El Cabildo Catedral Metropolitano de Sevilla y la empresa de ingeniería Ayesa han firmado un convenio de colaboración para el estudio técnico y científico del Giraldillo de la Catedral de Sevilla, así como de su réplica en bronce. El acto tuvo lugar en la Sacristía de la Antigua y estuvo presidido por el delegado de Administración y Patrimonio del Cabildo, Francisco Román Castro, y el CEO de Ayesa, José Luis Manzanares Abásolo, con la presencia del fundador y presidente de la compañía, José Luis Manzanares Japón.
Este acuerdo supone la incorporación de Ayesa a los trabajos de investigación y conservación que el Cabildo viene desarrollando desde 2015 sobre la Giralda, en el marco de un programa integral que ha permitido completar hasta la fecha cinco fases de intervención en la torre, incluyendo sus cuatro fachadas y balcones. En los próximos meses está previsto el inicio de una nueva fase centrada en el Remate Renacentista, desde la Terraza de las Azucenas hasta la base del Giraldillo.
Un estudio necesario tras más de veinte años
El estudio del Giraldillo adquiere una especial relevancia al haber transcurrido más de dos décadas desde su última gran intervención. La escultura, además de su valor artístico e histórico, cumple la función de veleta, lo que la somete a un esfuerzo estructural constante debido a su exposición permanente a la intemperie.
En agosto de 2024, el Cabildo constituyó el Grupo de Trabajo del Giraldillo, dependiente del Comité de Expertos de la Giralda, con el objetivo de profundizar en el conocimiento técnico y científico de esta obra singular. A través del convenio ahora firmado se incorpora a este grupo Antonio José Molina Ortiz, jefe de la Sección de Estructuras y Geotecnia de Ayesa. Su aportación se centrará en el análisis aerodinámico, estructural y cinemático tanto del Giraldillo original como de su réplica.
La réplica como medida preventiva
Los trabajos comenzarán con el análisis de la réplica de bronce del Giraldillo, realizada en 1998 en la Fundación Codina de Madrid por el escultor José Antonio Márquez Pérez, con la colaboración de un amplio equipo de técnicos y talleres especializados. Este estudio tiene un carácter preventivo, ya que no se descarta que en una futura revisión del original sea necesario su desmontaje temporal.
En ese caso, la réplica debería colocarse de forma inmediata para no alterar la imagen icónica de la Giralda, inseparable de su remate simbólico. De ahí la importancia de analizarla desde todos los puntos de vista, incluidos los mecánicos, para garantizar su correcto funcionamiento como veleta.
Actualmente, la réplica se encuentra instalada junto a la Puerta del Príncipe, en el marco de las obras de conservación de la fachada neoclásica de la Catedral. Tras más de veinte años expuesta a la intemperie, será sometida a labores de limpieza, mantenimiento y revisión técnica.
Monitorización y gemelo digital del Giraldillo
El Giraldillo original viene siendo objeto de un seguimiento continuo desde 2015. Entre las actuaciones realizadas destacan la instalación en 2018 de una cámara de vigilancia para comprobar su capacidad de giro y la colocación en 2025 de sensores de vibración que monitorizan su comportamiento de forma permanente.
Paralelamente, se está desarrollando un “gemelo digital” de la veleta, que permitirá simular su respuesta estructural y dinámica. La próxima instalación del andamio para las obras del Remate Renacentista posibilitará, por primera vez en más de veinte años, una inspección directa de la escultura en condiciones óptimas.
Especial atención a la metalurgia y la corrosión
El grupo de trabajo cuenta también con la participación de Emilio Cano Díaz, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM-CSIC), especialista en corrosión y protección del patrimonio metálico. Su labor se centrará en el estudio de las complejas aleaciones del bronce, así como de los elementos de hierro y acero que conforman la estructura interna del Giraldillo y de su réplica.
En la actualidad, el Grupo de Trabajo del Giraldillo está presidido por Francisco Román Castro y lo integran los arquitectos responsables de la conservación de la Catedral y la Giralda, junto a los especialistas científicos y técnicos incorporados. Las conclusiones de estos estudios se darán a conocer en los próximos meses y servirán de base para garantizar la conservación de uno de los símbolos más reconocibles de Sevilla.


