La Capilla Real de Sevilla ha reabierto hoy sus puertas tras permanecer cerrada desde el pasado mes de agosto para acometer una destacada campaña de conservación, mantenimiento y restauración de su conjunto patrimonial. La reapertura coincide con el Miércoles de Ceniza y está marcada por la restitución al culto de la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y de la Archidiócesis hispalense, cuya veneración ha congregado a numerosos fieles desde primera hora de la mañana.
La visita a la imagen y al recinto permanece abierta de forma ininterrumpida desde las 8 horas hasta la conclusión de la Misa de Ceniza que se celebrará en el Trascoro. El acceso se realiza por la Puerta de las Campanillas, permitiendo acercarse hasta los pies de la patrona. Tras la Eucaristía, el arzobispo José Ángel Saiz Meneses, junto a los concelebrantes y los fieles, se dirigirán en procesión hasta la Capilla Real para el canto de la Salve y la reapertura oficial del espacio. Desde el 19 de febrero se retoma la celebración habitual de la Santa Misa en la capilla.
Trabajos realizados en la Capilla Real
La intervención principal se ha centrado en el Retablo de Nuestra Señora de los Reyes. La restauración ha permitido recuperar la estabilidad estructural del conjunto, mejorar la lectura estética de sus policromías y dorados y devolver el esplendor original a sus superficies. Los trabajos, junto con la revisión y mantenimiento de las veneradas imágenes, han sido dirigidos por Enrique Gutiérrez Carrasquilla.
En paralelo, Orfebrería Villarreal ha llevado a cabo la conservación y restauración del templete, el frontal y el dosel del retablo, recuperando la funcionalidad de sus elementos estructurales y el brillo de sus superficies metálicas mediante procesos de limpieza, consolidación y protección.
También se ha intervenido en los retablos laterales. Jesús Mendoza ha restaurado el Retablo del Ecce Homo, mientras que Almudena Fernández y José Joaquín Fijo han trabajado en el Retablo de San Antonio, restituyendo la coherencia cromática, los volúmenes escultóricos y los acabados dorados de ambos conjuntos.
Las actuaciones se han completado con la recuperación de la urna relicario de Fernando III de Castilla, realizada por Arte & Marmolejo, así como con la restauración de veinte lámparas votivas y dos credencias por parte de Orfebrería Hermanos Delgado.
Las labores de conservación han permitido además profundizar en el conocimiento histórico del espacio, sacando a la luz elementos inéditos del antiguo tabernáculo medieval de la Virgen —hoy integrados en el retablo barroco—, así como restos de decoraciones antiguas, colores originales y huellas de distintas fases constructivas.



