especializada en mujer y embarazo. En otras palabras, el Hospital Rosalía Robles no nace únicamente para trasladar la maternidad. Nace para cambiar el funcionamiento interno del Virgen Macarena.

  • La Junta indicó en su momento que el centro estaría listo para finales de 2022, acumulando un retraso de cuatro años.
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Promesas, plazos y una realidad más lenta

La evolución del proyecto estuvo acompañada de un calendario optimista. En 2022 la Junta mantenía que el nuevo hospital estaría operativo a comienzos de 2023, insistiendo en que las obras avanzaban conforme a lo previsto. No obstante, la realidad administrativa avanzaba a otro ritmo.

La memoria institucional correspondiente a 2022 todavía hablaba del nuevo Hospital Macarena Cartuja como un proyecto en desarrollo. En el mensaje del director gerente se afirmaba expresamente que el centro seguía trabajando para hacerlo realidad y se incidía nuevamente en que permitiría incrementar la actividad asistencial y eliminar las habitaciones con tercera cama.

Pocos meses después, el 30 de junio de 2023, el SAS firmaba la resolución para contratar la redacción del proyecto básico y de ejecución de la Fase II de las obras, destinada precisamente a convertir el edificio en el futuro Hospital de la Mujer. Es decir, cuando ya se habían anunciado fechas de apertura, la segunda fase del proyecto todavía se encontraba en fase de contratación técnica. Ese desfase ayuda a entender por qué los plazos inicialmente anunciados nunca llegaron a cumplirse.

Durante ese mismo periodo el futuro centro recibió el nombre de Matrona Rosalía Robles, en homenaje a una de las figuras históricas de la profesión en Sevilla, reforzando el carácter simbólico que la Junta quiso otorgar al nuevo hospital.

La apertura parcial mientras continúa la espera

No sería hasta febrero de 2025 cuando el edificio comenzó realmente a recibir pacientes. La primera actividad asistencial no estuvo relacionada con los partos ni con la atención obstétrica, sino con los servicios de Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear.

Tras una inversión de 5,3 millones de euros para adaptar estas áreas, el nuevo centro incorporó una Resonancia Magnética Nuclear, un TAC, un PET-TAC digital y un SPECT-TAC, tres de ellos financiados mediante el Plan INVEAT del Ministerio de Sanidad. Estas tecnologías permiten realizar estudios diagnósticos de alta precisión y son especialmente relevantes para el diagnóstico y seguimiento de pacientes oncológicos.

La puesta en funcionamiento de estos servicios supuso además la incorporación de catorce nuevos profesionales, además del personal de apoyo necesario para limpieza, seguridad y mantenimiento, mientras la actividad asistencial comenzó a desarrollarse con normalidad, según la información facilitada por la Junta de Andalucía. Asimismo, la propia Administración reconoce que la segunda fase continúa ultimándose, sin ofrecer todavía un calendario concreto para la ejecución definitiva de las áreas de hospitalización, los nuevos paritorios, los quirófanos, Neonatología o la Atención Integral al Parto.

  • Una valla de obras delimita la zona en la que ha de ejecutarse la II fase del llamado en 2021 Hospital de la Mujer.
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El hospital que aún está por terminar

Cinco años después del anuncio oficial, el Hospital Materno-Infantil Macarena-Cartuja, posteriormente bautizado como Matrona Rosalía Robles representa una realidad a medio camino entre el presente y el futuro. Por un lado, el edificio ya presta asistencia sanitaria de alta complejidad mediante sus áreas de diagnóstico por imagen y medicina nuclear. Por otro, la parte que da sentido al proyecto —la concentración de toda la asistencia materno-infantil del Hospital Virgen Macarena— continúa pendiente de completarse.

Cuando esa segunda fase concluya, el complejo hospitalario sevillano habrá experimentado una de las mayores reorganizaciones de su historia reciente. La liberación de espacios permitirá transformar decenas de habitaciones triples en habitaciones dobles, aumentar la capacidad asistencial y concentrar en un único edificio toda la atención especializada a la mujer y al recién nacido, tal y como preveía el plan funcional inicial.

Mientras tanto, el Rosalía Robles sigue escribiendo una historia poco habitual: la de un edificio concebido para ser hospital, condenado durante años al silencio y recuperado finalmente para convertirse, paso a paso, en una de las infraestructuras sanitarias llamadas a marcar el futuro de la sanidad pública sevillana.

En la calle Leonardo da Vinci, en plena Isla de la Cartuja, existe un edificio cuya historia resume buena parte de la evolución reciente de la sanidad pública sevillana. Durante años permaneció vacío, convertido en un símbolo de una infraestructura levantada para un uso sanitario que nunca llegó a materializarse. Hoy, bajo el nombre de Hospital Macarena-Cartuja Matrona Rosalía Robles, ese mismo inmueble representa una de las mayores apuestas del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para reorganizar la asistencia hospitalaria en Sevilla. Pero el camino hasta aquí ha estado marcado por anuncios, cambios de calendario, reformas en dos fases y una apertura que, por el momento, solo ha sido parcial.

Lejos de ser únicamente un nuevo hospital para partos y recién nacidos, el Rosalía Robles responde a una estrategia mucho más amplia: redefinir el funcionamiento del Hospital Universitario Virgen Macarena, aumentar su capacidad asistencial y adaptar sus instalaciones a las necesidades de una población creciente.

  • Cartera de servicios que actualmente ofrece este edificio sanitario sevillano.
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Un edificio con una segunda oportunidad

El inmueble no nació como hospital materno-infantil. Fue construido hace más de una década con otro propósito sanitario, aunque nunca llegó a entrar en funcionamiento. Durante años permaneció cerrado, hasta que la pandemia de la Covid-19 cambió por completo el escenario.

Dentro del denominado Plan 7.500, aprobado por la Junta de Andalucía para reforzar la capacidad hospitalaria tras la crisis sanitaria del covid, el edificio fue incorporado al área del Hospital Virgen Macarena con un doble objetivo. En una primera fase podía servir como recurso frente a la pandemia y, posteriormente, transformarse en un hospital especializado en la atención a la mujer, la maternidad y el recién nacido.

Aquella decisión permitía recuperar una infraestructura sin uso y responder, al mismo tiempo, a un problema estructural que llevaba años afectando al principal hospital del norte de Sevilla.

El 7 de junio de 2021 el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, presentó oficialmente el proyecto. El anuncio tuvo un importante impacto mediático. El nuevo centro albergaría todas las áreas de Obstetricia, Ginecología, Neonatología y atención al recién nacido del Hospital Virgen Macarena, con una inversión prevista de 11,5 millones de euros. Además, incorporaría tecnología diagnóstica de última generación y permitiría reorganizar el complejo hospitalario. Sin embargo, la documentación administrativa revela que detrás del proyecto existía un objetivo menos visible pero igualmente trascendental.

La resolución que inicia la contratación de la segunda fase de las obras explica que la adecuación del edificio persigue disminuir la saturación del Hospital Virgen Macarena, responder a la falta de camas hospitalarias, reducir la transmisión nosocomial y eliminar aproximadamente el 40 % de las habitaciones de tres camas, una reivindicación histórica tanto de profesionales como de pacientes. Asimismo, contempla la creación de nuevas áreas de Neonatología y Atención Integral al Parto, la habilitación del bloque quirúrgico y la adaptación del área de Diagnóstico por Imagen especializada en mujer y embarazo. En otras palabras, el Hospital Rosalía Robles no nace únicamente para trasladar la maternidad. Nace para cambiar el funcionamiento interno del Virgen Macarena.

  • La Junta indicó en su momento que el centro estaría listo para finales de 2022, acumulando un retraso de cuatro años.
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Promesas, plazos y una realidad más lenta

La evolución del proyecto estuvo acompañada de un calendario optimista. En 2022 la Junta mantenía que el nuevo hospital estaría operativo a comienzos de 2023, insistiendo en que las obras avanzaban conforme a lo previsto. No obstante, la realidad administrativa avanzaba a otro ritmo.

La memoria institucional correspondiente a 2022 todavía hablaba del nuevo Hospital Macarena Cartuja como un proyecto en desarrollo. En el mensaje del director gerente se afirmaba expresamente que el centro seguía trabajando para hacerlo realidad y se incidía nuevamente en que permitiría incrementar la actividad asistencial y eliminar las habitaciones con tercera cama.

Pocos meses después, el 30 de junio de 2023, el SAS firmaba la resolución para contratar la redacción del proyecto básico y de ejecución de la Fase II de las obras, destinada precisamente a convertir el edificio en el futuro Hospital de la Mujer. Es decir, cuando ya se habían anunciado fechas de apertura, la segunda fase del proyecto todavía se encontraba en fase de contratación técnica. Ese desfase ayuda a entender por qué los plazos inicialmente anunciados nunca llegaron a cumplirse.

Durante ese mismo periodo el futuro centro recibió el nombre de Matrona Rosalía Robles, en homenaje a una de las figuras históricas de la profesión en Sevilla, reforzando el carácter simbólico que la Junta quiso otorgar al nuevo hospital.

La apertura parcial mientras continúa la espera

No sería hasta febrero de 2025 cuando el edificio comenzó realmente a recibir pacientes. La primera actividad asistencial no estuvo relacionada con los partos ni con la atención obstétrica, sino con los servicios de Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear.

Tras una inversión de 5,3 millones de euros para adaptar estas áreas, el nuevo centro incorporó una Resonancia Magnética Nuclear, un TAC, un PET-TAC digital y un SPECT-TAC, tres de ellos financiados mediante el Plan INVEAT del Ministerio de Sanidad. Estas tecnologías permiten realizar estudios diagnósticos de alta precisión y son especialmente relevantes para el diagnóstico y seguimiento de pacientes oncológicos.

La puesta en funcionamiento de estos servicios supuso además la incorporación de catorce nuevos profesionales, además del personal de apoyo necesario para limpieza, seguridad y mantenimiento, mientras la actividad asistencial comenzó a desarrollarse con normalidad, según la información facilitada por la Junta de Andalucía. Asimismo, la propia Administración reconoce que la segunda fase continúa ultimándose, sin ofrecer todavía un calendario concreto para la ejecución definitiva de las áreas de hospitalización, los nuevos paritorios, los quirófanos, Neonatología o la Atención Integral al Parto.

  • Una valla de obras delimita la zona en la que ha de ejecutarse la II fase del llamado en 2021 Hospital de la Mujer.
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El hospital que aún está por terminar

Cinco años después del anuncio oficial, el Hospital Materno-Infantil Macarena-Cartuja, posteriormente bautizado como Matrona Rosalía Robles representa una realidad a medio camino entre el presente y el futuro. Por un lado, el edificio ya presta asistencia sanitaria de alta complejidad mediante sus áreas de diagnóstico por imagen y medicina nuclear. Por otro, la parte que da sentido al proyecto —la concentración de toda la asistencia materno-infantil del Hospital Virgen Macarena— continúa pendiente de completarse.

Cuando esa segunda fase concluya, el complejo hospitalario sevillano habrá experimentado una de las mayores reorganizaciones de su historia reciente. La liberación de espacios permitirá transformar decenas de habitaciones triples en habitaciones dobles, aumentar la capacidad asistencial y concentrar en un único edificio toda la atención especializada a la mujer y al recién nacido, tal y como preveía el plan funcional inicial.

Mientras tanto, el Rosalía Robles sigue escribiendo una historia poco habitual: la de un edificio concebido para ser hospital, condenado durante años al silencio y recuperado finalmente para convertirse, paso a paso, en una de las infraestructuras sanitarias llamadas a marcar el futuro de la sanidad pública sevillana.

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