Eran las 7.45 horas del 23 de diciembre de 2022 cuando dos hombres con pasamontañas entraron en un establecimiento de Utrera en el entorno de la avenida Abate Marchena. Habían ocultado sus rostros, pero pequeños detalles de su vestimenta acabarían contribuyendo a relacionarlos con el atraco. Uno saltó de manera agresiva el mostrador. El otro se dirigió hacia la caja registradora, mientras la trabajadora que se encontraba dentro escuchaba una advertencia: "Mi se te ocurra salir de la tienda que no te vamos a hacer nada". Ella decidió escapar, según consta en la sentencia, difundida públicamente por el Poder Judicial.
Durante la huida, uno de los asaltantes corrió detrás de ella portando un cuchillo que había cogido en el propio establecimiento. No consta que la mujer resultara herida. Los dos hombres se llevaron 325 euros en metálico, el cajón de la caja, valorado en 61,71 euros, y el arma. Después abandonaron el lugar en una furgoneta blanca.
El detalle de unas zapatillas
Los rostros no permitían identificarlos. La investigación se centró entonces en comparar los fotogramas de las cámaras con imágenes relacionadas con otros hechos investigados aquel mismo día. Uno de los agentes reparó en unas zapatillas que aparecían mal ajustadas, con la lengüeta desplazada hacia un lado y parte del empeine visible. Ese mismo detalle se repetía en diferentes imágenes y fue utilizado, junto con otras coincidencias de ropa y características físicas, para relacionar a uno de los acusados con el robo.
En el caso del segundo hombre, los investigadores compararon también un pantalón blanco con una raya negra, unas zapatillas Nike, una rodillera, guantes y un gorro oscuro. Las prendas no fueron la única prueba.
El elemento que reforzó la investigación apareció después, cuando ambos fueron detenidos en Sanlúcar la Mayor: dentro de la furgoneta se encontraba el cuchillo de grandes dimensiones y mango azul sustraído en Utrera. La trabajadora reconoció que pertenecía al establecimiento.
Los dos negaron haber cometido el atraco, pero la Audiencia rechazó sus versiones y consideró suficiente el conjunto de indicios presentado. La sentencia impone cuatro años y tres meses de prisión a uno y cuatro años, siete meses y quince días al otro, además de una indemnización conjunta de 386,71 euros a la aseguradora. La resolución no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
Eran las 7.45 horas del 23 de diciembre de 2022 cuando dos hombres con pasamontañas entraron en un establecimiento de Utrera en el entorno de la avenida Abate Marchena. Habían ocultado sus rostros, pero pequeños detalles de su vestimenta acabarían contribuyendo a relacionarlos con el atraco. Uno saltó de manera agresiva el mostrador. El otro se dirigió hacia la caja registradora, mientras la trabajadora que se encontraba dentro escuchaba una advertencia: "Mi se te ocurra salir de la tienda que no te vamos a hacer nada". Ella decidió escapar, según consta en la sentencia, difundida públicamente por el Poder Judicial.
Durante la huida, uno de los asaltantes corrió detrás de ella portando un cuchillo que había cogido en el propio establecimiento. No consta que la mujer resultara herida. Los dos hombres se llevaron 325 euros en metálico, el cajón de la caja, valorado en 61,71 euros, y el arma. Después abandonaron el lugar en una furgoneta blanca.
El detalle de unas zapatillas
Los rostros no permitían identificarlos. La investigación se centró entonces en comparar los fotogramas de las cámaras con imágenes relacionadas con otros hechos investigados aquel mismo día. Uno de los agentes reparó en unas zapatillas que aparecían mal ajustadas, con la lengüeta desplazada hacia un lado y parte del empeine visible. Ese mismo detalle se repetía en diferentes imágenes y fue utilizado, junto con otras coincidencias de ropa y características físicas, para relacionar a uno de los acusados con el robo.
En el caso del segundo hombre, los investigadores compararon también un pantalón blanco con una raya negra, unas zapatillas Nike, una rodillera, guantes y un gorro oscuro. Las prendas no fueron la única prueba.
El elemento que reforzó la investigación apareció después, cuando ambos fueron detenidos en Sanlúcar la Mayor: dentro de la furgoneta se encontraba el cuchillo de grandes dimensiones y mango azul sustraído en Utrera. La trabajadora reconoció que pertenecía al establecimiento.
Los dos negaron haber cometido el atraco, pero la Audiencia rechazó sus versiones y consideró suficiente el conjunto de indicios presentado. La sentencia impone cuatro años y tres meses de prisión a uno y cuatro años, siete meses y quince días al otro, además de una indemnización conjunta de 386,71 euros a la aseguradora. La resolución no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
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