La Policía Nacional ha desarticulado en la provincia de Sevilla un grupo criminal dedicado a asaltar establecimientos hosteleros mediante el método del "alunizaje". La banda, compuesta por al menos cinco personas, acumula más de catorce delitos cometidos entre finales de 2025 y abril de 2026.
La investigación, bautizada como Operación Pilatos, puso al descubierto un modus operandi tan audaz como metódico. Los integrantes del grupo actuaban siempre durante el cierre de los locales. Utilizaban vehículos robados como ariete para reventar las puertas de acceso y accedían al interior en cuestión de segundos. Una vez dentro, se llevaban cajas registradoras y máquinas recreativas tipo "slot" —las populares tragaperras— y las transportaban en otros coches para cubrir su huida.
La capacidad operativa de la banda era llamativa. Los agentes constataron que llegaron a cometer hasta tres robos en una misma noche, lo que evidencia una planificación previa y una elevada actividad delictiva sostenida durante meses.
El dispositivo policial culminó con la detención de dos de los principales investigados tras un operativo en Los Palacios y Villafranca. El registro de una finca en esa localidad deparó un hallazgo revelador: seis máquinas recreativas sustraídas, tres vehículos robados, dinero en efectivo, herramientas utilizadas presuntamente en los robos, uniformidad de la Guardia Civil y un arma larga de fuego con munición.
Pero el caso va más allá del robo en sí. Según la investigación, las tragaperras eran vaciadas de su recaudación y después vendidas a otros grupos criminales dedicados al tráfico de drogas, para instalarlas en puntos de venta de estupefacientes y locales de juego ilegales.
El Juzgado de Instrucción de Guardia decretó la puesta en libertad con medidas cautelares para los dos detenidos. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
La Policía Nacional ha desarticulado en la provincia de Sevilla un grupo criminal dedicado a asaltar establecimientos hosteleros mediante el método del "alunizaje". La banda, compuesta por al menos cinco personas, acumula más de catorce delitos cometidos entre finales de 2025 y abril de 2026.
La investigación, bautizada como Operación Pilatos, puso al descubierto un modus operandi tan audaz como metódico. Los integrantes del grupo actuaban siempre durante el cierre de los locales. Utilizaban vehículos robados como ariete para reventar las puertas de acceso y accedían al interior en cuestión de segundos. Una vez dentro, se llevaban cajas registradoras y máquinas recreativas tipo "slot" —las populares tragaperras— y las transportaban en otros coches para cubrir su huida.
La capacidad operativa de la banda era llamativa. Los agentes constataron que llegaron a cometer hasta tres robos en una misma noche, lo que evidencia una planificación previa y una elevada actividad delictiva sostenida durante meses.
El dispositivo policial culminó con la detención de dos de los principales investigados tras un operativo en Los Palacios y Villafranca. El registro de una finca en esa localidad deparó un hallazgo revelador: seis máquinas recreativas sustraídas, tres vehículos robados, dinero en efectivo, herramientas utilizadas presuntamente en los robos, uniformidad de la Guardia Civil y un arma larga de fuego con munición.
Pero el caso va más allá del robo en sí. Según la investigación, las tragaperras eran vaciadas de su recaudación y después vendidas a otros grupos criminales dedicados al tráfico de drogas, para instalarlas en puntos de venta de estupefacientes y locales de juego ilegales.
El Juzgado de Instrucción de Guardia decretó la puesta en libertad con medidas cautelares para los dos detenidos. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
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