El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, ha lanzado un mensaje de tranquilidad ante las intensas precipitaciones provocadas por la borrasca Leonardo. Según ha garantizado, en estos momentos no existe riesgo para las balsas mineras, aunque ha subrayado que se mantiene activado un dispositivo permanente de vigilancia y seguimiento en las zonas sensibles.
Así lo ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde ha detallado que se han reforzado las defensas en los entornos donde se ubican estas balsas para evitar posibles desbordamientos como consecuencia de las lluvias. “Se ha establecido vigilancia y seguimiento”, ha insistido Sanz, remarcando que la situación está controlada.
Uno de los puntos clave es la balsa minera de Aznalcóllar. Durante la madrugada, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias han levantado un muro de contención alrededor de la instalación, dentro de las actuaciones preventivas diseñadas frente a los efectos del temporal. El contingente desplazado a la localidad sevillana ha trabajado durante toda la noche, colocando centenares de sacos de arena para prevenir filtraciones o desbordamientos, según ha informado la Delegación del Gobierno a EFE. La base operativa se mantiene en el pabellón municipal de deportes del municipio. Asimismo, los militares han achicado agua para evitar ese desbordamiento y que no llegara a los embalses de consumo humano.
Estas actuaciones refuerzan el operativo que ya estaba en marcha desde la jornada anterior, cuando el presidente de la Junta, Juanma Moreno, advirtió de que las balsas mineras de Sevilla y Huelva eran uno de los principales focos de preocupación ante la borrasca. La UME se desplegó entonces en distintos puntos de Andalucía occidental para afianzar laderas y taludes y reducir riesgos.
La balsa de Aznalcóllar, explotada actualmente como Mina Los Frailes y en proceso de reactivación, es especialmente sensible por su historial, tras el grave desastre ecológico de 1998. Aunque las precipitaciones registradas hasta ahora no se consideran de alto riesgo, las autoridades han optado por adelantarse al peor escenario, manteniendo un control exhaustivo mientras dure el episodio meteorológico.
